Sala Cinemateca

Los ciclos de este mes: -Algo de Almodóvar-Kieslowski: la trilogía de los colores-El Godard…¿mainstream?

Lorenzo Carnelli 1311 - Tel: 24195795

 

 

ALGO DE ALMODÓVAR

Los últimos opus de Pedro Almodó- var han dividido a la crítica. El director español no está recibiendo los elogios casi unánimes que generaba hace diez o quince años, y títulos como Los abrazos rotos, La piel que habito o Los amantes pasajeros, aunque tienen sus defensores, han recibido acusaciones de anquilosamiento o repetición. No corresponde aquí sumarse a esa polémica, sino repasar algunos títulos del período más elogiado de Almodóvar, el que abarca desde sus comienzos hasta el filo del milenio. Se pudo extender un poco más, pero había que detenerse en algún lado. Para el público uruguayo, el descubrimiento de la personalidad de Almodóvar se produjo con Mujeres al borde de un ataque de nervios, una comedia enérgica y con frecuencia muy divertida que encantó a las feministas aunque en el fondo decía que las mujeres eran unas idiotas al empeñarse en correr tanto detrás de los hombres. Allí surgieron también algunos equívocos, porque se pensó que Almodóvar era un director amable y casi para todo público, un dato desmentido por otras películas suyas que se conocieron antes (Matador) o después, y que mostraban a un tipo más transgresor y provocativo, que rompía tabúes sexuales, apelaba a veces a un humor escatológico, y mezclaba referencias a las revistas del corazón, mal gusto, boleros, un ingenio para la comedia y abundantes dosis de cinefilia. Muchos de esos rasgos estaban ya en Laberinto de pasiones, su primera película realmente profesional, que parecía una comedia de Rock Hudson y Doris Day de los años cincuenta, aunque seguramente Rock se hubiera sorprendido del comportamiento público de alguno de sus personajes aunque lo practicara en privado. Cuando, aún después, pudo verse Pepi, Luci, Bom y otras chicas del montón, una película anterior filmada en forma casi amateur y en la que ocurre cualquier cosa, la afirmación de un Almodóvar “en bruto” se acentuaría aún más. Ese Almodóvar, el que va aproximadamente de Laberinto de pasiones a Mujeres, es probablemente el más arriesgado y creativo, incluyendo títulos como Entre tinieblas, ¿Qué he hecho yo para merecer esto?, o La ley del deseo. Con el paso de los años el cineasta se ha ido sin embargo “civilizando”, tal vez porque descubrió que es comercialmente positivo ser transgresor pero no tanto, y que el público se divierte con sus provocaciones siempre y cuando no se pase demasiado de la raya. Las mismas feministas que disfrutaron con Mujeres se enojaron con la posterior Átame por ser machista y misógina, lo que resulta por lo menos paradójico. A medida que el tiempo fue pasando Almodóvar se mostró crecientemente consciente de los elementos que iba incorporando a sus películas, hasta la vuelta de tuerca de adaptar muy libremente una novela policial de Ruth Rendell en Carne trémula, o jugar al mismo tiempo con la literatura del corazón, el cine clásico y su parodia en La flor de mi secreto. La cinefilia (las referencias a La malvada de Mankiewicz en Todo sobre mi madre, el juego de cine dentro del cine de Los abrazos rotos), jugar con los géneros (el policial negro en La mala educación, el terror en La piel que habito) proseguirían en su cine posterior, con sus más y sus menos. En este ciclo hay un poco de todo eso.

Abril 8, domingo. A las 17.35, 19.30 y 21.25 hs

ENTRE TINIEBLAS

Dir:Pedro Almodóvar.
España 1984. - 108 min. (Digital).
Con Cristina S. Pascual, Julieta Serrano, Marisa Paredes, Carmen Maura.

Un convento muy raro, con una madre superiora comprensiva, una monja que escribe best sellers eróticos, y un tigre que se pasea por los corredores porque lo trajeron cuando era chico y ahora todos lo quieren. Un disparate, claro.

Abril 9 , lunes. A 17.45, 19.30 y 21.15 hs.

¿QUE HE HECHO YO PARA MERECER ESTO?

Dir: Pedro Almodóvar.
España 1985. - 97 min. (Digital).
Con Assumpta Serna, Antonio Banderas, Eusebio Poncela, Nacho Martínez.

Aquí hay menos humor, reemplazado por una considerable capacidad para la emoción que constituye un paso de Almodóvar hacia la madurez. Las desventuras de un ama de casa de clase media, con sensibilidad, espíritu crítico y una gran labor de Carmen Maura.

