Sala Dos
Los ciclos de este mes: Los mitos fundacionales; Un corte, una quebrada; Eric y Howard: un homenaje a Rohmer
Los mitos fundacionales
La epopeya no es la narración del pasado
tal como ocurrió, sino como debería haber
ocurrido. Es un producto cultural típico de
las sociedades jóvenes o en proceso de refundación,
que necesitan mirar para atrás,
idealizar esos antecedentes, y extraer de
esa idealización un sistema de valores para
enfrentar el presente. El probablemente
mítico Homero que inventó La Ilíada y La
Odisea no se esmeró en contar, en términos
realistas, lo que ocurrió en la guerra de
Troya y después, sino proporcionarle a sus
clientes (los aristócratas griegos de quinientos
o seiscientos años después de ocurridos
los hechos) una versión grandiosa y heroica
de unos episodios más bien piratescos. Incluso
el más relista (por más cercano a los
hechos) Cantar de Mio Cid inventa bastante,
y omite datos conservados por la historia
que rebajarían el carácter caballeresco casi
sobrehumano de su héroe.
El cine se ha nutrido con frecuencia de ese
trasfondo mítico, y lo ha hecho con el mismo
criterio sesgado, idealizador y de exaltación
sobrehumana de sus equivalentes literarios.
Borges pudo sostener alguna vez que, en el
siglo XX, la epopeya había sobrevivido solamente
en algunos westerns, producto de
una sociedad joven (la norteamericana) que
necesitaba inventarse una mitología. No tenía
de su lado toda la razón: algunos films
alemanes y soviéticos, por lo menos, partiendo
de escalas de valores muy diferentes,
apuntaron en la misma dirección.
El presente ciclo incluye unos pocos ejemplos,
muy diferentes entre sí, de películas
que postulan “mitos fundacionales”. No se
equivocó David Wark Griffith cuando, además
de inventar o casi el lenguaje cinematográfico,
creó una película llamada El nacimiento
de una nación que no se ocupa,
sin embargo, de la revolución que dio origen
a los Estados Unidos (eso lo hizo después,
en una película similar pero distinta llamada
América (1924). Griffith acertó al entender
que los Estados Unidos nacieron realmente
con la Guerra de Secesión, que borró por las
malas un tema (la esclavitud) que los Padres
Fundadores se habían salteado. Su visión
del tema es racista y sureña, pero también
admiradora de Abraham Lincoln, el “presidente
de la unidad”.
La presentación de los
caballeros del Ku Klux Klan como unos héroes
puede resultar casi intolerable, pero el
presidente Wilson tuvo razón al decir que el
film era también “historia escrita con luz”.
Una Alemania que había perdido la guerra
necesitaba mitos que alimentaran su sentimiento
nacionalista y un sentido de la grandeza
pasada. Wagner lo había hecho con
música cuando se ocupó de la saga de los
Nibelungos.
El doble film que Fritz Lang realizó
en 1924 es su equivalente cinematográfico,
una epopeya que no desagradó a los
nazis con su exaltación de un héroe rubio
rodeado de infrahombres de raza indescifrable.
Como el Cantar en que se basa, el film
combina leyenda e historia: hay dragones
pero también interviene Atila (con el nombre de Hetzel y algunos rasgos que no son
exactamente los que han tomado los libros
de historia.
Un cuarto de siglo después de El nacimiento
de una nación, Hollywood volvió a la
Guerra de Secesión en Lo que el viento
se llevó, que debe ser la más inusual de las
epopeyas: una historia de retaguardia en la
que no hay una sola escena de acción, que
lamenta la desaparición de una forma de
vida (esas gentiles damas y nobles caballeros
bebiendo licor de menta en los porches
de las grandes mansiones, mientras los negros
cantaban viejas canciones de esclavos)
pero que también retrata, lúcidamente, el
derrumbe de una sociedad feudal aferrada
a valores arcaicos, y su reemplazo por el dinámico
capitalismo industrial que llega del
norte: los que sobreviven (un par de canallitas
como Rhett Butler y Scarlett O’Hara) son
quienes logran adaptarse.
Heredero directo de Griffith, Cecil B. DeMille
retrocedió muchos más siglos para ambientar
Los diez mandamientos (1956), una
película que recupera una narrativa crucial
en la construcción de la identidad judeocristiana:
la fuga del pueblo judío del Egipto faraónico.
