Sala Dos
Los ciclos de este mes: 100 años de Jacques Tati; Semana de cine venezolano; 100 años de David Lean
100 años de Jacques Tati
El 9 de octubre de 1907 se cumplieron cien años del
nacimiento de Jacques Tati, quizás la mayor figura del
humor cinematográfico francés del siglo XX, y más
ampliamente, géneros a un lado, uno de los pocos
y más auténticos maestros del cine de Francia. De
origen franco-ruso-italo-holandés, Tati (apellido completo,
Tatischeff), nació en Le Pecq, Yvelines (Francia)
y falleció en París (neumonía) el 4 de noviembre de
1982.
Fue sin lugar a dudas uno de los grandes cómicos
de la pantalla, heredero directo de los maestros del
mejor cine cómico mudo norteamericano y francés
(Linder, Chaplin, Keaton). Su cine volvió a las fuentes
de la comedia cinematográfica y a la pureza del
gag visual, sin renunciar a un rico arsenal humorístico
extraído del universo de los sonidos. Procedente del
music-hall, había actuado en algunos films y producido
varios cortometrajes, pero su primera fama provino
de dos películas dirigidas e interpretadas por él
que marcan una fecha en su carrera y en la historia
de la comedia cinematográfica: Día de fiesta (1949),
y Las vacaciones del señor Hulot (1953), visión satírica
del veraneo pequeño burgués en una plácida
localidad costera.
La sátira del hombre moderno inserto en un avasallador
mundo material lo condujo casi naturalmente
a la sátira de la moderna civilización urbana (urbanismo,
funcionalismo, diseño, automatismo) en Mi tío (1958), y en el laboriosísimo Play Time (1967), donde
recurre a gags visuales propios del cine mudo y
a otros puramente acústicos, línea que proseguiría
en Trafic (1971), en la que exhibió empero algunos
rasgos de repetición y gotamiento.
La figura de Tati aparece inevitablemente unida a
la de su frecuente alter ego en la pantalla, el señor
Hulot, un tipo conservador, de buenos sentimientos
pero incapaz de entender en qué mundo vive, y cuya
sola presencia desencadena toda clase de cataclismos
que el personaje no tiene la menor idea de estar
provocando. Autor cinematográfico por excelencia,
dotado no solamente de un inteligente sentido del
humor sino también de una excepcional capacidad
de comprensión acerca de las posibilidades del medio
como herramienta de expresión audiovisual,
el cine de Tati puede ser apreciado hoy como una
oeuvre parca (hizo apenas nueve largos) pero extremadamente
consistente, en la que cada film parece
preparar el que lo sigue, con un discurso de notable
coherencia. El final de Mi tío, por ejemplo, parece
abrir camino a la sátira a la tecnología de Play Time;
el ballet de automóviles de este último film conduce
casi naturalmente a Trafic.
Quienes suelen acusar al cine francés de “intelectual”
y especialmente de “literario” deberían permitirse una dosis de Tati, de su permanente
inventiva audiovisual, su casi ausencia de
diálogo (que, cuando lo hay, suele estar sepultado
por los ruidos ambientes, excepto
unas pocas palabras cruciales que se destacan
de pronto) y su espíritu bonachón pero
indisimulablemente crítico de algunas de las
tonterías de este mundo. Fue, a la vez, un
comediante de primer nivel y un creador
mayor del cine, y este ciclo organizado con
la colaboración de la Embajada de Francia
sirve para su descubrimiento o para un grato
reencuentro.
CUIDA TU IZQUIERDA
***
(Soigne ton gauche)
Francia, 1936 • 20 min. STElectrónicos
Con Jacques Tati, Max Martel, Louis Robur
Tati libretó además de protagonizar este
corto que constituye una de las primeras
muestras de su ingenio. Un boxeador se
entrena en el campo, y el granjero protagonista
fantasea con la idea de convertirse
en alguien como él. Tati exhibe ya algunos
rasgos de su estilo de humor visual.
En programa: JACQUES TATI, de la serie realizadores
del cine francés. 20 min.
ESCUELA DE
CARTEROS
****
(L’ecole des facteurs)
Francia, 1947 • 18 min. ST.