Abril 10 , martes. A las 17.40, 19.30 y 21.20hs.

MATADOR

Dir: Pedro Almodóvar.
España 1986. - 102 min. (Digital).
Con Assumpta Serna, Antonio Banderas, Eusebio Poncela, Nacho Martínez.

Crímenes, corridas de toros, pasión romántica y cinefilia, entre el melodrama, la parodia, la provocación, el kitsch y las referencias a Duelo al sol. El resultado tiene humor, desenfado y bastante imaginación cinematográfica.

Abril 12, jueves. A las 17.45, 19.30 y 21.15 hs.

LA LEY DEL DESEO

Dir: Pedro Almodóvar.
España 1986. - 97 min. (Digital).
Con Eusebio Poncela, Antonio Banderas, Carmen Maura.

Un Almodóvar arquetípico: desenfado sexual, extravagancias de comportamiento, el folletín disparatado pero sublimado por un aura de romanticismo, de tragedia y comedia perversa, con personajes que se encuentran, se pierden o mueren de amor .

Abril 13, viernes. A las 17.55, 19.30 y 21.05 hs.

MUJERES AL BORDE DE UN ATAQUE DE NERVIOS

Dir: Pedro Almodóvar.
España 1982. - 97 min. (Digital).
Con Carmen Maura, Julieta Serrano, Fernando Guillén, Antonio Banderas.

Una comedia con reminiscencias hollywoodenses, con mujer enfurecida que persigue al amante que la plantó, y varios tipos extravagantes y muy madrileños que circulan alrededor. El primer Almodóvar “civilizado”, con humor y solvencia narrativa.

Abril 14, sábado. A las 17.45, 19.30 y 21.15 hs.

CARNE TRÉMULA

Dir: Pedro Almodóvar.
España/Francia 1997- 97 min. (Digital).
Con Liberto Rabal, Francesca Neri, Javier Bardem.

Drama, romance, thriller, el franquismo y otras cosas. Detrás hay una novela de la gran Ruth Rendell, pero más cerca está Almodóvar, y sería extraño que su presencia no se notara. Se nota, claro.

Kieslowski: la trilogía de los colores

Es posible que cuando el polaco Krzysztof Kieslowski convenció a sus productores franceses que le financiaran una trilogía de películas que incluían en su título los tres colores de la bandera francesa los haya engañado con toda intención. Sin duda halagó al patriotismo francés. pero es menos obvio que esos colores tengan que ver realmente con Francia , y sí mucho, en cambio, con el universo personal de Kieslowski , volcado a reflexiones existenciales y hasta algún matiz espiritualista. Por supuesto, las intenciones son lo de menos. Lo que importa, aquí y en otros lados, es el resultado artístico: tres películas de sólida factura, que funcionan como historias independientes pero que también se relacionan sutilmente, con la idea de un titiritero invisible, tal vez Dios (visibilizado en el tercer episodio en el juez encarnado por Trintignant) que acaso manipula el destino de los personajes, y convocan la emoción y la reflexión de su espectador. Hacía tiempo que no se tenía la oportunidad de verlas las tres juntas , y aquí están.

Abril 15, domingo. A las 17.45, 19.30 y 21.15 hs.

BLEU

(Trois couleurs: Bleu)

Dir: Krzysztof Kieslowski.
Polonia/ Francia 1993 - 94 min. (Digital).
Con Juliette Bihocne, Benoit Regent, Florence Pernel.

La muerte de esposo e hija en un accidente sumerge a la protagonista en la desesperación. Saldrá de ella en un lento proceso que implica también la apertura hacia los demás, entre símbolos cristianos, citas de San Pablo y la música como presencia invasora.

Abril 16, lunes. A las 17.50, 19.30 y 21.10 hs.

BLANC

(Trois couleurs: Blanc)

Dir: Krzysztof Kieslowski.
Polonia/ Francia 1993. - 88 min. (Digital).
Con Zbigniew Zamachowski, Julie Delpy, Janusz Gajos.

Peluquero polaco sexualmente impotente tramita en Francia su divorcio de una esposa nativa, con resultado casi kafkiano. Según do e irónico capítulo de la trilogía, con algunos de los desconciertos y las inseguridades de los europeos de hoy, o de hace un rato.

Abril 17, martes A las 17.45, 19.30 y 21.15 hs.

ROUGE

Dir: Krzysztof Kieslowski.
Polonia/ Francia 1994. - 95 min. (Digital).
Con Irene Jacob, Jean-Louis Trintignant, Fréderique Feder.