Quede para discusión de exégetas
cuánto hay de histórico y cuanto de midrash (leyenda con núcleo histórico y contenido
moral) en el relato bíblico. Para DeMille y su
equipo, la mezcla de melodrama, Sagradas
Escrituras y narraciones extraídas de Flavio
Josefo importaba sobre todo como una
reivindicación de la Ley (complemento imprescindible
de la Libertad) en tiempos de
la Guerra Fría. Su Moisés es un héroe norteamericano.
Su Ramsés II, una encarnación
del totalitarismo.
El arte (incluso el cine, incluso
el hollywoodense) es siempre arte contemporáneo.
EL NACIMIENTO
DE UNA NACION *****
(The Birth of a Nation)
USA 1915 – 180 min. ST. (DVD)
Con: Lillian Gish, Mae Marsh, Henry Walthall
Un film imposible de amar, del que es igualmente imposible librarse. Norte contra Sur, dos familias amigas que militan en bandos opuestos, y un racismo asumido con desarmante sinceridad. También, un monumento cinematográfico, con un aliento épico que nunca decae.
LOS NIBELUNGOS
I/La muerte de
Sigfrido *****
(Die Nibelungen: Siegfried)
Alemania 1924 – 140 min. ST (DVD)
Con: Paul Richter, Margarete Schön
Primera entrega de la saga. Un impecable rigor arquitectónico preside la puesta en escena, y de esa construcción de la imagen surgen los contenidos. Un logro estético que buscó también ser el producto industrial de calidad que compitiera con Hollywood.
LOS NIBELUNGOS II /
La venganza de
Krimilda *****
(Die Nibelungen: Kriemhilds Rache)
Alemania 1924 – 144 min. ST (DVD)
Con: Margarete Schön, Gertrud Arnold, Theodor Loos
Segunda parte de la saga nibelúngica. Un preciso encadenamiento de venganza, muerte y tragedia, muy germánico. Un aire de grandeza sobrevive en el film pese a los años transcurridos.
LO QUE EL VIENTO SE
LLEVO ****
(Gone With the Wind)
USA 1939 -238 min. ST. (DVD)
Con: Clark Gable, Vivien Leigh, Olivia de Havilland,, Leslie Howard
Margaret Mitchell quiso que su novela fuera el equivalente sureño de La guerra y la paz de Tolstoi. No lo es, pero por atrás de su melodrama y sus estereotipos (y, también, de la frecuente solvencia de los responsables del film) surge el cuadro del fin de una época y el comienzo de otra. Tal vez una “antiepopeya”.
LOS DIEZ MANDAMIENTOS ***
(The Ten Commandments)
USA 1956 – 220 min. ST. (DVD)
Con: Charlton Heston, Yul Brynner, Anne Baxter
En su momento los críticos se burlaron de ella y la rebautizaron Las aventuras de Mister Moisés. DeMille típico: historia y melodrama, religión y leyenda, circo y espectáculo, y un elenco multiestelar. Un cine que (para bien o para mal) ya no se hace.
Un corte, una quebrada
Por segundo año consecutivo se realiza, entre
el 25 y el 28 de febrero, en el hotel Radisson
Victoria Plaza y otros escenarios, el
Festival Internacional de Tango de Montevideo.
La edición 2010 contiene una variada
agenda de actividades que incluye un gran
espectáculo de apertura en la rambla montevideana,
clases de tango para todos los
niveles de aprendizaje, baile durante todas
las noches, exhibiciones, orquestas, artistas
invitados, películas y un seminario sobre los
antecedentes de la reciente declaración del
tango por parte de la Unesco como Patrimonio
Cultural Inmaterial de la Humanidad.
También se contará con la presencia de varias parejas de profesores de Uruguay
y Argentina.
La actividad es auspiciada por
el Ministerio de Educación y Cultura, la Intendencia
Municipal de Montevideo y otras
instituciones y organizaciones.
El presente ciclo cinematográfico se enmarca
en ese panorama mayor.
El centro
de la programación incluye una selección
de films protagonizados por Carlos Gardel
(sin pretender intervenir en la polémica
de su posible origen tacuaremboense), y
se completa con El exilio de Gardel del
argentino Fernando Solanas, un film que
empleaba entre otros elementos el tango
como punto de partida para su espectáculo
y su reflexión sociopolítica. También
incluye dos trabajos uruguayos que tienen
como centro a La cumparsita, el himno de
los tangos.
