Sala Cinemateca

Experimentos Peter Greenaway

"El cine es un medio demasiado rico y con demasiadas posibilidades como para que pueda dejárselo simplemente en manos de los narradores”, declaró alguna vez el director Peter Greenaway. La concepción
del cine como un medio autónomo, dotado de posibilidades expresivas que van más allá de la mera narrativa tradicional, recorre de hecho la obra de Greenaway, quien se había ganado una reputación como uno de los más interesantes realizadores experimentales británicos antes de saltar al largometraje en 1980 con The Falls. La mezcla de vocaciones, desde enumerador hasta coleccionista de estadísticas, catalogador, cartógrafo, teórico de la clasificación, ornitólogo y adepto a los chistes cultos asoma en esa obra previa, a partir de Dear Phone (1976), que reunía un conjunto de improbables historias o fantasías en torno a personajes con las iniciales H.C. y sus dificultades con los teléfonos, hasta His for House (mismo año), donde hay juegos de palabras y pintorescas divagaciones sobre el paso del tiempo, o Water Wrackets (1978), que superpone imágenes acuáticas con la narración el off de una ficticia historia militar. De ese período inicial pueden mencionarse otros cortos que alguna vez llegaron a verse en una retrospectiva ofrecida por la Cinemateca hace unos cuantos años: Windows (1974) acumulaba imágenes y datos acerca de 37 personas que caían o saltaban por diversas ventanas: A Walk Thorugh “h” (1972) ilustraba la narración de un viaje con 92 mapas contemplados en las paredes de una galería; Acto of God: Lightning (1980) inventaba historias y reportajes sobre el efecto de los relámpagos en la gente. El humor, la paradoja, lo bizarro y lo insólito se dan la mano a lo largo de esa serie de cortos en los que Greenaway
jugó con la estructura narrativa, mezclando estadísticas, paisajes y anécdotas, y bañando el conjunto con una dosis de perceptible ironía.
Esa vocación por lo insólito, la forma no narrativa y el humor absurdo condujo a Greenaway a su primer intento en el largometraje, un ejercicio en 16 mm. de una tres horas de duración llamado The Falls, donde jugó con las biografías de 98 personajes cuyos sobrenombres comenzaban con la sílaba Fall: ha habido elogios al ingenio del intento, y críticas a su extensión. El siguiente film largo de Greenaway, El contrato del pintor, se movía aparentemente en un terreno más convencional, aunque esa podía ser solo una apariencia: reconstrucción de época, un misterio criminal, un refinadísimo trabajo fotográfico derivado de la pintura británica de los siglos XVII y XVIII. Por atrás de esos despliegues había una visión muy corrosiva y burlona de malas costumbres nobiliarias de antes, que no resulta difícil comparar con otras más cercanas.
Luego vendrían Zoo, una película muy excéntrica a propósito de dos hermanos viudos, un zoológico, experimentos para investigar el origen de la vida y mucha broma culta, con personajes llamados Venus de Milo y Arc-en-Ciel, artistas que querían emular a Vermeer y otras extravagancias; Conspiración de mujeres, una broma muy negra con muertes y números que ordenaban secretamente el universo; El vientre del arquitecto, una película sobre el arte y el destino humano; El cocinero, el ladrón, su mujer y su amante, una estremecedora metáfora de un mundo que se autodevora: La tempestad, libérrima traslación del texto shakespeareano; la sacrílega ceremonia de El bebé de Macon; el experimento multimedia de Escrito en el cuerpo; la relectura felliniana en clave feminista de 8 mujeres y media. Más cerca proporcionó otra muestra de su erudición y un peculiar punto de vista sobre una obra de arte en particular en Rembrandt’s J’Accuse.
El presente repaso de la obra de Greenaway puede servir para confirmar los rasgos esenciales de un cineasta de personalidad singular y rasgos muy característicos: los deslumbramientos formales que incluyen un riguroso sentido de la composición, un marcado gusto por los juegos de simetría y un excepcional manejo de la ambientación y el color. Lo que hay dentro de ese formidable envoltorio puede dar lugar a una discusión larga.