Una joven estudiante y un juez cansado y cínico. Este último es acaso la imagen de un Dios incomprensible y caprichoso, temible pero en último término acogedor, que empuja secretamente el destino de los personajes. Final de la trilogía de Kieslowski.

 

El Godard…¿mainstream?

Una encuesta de la revista Entertainment Weekly lo proclamó cierta vez “el más importante realizador cinematográfico de todos los tiempos”, aunque cinco minutos después de que esa afirmación fue impresa surgieron las discrepancias, y es probable que hoy nadie avalara ese dislate, incluyendo el propio Jean Luc Godard, quien ha llegado a afirmar que “el cine nació con Griffith y murió con Abbas Kiarostami”. Como él sigue vivo, hay que entender que se considera fuera de concurso. Esa es, en todo caso, una más de las polémicas que Godard ha podido provocar a lo largo de su trayectoria, una de las más variadas, creativas, desparejas, contradictorias y por cierto discutidas de la historia del cine. Los períodos de esplendor y de eclipse se han alternado en el correr de esa trayectoria, que incluyó un comienzo como crítico, la confección de un cine muy personal, una ruptura con el establishment y una opción por el cine militante, el posterior desencanto de esos radicalismos, la vuelta a un cine (digamos) “normal” y algunos vaivenes más recientes. Denostado por algunos, aclamado como un genio por otro sector de la crítica, su talento inquieto, contradictorio, fascinante, discutible y con frecuencia irritante está en el centro de muchas transformaciones en el universo del cine del último medio siglo. Puede no gustar, pero es difícil librarse de él. Nacido en París en 1930, cursó estudios en Suiza y en el Liceo Buffon de París. Diplomado en Etnología, pronto comprendería empero que el cine era su verdadera vocación. En la Cinemateca Francesa conoció a André Bazin, François Truffaut, Jacques Rivette y Eric Rohmer, y en 1950 comenzó a colaborar como crítico (bajo el seudónimo de Hans Lucas) en la Gazette du Cinéma. Tras un viaje por América trabajó como obrero en Suiza y desempeñó pequeños papeles en cortometrajes dirigidos por sus amigos Rivette y Rohmer, antes de comenzar una obra propia que dio inicio en 1954 con el cortometraje Operation Béton, al que seguirían otros (Une femme coquette, 1955; Tous les garçons s’appellent Patrick, 1957; Une histoire d’eau, 1958, este último dirigido en colaboración con François Truffaut) Paralelamente desarrolló en Cahiers du Cinéma una labor crítica de particular agresividad. En 1959 saltó al largometraje con Sin aliento, un título mayor que lo colocó junto a Truffaut (que hizo al mismo tiempo Los cuatrocientos golpes) a la cabeza del movimiento conocido como Nouvelle Vague, una tendencia de ruptura alimentada fundamentalmente por los jóvenes críticos de Cahiers. Seguirían El soldadito (1960, pero demorada por la censura hasta 1963), Una mujer es una mujer (1961), Vivir su vida (1962), el episodio El nuevo mundo de RoGoPag (1962), Los carabineros (1963), El desprecio (1963), Asalto frustrado (1964), La mujer casada (1964), Alphaville (1965), Pierrot le fou (1965), Dos o tres cosas que sé de ella (1966), La chinoise (1967) En ese momento, uno de sus exégetas pudo definirlo así: “Cineasta del instante, sus films fueron el resultado de la yuxtaposición de una serie de “momentos de verdad” privilegiados, obtenidos a través de una técnica de improvisación que tiende a confundir a sus actores con los personajes, cuyo lenguaje deja de ser un medio de comunicación para convertirse en un elemento expresivo. Su síntesis se llevó a cabo a través de un verdadero collage dialéctico, a medio camino entre el montaje de atracciones de Eisenstein y la estética del pop art, hecha de la unión de los elementos más dispares (ruptura del tono de la comedia a la tragedia y viceversa, citas de todas clases), en busca de la representación de un equilibrio inestable entre el personaje y el mundo que lo rodea, y del incesante devenir de ambos”. En 1968 Godard rompió con el cine que había hecho y con la vida que había llevado y se fue con los guerrilleros palestinos, y como documentalista de movimientos sindicales y manifestaciones de protesta en Inglaterra, Estados Unidos, Italia y Francia. Llegó a ser incluso uno de los apóstoles de la Revolución Cultural maoísta, antes de entender que no se trataba de un movimiento popular sino de una manipulación “desde arriba” digitada por un líder en decadencia que trataba de librarse de rivales políticos molestos y mantenerse en el poder pese a la cadena de errores garrafales (el denominado Gran Salto Adelante) de la que sensatamente se le responsabilizaba. Para entonces, Cahiers du Cinéma, revista en la que Godard ya no escribía, se había vuelto también maoísta e ilegible. Una década más tarde, Godard volvió al redil (es una forma de decir: si hay algo indiscutible a su favor es que no tiene ciertamente mentalidad de rebaño) a partir de un film como Sauve qui peut la vie, que él mismo ha llamado “su primera nueva película”. Pero los tiempos habían cambiado, y de alguna manera entendió que había menos espacio para él. El cine globalizado nunca fue el mismo después de 1977, año de la entronización de los Lucas y los Spielberg y del agotamiento del impulso de buena parte del secentismo. La imagen que proporciona el Godard posterior es con frecuencia el de un ensayista encerrado en su torre de marfil, desde la que emite, periódicamente, reflexiones que a veces resultan interesantes y a veces no, pero cuando ha logrado salir de ella ha sido por las razones equivocadas. En los ochenta generó un miniescándalo con Yo te saludo María, una película mucho menos transgresora de lo que creyeron sus enemigos que no se molestaron en verla y condenaron la blasfemia (a discutir) y la pornografía (inexistente) que presuntamente contenía. El presente ciclo reúne sólo una parte de la obra de Godard, y prescinde deliberadamente de dos bloques importantes: el de sus films más militantes (que podrían ser el objeto de otro ciclo, quizás centrado en el mayo francés de 1968 y sucursales), y el de sus ensayos tipo Histoires du cinema (que son también otra historia) También omite sus cortos para films colectivos, cuya búsqueda hubiera dado más trabajo a los muchachos del Archivo. Por otra parte, el título es deliberado: se trata del cine más mainstream de Godard, si es que el término le puede ser aplicado, otro punto a discutir.