MELODIA DE ARRABAL **
USA 1933 – 94 min. (DVD)
Con: Imperio Argentina, Carlos Gardel, Vicente Padula
Uno de los primeros films de Gardel rodados en los estudios de Paramount en Joinville, Francia. Un melodrama gangsteril de rutina, con el plus de la legendaria Imperio Argentina Y el Mago, claro. El director Gasnier había dirigido también los serials de Pearl White.
CUESTA ABAJO **
USA 1934 – 74 min. (DVD)
Con: Carlos Gardel, Mona Maris, Vicente Padula
Otro folletín de pecado y redención en ambiente arrabalero. No hay modo de tomar en serio el asunto, pero a Gardel sí.
EL TANGO EN BROADWAY **
USA 1934 – 85 min. (DVD)
Con: Carlos Gardel, Trini Ramos, Vicente Padula
El título lo dice casi todo. Gardel de nuevo, pero en Nueva York, e intentando ampliar su repertorio y su público. Por supuesto, cada vez canta mejor, y todo eso.
TANGO BAR **
USA 1935 – 62 min. (DVD)
Con: Carlos Gardel, Rosita Moreno, Tito Lusiardo
Los films de Gardel rodados en los Estados Unidos se benefician de una (comparativamente) mejor artesanía, cortesía, probablemente, del director Reinhardt. La fórmula sigue siendo la misma, de todos modos, y lo que importa es el cantante, no la historia.
EL DIA QUE ME QUIERAS **
USA 1935 – 82 min. (DVD)
Con: Carlos Gardel, Rosita Moreno, Tito Lusiardo
El último film de Gardel repite prácticamente el equipo de Tango Bar, y el argumento reitera el gusto del cantante y su cómplice Le Pera por el melodrama. Como siempre, importa la música y no lo que se cuenta.
EL EXILIO DE GARDEL ****
Argentina/Francia 1985 – 119 min. (DVD)
Con: Marie Laforet, Miguel Angel Solá, Philippe Léotard, Lautaro Murúa
Argentina en dictadura, el exilio político en París, y un personaje que se divide (Juan 1 y Juan 2) entre dos continentes. Gardel y San Martín son algunos dde los fantasmas convocados en un film que es también “espectáculo dentro del espectáculo”, reflexión política y, por supuesto, un homenaje al tango.
LA CUMPARSITA, EL TANGO URUGUAYO **
Uruguay 2004 – 110 min. (DVD)
Todo lo que usted siempre quiso saber sobre
la comparsita pero temía preguntar.
Testimonios, materiales de archivo y música
sobre el himno de los tangos.
En programa: LA CUMPARSITA. Uruguay
2002. Dir: Rosario y Pepe Infantozzi. 23 min.
(DVD).
Eric y Howard: un homenaje a Rohmer
Este ciclo debió llamarse Eric Hawks y
Howard Rohmer, y fue pensado antes
de conocerse la noticia del fallecimiento
de Eric Rohmer. Este último, infausto
acontecimiento, obligó a cambiar ligeramente
el enfoque y poner el énfasis,
sobre todo, en el cineasta recientemente
fallecido, pero la idea central (que no
es original ni siquiera en el título que
intercambiaba el nombre de los protagonistas:
corresponde en realidad
a un espléndido artículo sobre ambos
realizadores publicado en el sitio
web Miradas de cine) sigue siendo la
misma: establecer un paralelismo entre
Howard Hawks y Eric Rohmer, detectar
las influencias que el cineasta
americano tuvo sobre el europeo, y
explicar la persistente admiración que
este último exhibió siempre por el autor
de Domando al bebé, Río Rojo o Río Bravo. Cuando este último film
de Hawks se estrenó en París, en 1959,
el entonces crítico Rohmer fue el único
integrante del equipo de redacción de
la revista Cahiers du Cinéma que le adjudicó
cinco asteriscos, el puntaje máximo.
Y en algún reportaje pudo afirmar
(y siguió afirmando después) que “a
quien no le gusta Hawks no le gusta el
cine” (Quentin Tarantino está curiosamente
de acuerdo).