Enero 15, domingo. A las 17.20, 19.15 y 21.10 hs.

EL CONTRATO DEL PINTOR
(The Draughtman’s Contract)

Dir: Peter Greenaway
Reino Unido 1982 – 103 min. ST. (35 mm.)
Con: Anthony Higgins, Janet Suzman, Anne- Louise Lambert

El artista se introduce en un ambiente aristocrático del siglo XVII y se convierte en testigo involuntario de un crimen. Crítica social, refinado ejercicio formal, y una reflexión sobre el arte, la realidad y la ilusión.

Enero 16, lunes. A las 17.20, 19.15 y 21.10 hs.

ZOO
(A Zed and Two Noughts)

Dir: Peter Greenaway
Reino Unido/Holanda 1985 – 105 min. ST. (35 mm.)
Con: Brian Deacon, Eric Deacon, Andrea Ferreol, Joss Ackland)

Dos gemelos, una mujer lisiada, extraños experimentos en un zoológico, juegos de simetrías, reflexiones sobre el nacimiento, la muerte y la evolución. Todo aparece envuelto en refinadas imágenes rigurosamente compuestas.

Enero 17, martes. A las 17.15, 19.15 y 21.15 hs.

CONSPIRACIÓN DE MUJERES
(Drowning by Numbers)

Dir: Peter Greenaway
Reino Unido 1988 – 112 min. ST. (35 mm.)
Con: Joan Plowright, Juliet Stevenson, Joely Richardson, Bernard Hill

Tres mujeres (acaso los tres rostros de una sola) ahogan a sus respectivos maridos tras soportarlos demasiado. Las referencias pictóricas, arquitectónicas y matemáticas caen sobre el espectador entre imágenes de perfecta composición.

Enero 19, jueves. A las 17, 19.15 y 21.30 hs.

EL COCINERO, EL LADRÓN, SU MUJER Y SU AMANTE
(The Cook, the Thief, his Wife and her Lover)

Dir: Peter Greenaway
Reino Unido 1989 – 126 min. ST. (35 mm.)
Con: Michael Gambon, Richard Bohringer, Helen Mirren

El esquema anecdótico de adulterio, crimen y venganza puede ser convencional. La forma no lo es. Greenaway organiza un universo autosuficiente, con simetrías de composición, juegos de color y una trabajadísima banda sonora.

Enero 20, viernes. A las 17, 19.15 y 21.30 hs.

LA TEMPESTAD
(Prospero’s Book)

Dir: Peter Greenaway
Reino Unido/Dinamarca 1991 – 125 min. ST.
(35 mm.) Con : John Gielgud, Michael Clark. Michel Blanc

Libérrima, refinadísima, a veces abrumadora relectura del texto shakespeareano. Próspero simboliza a una sabiduría amenazada, y el director despliega una multiplicidad de técnicas, desde la división y superposición de imágenes hasta el uso del video.

Enero 21, sábado. A las 17, 19.15 y 21.30 hs.

ESCRITO EN EL CUERPO
(The Pillow Book)

Dir: Peter Greenaway
Reino Unido/Francia/Holanda 1996 – 126 min. ST. (35 mm.)
Dir: Vivian Wu, Ewan MacGregor, Yoshi Oida

El cuerpo como receptor de una antigua caligrafía, y la figura de una cortesana del siglo XI que planea intercambios eróticos, más una venganza en tiempo presente. La forma es fastuosa, una suerte de instalación plástica de particular complejidad y riqueza estructural. escrito en el cuerpo.