Abril 19, jueves A las 17.55, 19.30 y 21.05 hs.

SIN ALIENTO

(A bout de souffle)

Dir: Jean-Luc Godard.
Francia 1959. . -86 min. (Digital).
Con Jean Paul Belmondo, Jean Seberg, Daniel Boulanger.

El primer largo de Godard, y acaso el que mostró un mayor equilibrio entre forma y contenido. La carrera sin aliento de un ladronzuelo hasta la muerte, con un lenguaje de ruptura ajustado precisamente a su tema. Otro de los títulos básicos de la Nouvelle Vague.

Abril 20, viernes A las 17.50, 19.30 y 21.10 hs.

EL SOLDADITO

(Le petit soldat)

Dir: Jean-Luc Godard.
Francia 1960. - 88 min. (Digital).
Con Michel Subor, Anna Karina, Henri-Jacques Huet

Atrapado entre la OAS y el FLN argelino, el protagonista, que es todo un individualista, despierta razonables sospechas en ambos bandos. Puede ser un agente doble, lo torturan, toma finalmente el partido equivocado. Realidad e ilusión se mezclan, reflejando algunas confusiones que eran acaso las del propio Godard en 1960.

Abril 21, sábado. A las 17.55, 19.30 y 21.05 hs.

UNA MUJER ES UNA MUJER

(Une femme est une femme)

Dir: Jean-Luc Godard.
Francia 1961 - 83 min. (Digital).
Con Jean-Paul Belmondo, Anna Karina, Jean-Claude Brialy.

Atrapado entre la OAS y el FLN argelino, el protagonista, que es todo un individualista, despierta razonables sospechas en ambos bandos. Puede ser un agente doble, lo torturan, toma finalmente el partido equivocado. Realidad e ilusión se mezclan, reflejando algunas confusiones que eran acaso las del propio Godard en 1960.

Abril 22, domingo. A las 17.55, 19.30 y 21.05 hs.

VIVIR SU VIDA

(Vivre sa vie)

Dir: Jean-Luc Godard.
Francia 1962 - 84 min. (Digital).
Con Anna Karina, Saddy Rebbot, André S. Labarthe.

Hasta aquí Godard especulaba con las posibilidades de la imagen para aportar la apariencia exterior de un mundo interior poco descifrable. A partir de ahora intentará una aproximación cada vez más crìtica a las realidades íntimas de los personajes, que luego ampliará hasta un cuestionamiento de toda la sociedad.

Abril 23, lunes. A las 18, 19.30 y 21 hs.