Hacer hoy ese tipo de afirmaciones resulta
hoy menos arriesgado. Río Bravo ya es un clásico, figura en el puesto
número doce en la lista de las mejores
películas de la historia confeccionada
hace poco más de un año por Cahiers,
y es la décima de la prestigiosa publicación
inglesa The Spectator. Decirlo
hace cincuenta años implicaba más
coraje.
Pero la idea del ciclo tiene que ver con
algo más que la admiración de uno hacia
otro. A uno puede encantarle La
Ilíada sin sentirse obligado a componer
poesía épica como Homero. En el
caso de Rohmer, sin embargo, las influencias
y las similitudes van más allá.
Como Roberto Rossellini (un autor muy
distinto que fue también una fuente de
inspiración para él: El rayo verde es
Stromboli, pero bien hecha), y aunque
pueda no resultar obvio a primera vista,
Hawks constituyó un modelo muy
nítido para su cine.
Conviene subrayar lo de “obvio a primera
vista”. Es obvio, por ejemplo, que
Hawks y Rohmer difieren ampliamente
en sus temas: el americano era básicamente
un hombre de acción y un cineasta industrial, que no en vano realizó
por lo menos una obra maestra en cada
uno de los géneros que practicó: gangsters
(Scarface, 1932), “película de aviones”
(Sólo los ángeles tienen alas, 1938), comedia
(Domando al bebé, 1939), western
(Río Bravo, 1959), aventura africana (Hatari!,
1962) y hasta “película de corredores
de autos de carrera” (Rojo 7.000, peligro,
1965). Era también un cineasta “masculino”
en cuyo universo la amistad, la camaradería,
el profesionalismo y el trabajo en equipo entre
hombres juegan un papel fundamental
(la historia y los personajes de Sólo los ángeles
tienen alas y Río Bravo son prácticamente
los mismos: el novato; el veterano
que debe superar un trauma previo; la mujer
que viene de afuera y acompaña al espectador
como testigo de un universo cerrado
antes de entrar realmente en él; el protagonista,
en un caso Cary Grant, en el otro John
Wayne, que opera como “torre de fortaleza”
y lección de ética para los demás).
Por su parte, el cine de Rohmer es intimista
y a veces literario (ha podido adaptar desde
von Kleist a Chretien de Troyes; en este último
aspecto no hay que olvidar, sin embargo,
que uno de los libretistas favoritos de Hawks
se llamaba William Faulkner), más femenino
y generalmente centrado en variantes del
triángulo o hasta el cuadrilátero amoroso,
con hombres indecisos con respecto a sus
sentimientos, y mujeres más decididas e inteligentes
que suelen ser las que llevan el
control. En todo caso, tampoco es posible
librarse de las mujeres de Hawks, desde la
Jean Arthur de Solo los ángeles tienen
alas hasta la Angie Dickinson de Río Bravo,
y por supuesto la arrolladoras heroínas
de sus comedias (Kate Hepburn en Domando
al bebé, Rosalind Russell en Ayuno de
amor) que literalmente se llevan al mundo
por delante. Esas damas comparten, por
otra parte, una característica con las mujeres
de Rohmer (ver Paulina en la playa, La
mujer del aviador o El rayo verde): suelen
hablar hasta por los codos, pero lo que
dicen no es habitualmente lo que importa.
Hay que mirar lo que la cámara descubre por
detrás de su catarata de palabras para saber
lo que están pensando realmente.
Todo eso tiene que ver con los argumentos,
y vale la pena recordar que una película no
es (o no en primer lugar) su argumento. Es a
nivel formal donde se dan las mayores similitudes:
narración siempre en estricto orden
cronológico (no hay flashbacks en el cine de
ninguno de los dos), concentración en pocos
espacios, un período de tiempo generalmente
breve y un puñado de personajes que
deben resolver sus conflictos en un universo
aislado y autónomo, ausencia de “psicologismos”
aunque no de psicología (los personajes
no se definen por lo que se explica sobre
su pasado, sino por lo que hacen ahora, aquí
mismo, delante del objetivo), cámara “invisible”
y a la altura de los ojos, que no llama
la atención sobre sí misma (ninguno de los
dos es Orson Welles) sino que deja que lo
que el espectador atienda es lo que ocurre,
no cómo está filmado. Un ejemplo entre muchos:
en las dos horas y veinte de Río Bravo hay solamente un contrapicado, una toma
de Wayne desde el suelo que cumple un
papel funcional: expresar la humillación del
personaje de Dean Martin. Buen americano,
Hawks rara vez expuso teorías (a lo sumo
pudo decir: “no hay drama comparable al
de un hombre en peligro”). Rohmer habló y
escribió más (fue un estupendo crítico y ensayista),
y pudo sostener que el cine estaba
hecho “para mostrar, no para demostrar”.
