Los excéntricos Tenenbaum
The Royal Tenenbaums
Estados Unidos, 2001.
Dirección: Wes Anderson.
Guión: Owen Wilson, Wes Anderson.
Fotografía: Robert D. Yeoman.
Música: Mark Mothersbaugh.
Elenco: Gwyneth Paltrow, Ben Stiller, Owen Wilson, Gene Hackman, Anjelica Huston, Luke Eilso.
Duración: 108 min.
Sinopsis
Anderson aplica la manera de un forense con un sentido del humor seco y esquinado y un gusto exquisito y barroco por la recreación de ambientes para mostrar las miserias de una familia sui generis que en el fondo es una metáfora acerca de cualquier familia. A través de lo concreto la película llega a lo universal mediante un halo esperpéntico y distanciado que transmite su verdadera intención: arañar con su sátira el velo cotidiano y cercano de la “normalidad”.
“Cuando se estrenaron los Tenenbaum no parábamos de comentar cómo estos le debían todo a los hermanos Glass de JD Salinger. Un día Pablo Stoll me dijo que a Juan le había gustado mucho la película y me preguntó si Cinemateca tendría el poster para regalárselo. Ahí empezó una suma de voluntades para conseguirlo con la distribuidora, lo firmamos atrás poniendo algo así como ‘Una larga cadena para hacer a un niño feliz’ y se lo dimos en La Linterna Mágica. Como mandaron dos posters, uno de ellos está ahora colgado en la oficina de Cinemateca y es inevitable recordar la historia que lo trajo hasta aquí. Hasta ahora no me había fijado que Los excéntricos Tenenbaum es del mismo año que 25 Watts. Vista en perspectiva, la película de Stoll y Rebella envejeció mil veces mejor que la de Anderson”. (María José Santacreu)
Anderson aplica la manera de un forense con un sentido del humor seco y esquinado y un gusto exquisito y barroco por la recreación de ambientes para mostrar las miserias de una familia sui generis que en el fondo es una metáfora acerca de cualquier familia. A través de lo concreto la película llega a lo universal mediante un halo esperpéntico y distanciado que transmite su verdadera intención: arañar con su sátira el velo cotidiano y cercano de la “normalidad”.
“Cuando se estrenaron los Tenenbaum no parábamos de comentar cómo estos le debían todo a los hermanos Glass de JD Salinger. Un día Pablo Stoll me dijo que a Juan le había gustado mucho la película y me preguntó si Cinemateca tendría el poster para regalárselo. Ahí empezó una suma de voluntades para conseguirlo con la distribuidora, lo firmamos atrás poniendo algo así como ‘Una larga cadena para hacer a un niño feliz’ y se lo dimos en La Linterna Mágica. Como mandaron dos posters, uno de ellos está ahora colgado en la oficina de Cinemateca y es inevitable recordar la historia que lo trajo hasta aquí. Hasta ahora no me había fijado que Los excéntricos Tenenbaum es del mismo año que 25 Watts. Vista en perspectiva, la película de Stoll y Rebella envejeció mil veces mejor que la de Anderson”. (María José Santacreu)