LOS CARABINEROS

(Les carabiniers)

Dir: Jean-Luc Godard.
Francia 1961 - 83 min. (Digital).
Con Jean-Paul Belmondo, Anna Karina, Jean-Claude Brialy.

Atrapado entre la OAS y el FLN argelino, el protagonista, que es todo un individualista, despierta razonables sospechas en ambos bandos. Puede ser un agente doble, lo torturan, toma finalmente el partido equivocado. Realidad e ilusión se mezclan, reflejando algunas confusiones que eran acaso las del propio Godard en 1960.

Abril 24, martes. A las 17.35, 19.30 y 21.25 hs.

EL DESPRECIO

(Le mÉpris)

Dir: Jean-Luc Godard.
Francia 1963 - 103 min. (Digital).
Con Brigitte Bardot, Michel Piccoli, Fritz Lang.

Cine dentro del cine, con un homenaje al viejo maestro Lang y una reflexión sobre el mito Brigitte, lejanamente inspirada en Alberto Moravia. De hecho un film de Godard, que rompe formas, entrelaza niveles de realidad y ficción y a veces divaga.

Abril 26, jueves. A las 17.40, 19.30 y 21.20 hs.

MASCULINO-FEMENINO

(Masculin-Feminin)

Dir: Jean-Luc Godard.
Francia 1966. - 100 min. (Digital).
Con Marlene Jobert, Jean-Pierre Léaud, Chantal Goya.

. Hombres, mujeres, las confusiones de vivir en una sociedad complicada, a través de una form que tiene mucho de collage, superpone carteles publicitarios, contrapone imagen y sonido y deja en el aire varios desconciertos. Así era la sociedad francesa en 1966, según Godard.

Abril 27, viernes. A las 18, 19.30 y 21 hs.

MADE IN USA

(Made in USA)

Dir: Jean-Luc Godard.
Francia 1961 - 81 min. (Digital).
Con Anna Karina, Laszlo Szabó, Jean-Pierre Léaud.

Godard contempla críticamente la invasión de Europa por la cultura norteamericana, y sus alarmas se expresan en un collage de imágenes, carteles de neón, palabras cortadas que adquieren sentidos inesperados, dos o tres cosas que cree saber de la ciudad y sus habitantes. Un collage de opiniones e imágenes donde los personajes intercambian confidencias con el público, tanto en forma de testimonio como de abierta confesión.

Abril 28, sábado. A las 17.50, 19.30 y 21.10 hs.

DOS O TRES COSAS QUE SE DE ELLA

(Deux ou trois choses que je sais d’elle)

Dir: Jean-Luc Godard.
Francia 1961 - 88 min. (Digital).
Con Marina Vlady, Anny Duperey, Robert Montsoret.

“Ella” es París, y Godard cuenta dos o tres cosas que cree saber de la ciudad y sus habitantes. Un collage de opiniones e imágenes donde los personajes intercambian confidencias con el público, tanto en forma de testimonio como de abierta confesión.

Abril 29, domingo. A las 17.45, 19.30 y 21.15 hs.

LA CHINOISE

(La chinoise)

Dir: Jean-Luc Godard.
Francia 1967 - 96 min. (Digital).
Con Anne Wiazemsky, Jean-Pierre Léaud, Michel Semeniako.

Maoístas franceses juegan con aviones de juguete y leen el Libro Rojo, que es también repetido desde la banda sonora. Anterior al Mayo francés de 1968, el film anticipa empero algunas de sus turbulencias, entre ellas la ruptura de las formas establecidas, políticas y (para el caso) cinematográficas.

Abril 30, lunes. A las 17.30, 19.30 y 21.30 hs.

YO TE SALUDO MARÍA

(Je vous salue Marie)

Dir: Jean-Luc Godard.
Francia 1967 - 108 min. (Digital).
Con Myriem Roussel, Thierry Rhode, Philippe Lacoste.

Cómo la Virgen María queda embarazada en el París contemporáneo, en una suerte de parábola filosófica (no siempre convincente) menos blasfema y menos irrespetuosa de lo que creyó en su momento.

Mayo 3, jueves. A las 17.45, 19.30 y 21.15 hs.

ELOGIO DEL AMOR

(Éloge de l’amour)

Dir: Jean-Luc Godard.
Francia 2001. - 94 min. (Digital).
Con Bruno Putzulu, Cécile Camp, Jean Davy

El cine, realidad y ficción, autores en busca de un personaje (o viceversa) y Godard que plantea una reflexión intelectual y casi abstracta sobre la imagen, la pareja y el amor. Un ensayo en imágenes, discutible, polémico, a veces irritante, pero con ideas.