Con Jacques Tati. Paul Demange
Todo Tati está en este corto de los años cuarenta en el que interpreta a un cartero de pueblo chico, personaje que repetiría en su inmediata Día de fiesta. El talento para la comedia física y visual y el sentido descriptivo para pintar una pequeña comunidad ya asoman aquí.
DIA DE FIESTA
***
(Jour de fete)
Francia, 1949 • 79 min. ST.
Con Jacques Tati, Guy Decomble, Jacques Tati
Tati es aquí nuevamente un cartero de pueblo chico, quien tras ver un documental norteamericano decide que las cosas se hagan más rápido. Su historia personal se entrelaza con un divertido cuadro colectivo, jugoso y a veces poético.
LAS VACACIONES
DEL SEÑOR
HULOT
*****
(Les vacances de M. Hulot)
Francia, 1953 • 90 min. ST.
Con Jacques Tati, Nathalie Pascaud, Micheline Rolla
Tati (o su imperecedero alter ego Hulot) de vacaciones en la plaza. Hay muy poco diálogo, el personaje no habla nunca salvo para presentarse, y los cataclismos en cadena generados por su sola presencia revelan una invención humorística de primerísimo nivel. Inteligente y divertida.
MI TIO
****
(Mon oncle)
Francia, 1958 • 117 min. ST.
Con Jacques Tati, Jean-Pierre Zola, Adrienne Servantie
De nuevo Hulot, esta vez no en la playa sino en ambiente urbano. Su sola presencia desencadena un saludable caos en un medio ultratecnificado, aunque él nunca parece tener idea de lo que está provocando. Otra de las obras mayores de Tati.
CLASE NOCTURNA ***
(Cours de soir)
Francia, 1967 • 30 min. ST.
Con Jacques Tati, Alain Fayner, Max Monjou
Hulot da una clase sobre las sutilezas de la actuación a un grupo de estudiantes no muy aventajados. El guión es del propio Tati, pero este corto no fue dirigido por él, y acaso a ello se deba que no alcance su mejor nivel. Hay cosas divertidas, de todos modos.
PLAY TIME ****
(Play Time)
Francia, 1967 • 120 min. ST.
Con Jacques Tati, Barbara Dennek, Rita Maiden
Hulot se pierde literalmente en medio de una ciudad ultramoderna a la que no termina de entender. La sátira a la vida contemporánea crece hasta la ambición de un film que originalmente duraba dos horas y media, casi sin diálogo y con notable humor audiovisual. En su momento una parte de la crítica la maltrató, pero se equivocó.
TRAFIC/M. Hulot al
volante ***
(Trafic)
Francia/Italia, 1971 • 96 min. ST.
Con Jacques Tati, Tony Knepper, Franco Ressell
Hulot viaja a una exposición automovilística
para exhibir un artefacto de su invención
(¿alguien se lo imagina inventando algo, y
que funcione?). En el camino ocurren algunas
cosas divertidas, y Tati demuestra que
conserva de a ratos la inventiva de antaño.
PARADE
***
(Parade)
Francia, 1974 • 89 min. ST.
Con Jacques Tati, Kurt Kossmayer, Pierre Bramma
Hecha para televisión, esta película tardía de
Tati no lo tiene como Hulot sino como un
cirquero, personaje que le permite desplegar
sus considerables talentos como mimo.
El film es a la vez un registro de las actuaciones
del circo y de sus entretelones. No es lo
mejor de Tati, pero tiene menos fama de la
que merece.
En programa: FORZA BASTIA. Francia,
2002. Directora, Sophie Tatischef. Documental.
Libreto, Jacques Tati. 26 min.
Semana de cine venezolano
El cine venezolano conoció un período de
florecimiento en los años setenta, que crisis
posteriores se encargaron de aventar. Algunos
nombres que importaron entonces o
un poco después (como los de Román Chalbaud,
Jacobo Penzo o el más cercano Carlos
Azpurúa) le garantizaron un prestigio internacional
que pudo sobrevivir a lo largo de
los ochenta y pareció apagarse hacia fines
del pasado siglo, pese a la creación en 1994
del Centro Nacional Autónomo de la Cinematografía.