Ambos supieron hacer estupendamente
esto último, y el presente ciclo, que solamente
reúne una parte de la obra de los dos,
contiene varias pruebas al respecto. Vaya,
además, la correspondiente despedida al
maestro recientemente fallecido.
ERIC ROHMER,
PRUEBAS DE APOYO
****
(Eric Rohmer, preuves a l’appui)
Francia 1994 – 115 min. ST. (DVD)
Con: Eric Rohmer, Arielle Dombasle, Jean Douchet
Una aproximación al maestro, y un documental de la serie televisiva francesa Cinéma de notre temps. Testimonios y material de archivo, en un trabajo didáctico y aleccionante sobre la obra de un creador mayor.
DOMANDO AL BEBE *****
(Bringing up Baby)
USA 1938 – 102 min. ST. (DVD)
Con: Katherine Hepburn, Cary Grant, Charles
Ruggles
Cary era un científico tranquilo y feliz hasta que Kate se mete en su vida, con dos leopardos, una dosis de desenfado y una sorprendente capacidad para romperlo todo. ¿Quién dijo que las mujeres de Hollywood eran sumisas?
SOLO LOS ANGELES
TIENEN ALAS ****
(Only Angels Have Wings)
USA 1939 – 121 min. ST. (DVD)
Con: Cary Grant, Jean Arthur, Richard Barthelmess, Rita Hayworth
Correo aéreo sobre los Andes. El peligro cotidiano de los pilotos, la amistad, la ética del trabajo, y una mujer que viene de afuera y empieza a entender. El arquetípico universo “hawksiano” que Rohmer supo admirar.
MI NOCHE CON
MAUD *****
(Ma nuit chez Maud)
Francia 1969 – 110 min. ST. (DVD)
Con: Jean-Louis Trintignant, Francoise Fabian, Marie-Christine Barrault
Protagonista católico y reprimido, a punto de casarse, y la mujer atrayente, liberal y atea que se mete en su vida y la sacude. Hay citas de Pascal y diálogos intelectuales, pero lo que importa es lo que la cámara revela tras la máscara de sus personajes.
AY UNO DE AMOR ****
(His Girl Friday)
USA 1940 – 92 min. (DVD)
Con: Cary Grant, Rosalind Russell, Ralph Bellamy
La clásica comedia sobre periodismo Primera plana, con un cambio crucial: Rosalind Russell en un papel que habitualmente ha sido cubierto por intérpretes masculinos. Una de las comedias más veloces y divertidas que se hayan filmado nunca, y un ejemplo del estilo “transparente” y sin retórica de Hawks.
LA HERMOSA BODA ****
(Le beau mariage)
Dir: Eric Rohmer
Francia 1982 – 97 min. ST.
(DVD)
Con: Béatrice Romand, André Dussollier,
Féodor Atkine
La protagonista sueña con la boda del título, una prima le presenta al “hombre perfecto”, pero las cosas nunca salen exactamente como se las planea. Un ejemplo de la serie Comedias y Proverbios de Rohmer, y una reflexión sobre los complicados juegos del amor y del azar.
RIO ROJO
*****
(Red River)
USA 1947 – 122 min (DVD)
Con: John Wayne, Montgomery Clift, Joanne Dru
Un western atípico, con influencias de Freud y un Wayne ambiguo. También una historia sobre el hombre y la naturaleza. ¿Un film masculino? Puede ser, pero ver el papel crucial que la mujer desempeña en un desenlace infrecuente en el género.
VITAMINAS
PARA EL AMOR ****
(Monkey Business)
USA 1952 – 97 min. ST. (DVD)
Con: Cary Grant, Ginger Rogers, Marilyn Monroe
A diferencia de Rohmer, a Hawks le fastidia habitualmente la adolescencia, y le gustan los hombres y las mujeres adultos y seguros de sí mismos. En esta divertida comedia seguramente sacó de quicio el personaje de Rogers, a quien un experimento científico equivocado rejuvenece indebidamente.