Maestros Jean Renoir

l francés Jean Renoir fue, indiscutiblemente, uno de los grandes maestros del cine mundial. Sus comienzos lo vinculan con la vanguardia de los años veinte, y sus últimos films coincidieron con el afianzamiento de la Nouvelle Vague, que lo reconoció como modelo. Un resumen de su aporte creador debería atender a su concepción del cine, notoria sobre todo en el período 1935-39 que coincide con el realismo poético, pero quizás resulte incompleto si no se le añade su visión del hombre y su obligada deuda con el impresionismo pictórico. No solamente algunas de sus películas son una clara prolongación del impresionismo (cosa razonable, porque fue hijo de Auguste Renoir) y utilizan soluciones visuales que inevitablemente recuerdan la formulación plástica, sino que más profundamente esos films descubren otros parentescos con la pintura: el mismo gusto por marcar la trasposición del idilio del pintor y su modelo (amoríos de señoritos con mujeres más bien plebeyas), la misma vocación por exaltar plenitudes vitales de mujeres peinándose ante espejos, lavanderas, bailarinas de cancán, sensuales descansos junto al agua que fluye. E incluso uno de sus temas reiterados a lo largo del tiempo (la igualdad de la gente por encima de fronteras, la capacidad solidaria de la especie) parecen prolongar la visión propuesta por los primeros impresionistas. De allí surge tal vez la bondad contagiosa de Renoir que se refleja en sus films, la calma y placidez que de alguna manera también transmiten sus películas.
Esa obra es la consecuencia del punto de vista de su autor, y su cine es uno de los más personales, identificable claramente consigo mismo y su sensibilidad. En casi todos sus films fue también libretista, ocasionalmente actor, e impuso su particular intención plástica sobre las imágenes, una característica que fue capaz de mantener durante los años de la Segunda Guerra Mundial en los que debió emigrar a los Estados Unidos y someterse a los disgustos de la industria. Algunos quisieron ver en él a un militante que luego traicionó sus ideas, a partir de los films sociales que había realizado en los años treinta, olvidando que más bien Renoir mantenía un profundo amor por la vida y por el hombre, pero tenía una vocación menos clara por las luchas sociales. Otros le pidieron sobre el final de su carrera la frescura juvenil de su período inicial, como si sentir la vida desde la senectud y transitarla en esos términos fuera indebido. Pero por encima de esas objeciones, Renoir llegó a ser una especie de símbolo: los estetas que inventaron el “cine de autor” tuvieron un ejemplo práctico de sus teorías, los jóvenes realizadores que surgieron a fines de la década del cincuenta en Francia le endosaron la defensa paternal de todo autor enfrentado a las estructuras de la producción tradicional, los críticos (de André Bazin en adelante) lo utilizaron como modelo de un cine francés opuesto a ciertas convenciones de la “tradición de la calidad”. Esos rasgos generales, esas aceptaciones amplias, incluso las moderadas objeciones a su obra, son insuficientes empero para explicar cómo el cine de Renoir ha tenido esa capacidad de síntesis y exaltación de ciertos valores vitales, comunicados como un acto de confianza con el espectador, sin virtuosismos alarmantes, sin brillos formales, con la misma gentileza con que el autor prefería dialogar personalmente, con el lento fluir de ideas, como si el pensamiento siguiera el ritmo del agua que fluye en buena parte de sus películas. El hombre y la obra son en buena medida una unidad, fenómeno poco frecuente en el cine mundial.

Enero 22, domingo. A las 17.15 y 19.55 hs.

LOS BAJOS FONDOS
(Les bas fonds)

Dir: Jean Renoir
Francia 1936 – 95 min. ST. (Digital).
Con: Jean Gabin, Vladimir Sokoloff, Robert Le Vigan

Un retrato de los sectores menos favorecidos de la sociedad, según novela de Máximo Gorki. La acción aparece trasladada a París (medio que Renoir conocía mejor) y el resultado exhibe claros méritos de libreto, ambientación y elenco.

Enero 22, domingo. A las 19 y 21.40 hs.

FIESTA CAMPESTRE
(Une partie de campagne)

Dir: Jean Renoir
Francia 1936 – 45 min. ST. (16 mm)
Con: Gabrielle, Paul Temps, Jacques Borelle

Una obra maestra inconclusa de Renoir, tan admirable y reveladora como el esbozo de un gran pintor. Las orillas del Sena en 1880, frecuentadas por los impresionistas y los escritores naturalistas, remiten a la pintura de Renoir padre.

Enero 23, lunes. A las 17.20, 19.15 y 21.10 hs.