Más recientemente, el gobierno
del presidente Hugo Chávez ha exhibido un
renovado interés por el tema, incluyendo
la creación de la llamada Villa del Cine y el
apoyo a producciones internacionales (Danny
Glover y su Torraint Louverture, sin ir más
lejos).
La entrada en el tercer milenio parece haber
sido auspiciosa. En el año 2005 Secuestro
Express, de Jonathan Jakubowicz, se convirtió
en la película nacional más vista en
Venezuela, y llegó a ser adquirida por la
distribuidora internacional Miramax para su
comercialización a nivel mundial. Al mismo
tiempo se estrenaba El Caracazo de Román
Chalbaud, la película más costosa en
la historia del cine venezolano, y entraba
en vigencia una reforma a la Ley de Cinematografía
Nacional que fomentó cambios,
tales como un porcentaje de cuota de pantalla
para el cine venezolano, y el fomento
de la participación de la empresa privada
en la actividad cinematográfica a través de
impuestos e incentivos fiscales.
El resultado de algunas de esas medidas es
un cine pujante que esta Semana parece
confirmar. Aquí hay dramas históricos y ficciones
ambientadas en tiempo contemporáneo,
thrillers y testimonios sociales, además
de un significativo número de cortometrajes.
Ya es un lugar común decir que el cine
latinoamericano es el gran desconocido en
Latinoamérica, pero vale la pena dejar constancia
de que existe y hasta se puede ver.
Aquí puede haber más de un descubrimiento.
La muestra se realiza con la colaboración
de la Embajada de la República Bolivariana
de Venezuela.
PLAN B ***
Venezuela, 2006 • 75 min.
Con Fabiola Colmenares, Rafael Romero, Edgar Ramírez
Dos asaltantes que huyen, una mujer que
quiere abandonar su país a cualquier precio,
un hombre que busca reunirse con su familia,
un policía de gatillo fácil, un guarda parques
incauto. Historias que convergen en un
cuadro colectivo que es también un corte
transversal en la sociedad venezolana.
En programa. LARGA DISTANCIA. Venezuela,
2007. Director Héctor Palma. 22 min
AL BORDE DE LA LINEA ***
Venezuela/España/Estados Unidos, 2007 • 140 min.
Con Eric St. John, Catalina Viana, Brad Carr
La protagonista viaja en un ómnibus vacío
hacia una zona desconocida de Caracas,
en pos de esclarecer lo que puede ser algo
más que un simple secuestro inducido por
la droga. Un thriller rodado en Venezuela,
con una aspiración de producto comercial
internacional.
En programa: LOS ELEFANTES NUNCA
OLVIDAN. Venezuela, 2004. Director, Lorenzo
Vargas. 10 min.
SANGRADOR ****
Venezuela, 2000 • 89 min.
Con Daniel Alvarado, Karina Gómez, Francisco Alfaro
Una libre lectura del Macbeth de William
Shakespeare, en clave épica y bizarra a la
vez, con referencias al cine de Alejandro Jodorowski
(concretamente El topo). Sangre,
violencia y una metáfora sobre el poder.
En programa. CEDULA CIUDADANO. Venezuela,
2000. Director, Diego Velasco. 20 min.
MI VIDA POR SHARON, O ¿QUE TE PASA A TI? ***
Venezuela/Cuba, 2006 • 90 min.
Con Mimi Lazo, Carlos Mata, Anabel Rivero
El desempleado protagonista trata de recuperar
su auto robado, llamado Sharon (por
Sharon Stone), y ello lo lleva a chocar con
su ex-esposa, su novia y familiares. Un mecanismo
de comedia que permite al director
Azpurúa describir jugosamente ambientes y
tipos cotidianos.
En programa: ¿QUE IMPORTA CUANTO
DURAN LAS PILAS? Venezuela, 2005. Director,
Gonzalo Rondón Córdova. 10 min.
TRES NOCHES ****
Venezuela, 2001 • 105 min.
Con Víctor Mayo, Juan Carlos Vellido, Frank Spano
La aparición del cadáver de un célebre pandillero,
en una ciudad latinoamericana con
un aire de cómic apocalíptico, hace sospechar
en un crimen pasional, pero puede haber algo más. Al fondo hay un asunto de
drogas, y una recorrida alucinante por una
ciudad nocturna y opresiva.