RIO BRAVO *****
(Rio Bravo)
USA 1959 – 140 min. ST. (DVD)
Con: John Wayne, Dean Martin, Angie Dickinson, Walter Brennan
Otra vez el grupo aislado, el lapso limitado, la narración lineal y antirretórica. Un esquema de western clásico con un personaje típicamente rohnmeriano: la charlatana Feahers de Angie Dickinson, que no actúa como habla.
PAULINA EN LA
PLAYA ****
(Pauline a la plage)
Francia 1983 – 94 min. ST. (DVD)
Con: Amanda Langlet, Arielle Dombasle, Pascal Greggory
Varios personajes en un ambiente aislado (una casa de playa) enfrentados a sus conflictos amatorios y sentimentales. Hablan hasta el hartazgo pero lo que importa es lo que no dicen, mientras la adolescente protagonista deambula entre ellos y valora silenciosamente lo que ocurre.
EL AMIGO DE MI
AMIGA ****
(L’ami de mon amie)
Francia 1987 – 103 min. ST. (DVD)
Con: Emmanuelle Chaulet, Sophie Renoir, Anne-Laure Mery
Otras vez las complicadas razones del corazón,
que siguen siendo pascalianas aunque esta vez no se cite a Pascal.
El humor
y la melancolía de un veterano
que observa los problemáticos desconciertos
del amor.
CUENTO
DE PRIMAVERA ****
(Conte de printemps)
Francia 1990 – 108 min. ST. (DVD)
Con: Anne Teyssédre, Hugues Quester, Florence Darel
Las conversaciones simples pueden generar consecuencias complicadas. La protagonista, profesora de filosofía, no quiere estar sola (su novio se ha ido) y se traslada a la casa de una amiga. Hay otros personajes, amores y una serie de confusiones con un collar. Primero de los Cuentos de las Cuatro Estaciones de Rohmer.
CUENTO
DE INVIERNO
****
(Conte d’hiver)
Francia 1992 – 114 min. ST. (DVD)
Con: Charlotte Véry, Frédéric van den Driessche, Michel Voletti
Una pareja se separa por esas cosas del destino, pasa el tiempo, y la mujer oscila entre dos hombres no del todo satisfactorios. La historia es mínima, la forma impecable, los sentimientos corren por debajo, sin énfasis indebidos. Hawks tampoco machacaba las cosas.
CUENTO
DE VERANO
****
(Conte d’eté)
Francia 1996 – 113 min. ST. (DVD)
Con: Melvil Poupaud, Amanda Langlet, Gwenaeëlle Simon
Un veinteañero desconcertado entre varias chicas, y una amiga manipuladora que dice que no quiere enamorarse. ¿Por qué se la ve a ella más y más enojada cada vez que aparece? Lineal y directa, con personajes que se definen literalmente por lo que hacen ante cámaras. Hawks hubiera entendido el estilo aunque quizás no le interesara la historia.
CUENTO
DE OTOÑO
*****
(Conte d’automne)
Francia 1998 – 112 min. ST. (DVD)
Con: Con Marie Riviére, Béatrice Romand, Alain Libolt
Una mujer busca novio para una amiga, pero pronto descubrirá que no se puede jugar con los sentimientos propios y ajenos. Un ejemplo de maestría cinematográfica sin par, tan discreto que puede pasar desapercibido. La transparencia narrativa (hawksiana, rohmeriana) llevada a su mayor nivel de depuración.
LA DAMA Y EL
DUQUE ****
(La anglaise et le duc)
Francia 2001 – 129 min. ST (DVD)
Con: Jean-Claude Dreyfus, Lucy Russell, Alain Libolt
Un Rohmer atípico, de época y con
una visión infrecuente (“contrarrevolucionaria”
se ha dicho; realista
más bien, pero de la realidad, no
del rey) de la Revolución Francesa,
contemplada a través de la mirada
de una aristócrata inglesa. Rohmer
insistiría en que la función del cine
es mostrar, no demostrar.
TRIPLE AGENTE ****
(Triple agent)
Francia/Italia/España/Grecia/Rusia 2004 – 115 min. ST. (DVD)
Con: Katerina Didaskalou, Serge Renko, Cyrielle Clair
¿Cómo habría contado Howard Hawks esta historia de espionaje vagamente basada en hechos reales? Probablemente de manera algo diferente. Rohmer se concentra en las disquisiciones éticas de su protagonista, no muy lejos de Dostoievskii.