LA GRAN ILUSION
(La grande illusion)

Dir: Jean Renoir
Francia 1937 – 105 min. ST. (Digital).
Con: Jean Gabin, Erich von Stroheim, Dita Parlo

Construido como un documental sobre la psicología humana, este conmovedor alegato pacifista se centra en un grupo de personajes alejados de la guerra, aislados en un centro de prisioneros. La solidaridad humana y de clase se impone sobre nacionalidades y uniformes.

Enero 24, martes. A las 18 y 20.30 hs.

LA MARSELLESA
(La Marsellaise)

Dir: Jean Renoir
Francia 1937 – 135 min. ST. (Digital)
Con: Pierre Renoir, William Aguet, Spanelli

Renoir emprende la reconstrucción de unos tiempos agitados (la Revolución Francesa) y logra momentos formidables: el asalto a las Tullerías parece sacado de un documental. El conjunto es algo disperso y un poco frío, sin embargo.

Enero 26, jueves. A las 17.25, 19.15 y 21.05 hs.

LA BESTIA HUMANA
(La bete humaine)

Dir: Jean Renoir
Francia 1938 – 100 min. ST. (16 mm)
Con: Jean Gabin, Julien Carette, Simone Simon

Esta adaptación de Zola se ubica en un ambiente físico preciso. Constantemente, Renoir asocia el drama con la existencia general. Una película de su “período de gloria”.

Enero 27, viernes. A las 17.15, 19.15 y 21.15 hs.

LA REGLA DEL JUEGO
(La régle du jeu)

Dir: Jean Renoir
Francia 1939 – 112 min. ST. (Digital)
Con: Marcel Dalio, Julien Carette, Jean Renoir

Renoir en la plenitud de su genio: una comedia satírica aguda como un estilete, que cuestiona malas costumbres aristocráticas y burguesas. En Francia la consideraron “desmoralizadora”, y solo se autorizó después de la guerra.

Enero 28, sábado. A las 17.25, 19.15 y 21.05 hs.

FRENCH CAN CAN
(French cancan)

Dir: Jean Renoir
Francia 1955 – 100 min. ST. (Digital)
Con: Jean Gabin, María Félix, Francoise Arnoul

Montmartre, el Moulin Rouge, un tiempo pasado que fue, también, el de la niñez de Jean Renoir. La recuperación de una época, con una mirada de pintor en una suerte de impresionismo donde los colores, el movimiento y los colores remiten a una cultura plástica.

Enero 29, domingo. A las 17.35, 19.15 y 20.55 hs.

EL ALMUERZO CAMPESTRE /
Comida en la hierba
(Le déjeuner sur l’herbe)

Dir: Jean Renoir
Francia 1959 -91 min. ST. (Digital)
Con Paul Meurisse, Charles Blavette, André Brunot

El drama, la comedia, el romance entre ricos y pobres (en realidad, Renoir nunca fue un clasista sino un generoso ser humano) y, desde el título, la referencia a uno de los clásicos del impresionismo. Un Renoir “menor”, lo que significa que es mejor que casi todo el cine.

Enero 30, lunes. A las 17.35, 19.15 y 20.55 hs.

FUGA ALLEGRO VIVACE
(Le caporal épinglé)

Dir: Jean Renoir
Francia 1962 – 90 min. ST. (35 mm)
Con: Jean-Pierre Cassel, Claude Brasseur, O.E. Hasse

Como en La gran ilusión, otra vez la guerra, la convivencia entre carceleros y prisioneros, los intentos de fuga. La entrelínea es, sin embargo, más amarga, porque aquí interfiere el nazismo. El enemigo no es un caballero.