En programa: AL OTRO LADO DEL MAR.
Venezuela, 2005. Directora, Patricia Ortega.
16 min.
FRANCISCO DE MIRANDA **
Venezuela, 2006 • 105 min.
Con Luis Fernández, Anthony Lo Russo, Ruddy Rodríguez
La fascinante figura del precursor de la independencia
latinoamericana, que peleó en
las revoluciones norteamericana y francesa,
imaginó la libertad de un continente y fue
traicionado por gente famosa. El ambicioso
empeño de rescatar al ser humano detrás
del monumento.
En programa: MI HISTORIA ES TU HISTORIA.
Venezuela/Bélgica, 2005. Director,
Jean-Charles Ami. 18 min.
1888, EL EXTRAORINARIO VIAJE DE LA SANTA ISABEL **
Venezuela, 2005 • 95 min.
Con Elba Escobar, Ronnie Nordenflycht, Kristin Pardo
Julio Verne recorre el río Orinoco y recoge
materiales para su novela “La Jangada”. Mezcla
de realidad y ficción, que mezcla personajes
auténticos con otros extraídos de las
propias novelas de Verne, en una aventura
por lo menos curiosa.
En programa: EL CAFÉ DE LUPE. Venezuela,
2007. Directora, Mariana Fuentes. 18
min.
100 años de David Lean
El pasado 25 de marzo hubiera cumplido cien
años. Y hace no mucho, una encuesta entre
especialistas eligió a su película Lawrence
de Arabia como “la mejor película británica
de todos los tiempos”. Aún quienes discrepen
con ese veredicto coinciden en que David
Lean fue un cineasta mayor.
Había nacido en Croydon, en el condado de
Surrey, Inglaterra, en 1908, y se vinculó desde
muy joven a la industria cinematográfica.
A lo largo de más de una década se desempeñó
como montajista y adquirió fama
como uno de los mejores del oficio (que
retomó, incidentalmente, más de cuatro
décadas después de haberse convertido en
director, al editar su último film, Un pasaje
a la India). Su salto a la realización se produjo
en 1942, de la mano del dramaturgo
y actor Noel Coward, quien protagonizó,
escribió y codirigió junto a él la epopeya marina
de Hidalgo de los mares.
La colaboración
con Coward se prolongó durante los
años siguientes e incluyó, ya solo con Lean
como director, la filmación de otros asuntos
del escritor, desde la comedia Un espíritu
burlón al drama romántico Lo que no fue (ambas de 1945). Por esos films y especialmente
por las dos espléndidas adaptaciones
de Dickens que los siguieron (Grandes ilusiones, 1946; Oliver Twist, 1948), Lean
pudo ser calificado (o descalificado) como
“un artesano cuidadoso”, un técnico, un
narrador de gran nivel al que a veces se
acusaba de cierta frialdad.
La objeción no es de recibo para esos films
iniciales (no hay que confundir sobriedad
dramática con frialdad, y ciertamente Oliver
Twist no es ni siquiera “sobria” sino
robustamente melodramática), aunque
puede serlo para algunos títulos inmediatamente
posteriores como El pecado de
Madeleine (1950) o la historia de aviación
de Sin barreras en el cielo (1952). Pero
es literalmente un “desubique” a partir de
El puente sobre el río Kwai (1957), que
no solamente implicó el ingreso de Lean al
universo de la superproducción sino también
un logro mayor: rara vez una película
industrial de gran presupuesto ha logrado
ese equilibrio entre la aventura física, el
drama psicológico y el alegato ético y antibélico.