Humor italiano Dino Risi

u nombre estuvo (como los de Luigi Comencini, Mario Monicelli o Ettore Scola) vinculado al mejor período de la comedia italiana. Como todos esos otros realizadores mencionados, Dino Risi no se encasilló en un género, y pudo saltar de la comedia al drama y hasta la historia sobrenatural, con resultado desigual.
Los empeños personales coexistieron en su carrera con trabajos más comerciales. Nacido en Milán en 1917, muerto en Roma el 7 de junio de 2008, licenciado en Medicina y Cirugía, Risi cambió rápidamente el bisturí por la cámara cinematográfica. Fue ayudante de fotografía, ayudante de dirección o guionista de diversos films de Mario Soldati, Alberto Lattuada o Mario Camerini, y realizó varios cortos y documentales antes de debutar en el largo de ficción en 1951 con Vacance col gangster, un film cuyo libreto también escribió. Durante casi toda la década del cincuenta realizó numerosas comedias en las que fue adquiriendo un oficio que luego sabría volcar en empresas más ambiciosas. En 1959 hizo Il mattatore, donde daría comienzo su vinculación con Vittorio Gassman, actor que reaparecería en algunas de sus mejores películas.
Los años sesenta marcan acaso la culminación de Risi, con una serie de films que incluye los toques dramáticos de Un amor en Roma (1960); los acentos críticos de Una vida difícil (1961, sobre veinte años de historia italiana): la crónica satírica de los comienzos del fascismo de La marcha sobre Roma (1962); y la probable culminación de Il sorpasso (1962), sobre la irresponsabilidad culposa de un vivillo típico que dio a Gassman uno de sus mejores papeles cinematográficos. El éxito de este último film, sobre todo, orientaría a Risi hacia un tipo de comedia ácida con puntas satíricas que continuaría practicando con fortuna despareja, desde lo atendible (El tigre, 1967) hasta lo francamente mediocre (Soy fotogénico, 1980), aunque también haría comedias policiales (Operación San Genaro, 1966), policiales a secas (Sábado inesperado, 1972), melodramas más o menos góticos (Almas perdidas, 1976), presuntos vistazos críticos sobre la sociedad italiana de su época (Caro papá, 1978), y hasta alguna muy inconvincente historia sobrenatural (Fantasma de amor, 1981). También dirigió mucho episodio suelto en films colectivos. Aquí están algunos de sus mejores aportes.

Enero 31, martes. A las 17.25, 19.15 y 21.05 hs.

EL SIGNO DE VENUS
(Il segno di Venere)

Dir: Dino Risi
Italia 1955 – 101 min. ST. (Digital)
Con: Franca Valeri, Sophia Loren, Vittorio de Sica

Valeri busca novio, pero cada vez que cree encontrarlo su prima interfiere involuntariamente (es Sophia, claro; resulta difícil competir con ella). Una típica comedia dramática de la época, hecha con cierta inteligencia y bien defendida por el elenco.

Febrero 2, jueves. A las 17.20, 19.15 y 21.10 hs.

IL MATTATORE /El gran farsante
(Il mattatore)

Dir: Dino Risi
Italia 1960 – 105 min. ST. (Digital)
Con: Vittorio Gassman, Dorian Gray, Anna Maria Ferrero

Una sucesión disparatada y a menudo cómica para que Gassman desplume al prójimo haciéndose pasar por un industrial, un novio, un militar y hasta Greta Garbo. La inventiva es despareja, pero el film funciona, sobre todo, como vehículo para su divo.

Febrero 3, viernes. A las 17.20, 19.15 y 21.10 hs.

IL SORPASSO
(Il sorpasso)

Dir: Dino Risi
Italia 1962 – 105 min. ST. (Digital)
Con: Vittorio Gassman, Jean-Louis Trintignant

Hay abundantes rasgos cómicos en esta película que está entre lo mejor de Risi, aunque el desenlace obliga a repensar todo lo que ha ocurrido hasta entonces. Allí hay un sesgo de seriedad y reflexión que deja en la boca un regusto amargo, y la idea de que la irresponsabilidad no siempre es graciosa.

Febrero 4, sábado. A las 17.15, 19.15 y 21.15 hs.

LOS MONSTRUOS
(I mostri)

Dir: Dino Risi
Italia 1963 – 115 min. ST. (Digital)
Con: Ugo Tognazzi, Vittorio Gassman, Marisa Merlini

Tognazzi y Gassman son los monstruos del título, una serie de tipos cotidianos y desagradables que suelen rodearnos (o somos nosotros mismos) y que pueblan una serie de episodios independientes, ácidos y con frecuencia muy divertidos. Un de los mejores ejemplos del género.

Febrero 5, domingo. A 17.20, 19.15 y 21.10 hs.

EN NOMBRE DEL PUEBLO ITALIANO
(Un nome del popolo italiano)

Dir: Dino Risi
Italia 1971 – 103 min. ST. (35 mm.)
Con: Ugo Tognazzi, Vittorio Gassman, Ely Galleani

Un juez sospecha que un potentado está involucrado en un grave delito, e intenta desenmascararlo. Entre la comedia ácida y el enigma, con puntas de crítica social. Muy italiano, con dos divos (Tognazzi y Gassman) que se sacan chispas.

Febrero 6, lunes. A las 17.20, 19.15 y 21.10 hs.

PERFUME DE MUJER
(Profumo di donna)

Dir: Dino Risi
Italia 1974 – 103 min. ST. (Digital)
Con Vittorio Gassman, Alessandro Momo, Agostina Belli

Básicamente, otro vehículo para actor: Gassman se mete realmente en la piel de su militar ciego, rebelde, sensual y prepotente, capaz de olfatear la presencia de las mujeres. Lo hace por cierto mejor que Pacino en la remake norteamericana por la que le regalaron un Oscar.

Febrero 7, martes. A las 17.15, 19.15 y 21.15 hs.

LOS NUEVOS MONSTRUOS
(I nuovi mostri)

Dir: Dino Risi, Mario Monicelli, Ettore Scola
Italia 1977 – 115 min. ST. (Digital)
Con: Vittorio Gassman, Ornella Muti, Alberto Sordi

Otra vez la fórmula de la comedia en episodios, aquí a cargo de Risi y otros. Una vez más, un montón de gente que merece ser satirizada recibe su merecido, con humor amargo y frecuente puntería.

De la temporada

n papa se pierde por las calles de Roma, la violencia estalla en una institución educativa danesa, una mujer busca justicia. Tres estrenos de la temporada comercial que vale la pena ver por una u otra razón. Incidentalmente, En un mundo mejor debió verse el mes pasado, en el ciclo de las mejores del año, pero seguía en la cartelera comercial. Aquí se subsana esa omisión.

Febrero 9 y 10, jueves y viernes. A las 17.25, 19.15 y 21.05 hs.

HABEMUS PAPA
(Habemus Papam)

Dir: Nanni Moretti
Italia 2011 – 102 min. ST. (35 mm.)
Con: Michel Piccoli, Jerzy Stuhr, Nanni Moretti

Piccoli es elegido Papa y sufre un ataque de pánico que le impide salir al balcón a saludar a sus feligreses. El psicoanalista ateo Moretti trata de ayudar.o. En apariencia una comedia amable sobre el Vaticano y alrededores, aunque hay alguna oculta entrelínea subversiva.

Febrero 11 y 12, sábado y domingo. A las 17.10, 19.15 y 21.20 hs.

EN UN MUNDO MEJOR
(Haevnen)

Dir: Susanne Bier
Dinamarca/Suecia 2010 – 119 min. ST. (35 mm.)
Con: Mikael Persbrandt, Trine Dyrholm, Markus Rugaart

Una historia de acoso en un liceo danés se entrecruza con violencias mayores en territorio africano. El nexo es un médico que vive ambas historias, y la reflexión es que la violencia anida en la oscuridad del ser humano. Oscar a mejor film en lengua extranjera.

Febrero 13 y 14, lunes y martes. A las 17.20, 19.15 y 21.10 hs.

JUSTICIA FINAL
(Conviction)

Dir: Tony Goldwyn
USA 2010 – 107 min. ST. (35 mm.)
Con: Hilary Swank, Sam Rockwell, Melissa Leo

Una mujer pelea para probar la inocencia de su hermano, condenado por un asesinato que asegura no haber cometido. Sólido, efectivo drama judicial inspirado en hechos reales.