El film se alzó con una cantidad de
premios Oscar y lanzó a su director (y al
productor Sam Spiegel) a otra superproducción
no menos ambiciosa: Lawrence
de Arabia (1962). Allí se equilibraban
una vez más el cine de acción, el conflicto íntimo y el drama político, con alguna
reflexión inteligente sobre el colonialismo,
además de la mejor actuación de su carrera
del casi debutante Peter O’Toole
El estilo esmerado y minucioso de Lean
tendía, inevitablemente, al relato largo y
la producción de alto presupuesto (algo
que ocurrió con William Wyler, un cineasta
que se le parece mucho, en los Estados
Unidos). Es un terreno peligroso, y Lean
lo recorrió con irregularidad. Tras la doble
culminación de El puente y Lawrence, se
lo vio vacilar en Doctor Zhivago (1965),
en la que el guionista Robert Bolt (que
también escribiera Lawrence) se veía obligado
a comprimir en tres horas un
material literario que daba para una
película de tres días (novela famosa
de Boris Pasternak) y los tijeretazos
se notaban. El enorme oficio de
Lean permitía que el film sobreviviera
de a ratos, y alguien inteligente
le dirigió un paradójico elogio. El
film, decía ese observador, era un
fracaso, pero pocos cineastas eran
capaces de fracasar al nivel en que
lo hacía Lean.
El modelo de Zhivago (1965), una
historia de amor recortada sobre un fondo de turbulencia revolucionaria) se
repitió con variantes en la siguiente superproducción
de Lean, el drama irlandés de La
hija de Ryan (1970). Y el cineasta finalmente
se despidió con otra evocación colonial,
Pasaje a la India, sobre la novela de Forster.
Nunca cumplió con su sueño de realizar
una nueva versión de Motín a bordo: el
proyecto cayó, disminuido, en las manos de
Roger Donaldson y Mel Gibson.
El presente ciclo, que reúne a una buena
parte del cine de Lean, prosigue en la próxima
programación.
HIDALGO DE LOS MARES
****
(In Which We Serve)
Reino Unido, 1942 • 115 min. ST.
Con Noel Coward, Michael Wilding, John Mills
Historia sobre un buque de la marina británica,
su tripulación y, más ampliamente,
Inglaterra en guerra. La formación de Lean
como documentalista está al principio, con
el navío saliendo de los astilleros. Lo que
sigue es sobrio, elocuente, dramáticamente
muy controlado. Muy británico.
LO QUE NO FUE ****
(Brief Encounter)
Reino Unido, 1945 • 86 min. ST.
Con Celia Johnson, Trevor Howard, Stanley Holloway
Finísimo estudio de un amor ilícito y su ruptura,
con sensible exploración de caracteres,
emociones no dichas, y Rachmaninov. Un
sostenido clima romántico, a partir de pieza
corta de Noel Coward que el propio autor (y
Lean) extendieron para el cine.
En programa: EL PECADO DE MADELE INE
(Madeleine). Reino Unido, 1950. Director,
David Lean. Con Ann Todd, Norman Wooland.
Fragmento.
GRANDES ILUSIONES
****
(Great Expectations)
Reino Unido, 1946 • 118 min. ST.
Con John Mills, Valerie Hobson, Jean Simmons, Alec Guinness
La espléndida novela de Dickens sobre un
joven promisorio y su misterioso protector,
trasladada a la pantalla con fidelidad y esmero. ¿Académica? Quizás, y tal vez un poco
fría, pero con un espléndido nivel narrativo.
En programa: SIN BARRERAS EN EL CIELO (The Sound Barrier). Reino Unido, 1952.
Director, David Lean. Con Ralph Richardson,
Ann Todd, Nigel Patrick. Fragmento.
OLIVER TWIST ****
(Oliver Twist)
Reino Unido, 1948 • 115 min. DB.
Con Robert Newton, Alec Guinness, Kay Walsh
El huérfano dickensiano, en un film más melodramático acaso (pero a ese nivel, también más “pegador”) que el más elegante Grandes ilusiones. El Fagin de Guinness es una proeza personal, y en su momento generó algunas acusaciones un tanto despistadas de antisemitismo El antisemita era Dickens, no Lean.
¿ES PAPA EL AMO?
****
(Hobson’s Choice)
Reino Unido, 1954 • 107 min. ST.
Con Charles Laughton, John Mills, Brenda De Banzie
Comedia de época sobre los amores de un
joven trabajador y la hija de su iracundo
patrón. Laughton despliega su divismo en
el personaje del padre, pero Lean lo ayuda
con un dinamismo de cámara y montaje que
contribuyen al logro de un entretenimiento
de gran nivel.
