Sala Cinemateca

Los ciclos de este mes: -In memoriam: : Vittorio Taviani.-Mujeres: Doris Dorrie-Cinco de Favio-2001 y después

Lorenzo Carnelli 1311 - Tel: 24195795

 

In memoriam: Vittorio Taviani

Siempre trabajaron juntos, y no es fácil determinar qué se les debe a uno y a otro en cada una de sus películas. Vittorio , el mayor de los hermanos Taviani , falleció a los 88 años en abril pasado. Su hermano Paolo, dos años menor, lo sobrevive. Nacidos en San Miniato, en la provincia de Pisa, Italia, Vittorio estudió Derecho en la Universidad de Pisa, a donde dos años más tarde le acompañó Paolo, que se inclinó en bellas Artes. Juntos se dedicaron al cine tras el impacto que les produjo Paisá, de Rossellini, que vieron poco después de su estreno en 1946. Coescribieron y dirigieron varios cortos y el documental L’Italia non é un paese povero (1960) financiado por la compañía estatal de petróleo, ENI. Censurada por la productora por sus crudas imágenes de la miseria, la copia original se creyó perdida durante mucho tiempo hasta que, en 1999 Tinto Brass, que había sido ayudante de dirección en la película, sacó a la luz la única copia existente del positivado original que había guardado. Con la experiencia adquirida, en 1962 los Taviani filmaron su primer largometraje de ficción, Un uomo da bruciare, sobre conflictos obreros y la Mafia. El tema social reaparecería con variantes en la obra posterior de los cineastas En 1973 los hermanos abordaron una producción más costoso, Retrato de un traidor, ambientada en las guerras napoleónicas, con Marcello Mastroianni el papel de un aristócrata convertido en dirigente de una sociedad secreta que luego da la espalda a su causa. El éxito internacional les llegaría empero en 1977 con Padre padrone, brutal historia de un opresivo padre campesino y su hijo. Ese film arrasó en Cannes, ganando la Palma de Oro y el premio Fipresci. Con una producción cada dos o tres años, realizadas siempre de manera conjunta donde alternan el papel de director, dejando una escena para cada uno y sin interferir en la dirección del otro, han continuado trabajando hasta bien entrada su novena década de vida. En los últimos veinte años, sobre todo, parecieron dejar atrás el fervor militante de sus años mozos para volcarse, sobre todo, hacia refinadas adaptaciones literarias (Pirandello, Goethe, Tolstoi), sin renunciar empero a un nivel de exigencia y ocasionales dosis de “atención social”. Este ciclo incluye algunas de sus culminaciones.

Junio 7 , jueves. A las 17.35, 19.30 y 21.25 hs.

RETRATO DE UN TRAIDOR

(Allonsanfan)

Dir: Paolo y Vittorio Taviani.
Italia 1973 -106 min. (Digital).
Con Marcello Mastroianni, Lea Massari, Mimsy Farmer.

Italia, comienzos del siglo XIX, con el fondo de la resistencia carbonaria al absolutismo. El protagonista da la espalda a sus compañeros revolucionarios pero los acontecimientos lo alcanzan. Una reflexión histórica sobre compromiso y traición.

Junio 8, viernes. A las 17.30, 19.30 y 21.30 hs.

PADRE PADRONE

(Padre padrone)

Dir: Paolo y Vittorio Taviani .
Italia 1977 . -109 min. (Digital).
Con Omero Antonutti, Saverio Marconi, Fabrizio Forte.

Un joven pastor con inquietudes intelectuales enfrenta a su despótico padre. Un vigoroso cuadro social que deriva del neorrealismo, con fuerza y autenticidad. Palma de Oro y premio Fipresci en Cannes.

Junio 9 , sábado. A las 17.30, 19.30 y 21.30 hs.

LA NOCHE DE SAN LORENZO

(La notte di San Lorenzo)

Dir: Paolo y Vittorio Taviani.
Italia 1981. -107 min. (Digital).
Con Omero Antonutti, Margarita Lozano.

Los Taviani rememoran la noche de San Lorenzo de 1944. La lluvia de estrellas fugaces suscita el deseo de que de que terminen la guerra y la ocupación nazi, entre lo épico y lo reflexivo, con la frescura de una mirada infantil.

Junio 10 , domingo. A las

GOOD MORNING, BABILONIA

(Good Morning Babilonia)

Dir: Paolo y Vittorio Taviani.
Italia/EEUU 1987. -115 min. (Digital).
Con Vincent Spano, Joaquim de Almeida, Greta Scacchi.

Artesanos italianos en los Estados Unidos, en tiempos del rodaje de Intolerancia de Griffith. Un homenaje al cine y a la tradición del arte como creación colectiva. Cerca del final, el veterano artesano italiano pasa el bastón al más joven norteamericano. Una tradición de arte popular se hereda.

Junio 11, lunes. A las 17.45, 19.30 y 21.15 hs .

LAS AFINIDADES ELECTIVAS

(Le affinitÁ elettive)

Dir: Paolo y Vittorio Taviani.
Italia 1996. -98 min. (Digital).
Con Isabelle Huppert, Jean-Hugues Anglade, Fabrizio Bentivoglio.

El derrumbe del socialismo real y sucursales parece haber acentuado el desencanto político de los Taviani, quien en la zona más reciente de su obra prefirieron refugiarse en la adaptación de obras literarias y de época. Esta refinada y algo fría versión de Goethe es un ejemplo.

Junio 12, martes. A las 17.40, 19.30 y 21.20.20 hs .

TU RIES

(Tu ridi)

Dir: Paolo y Vittorio Taviani.
Italia 1998. . -99 min. (Digital).
Con Antonio Albanese, Giuseppe Cederna, Luca Zingaretti.

Los Taviani retornan al universo literario (que ya recorrieran magistralmente en Kaos) de Luigi Pirandello) Dos historias del escritor se entrecruzan, con resultado frecuentemente sugestivo.

Junio 14, jueves. A las 18, 19.30 y 20.55 hs.

CÉSAR DEBE MORIR

(Cesare deve morire)

Dir: Paolo y Vittorio Taviani.
Italia 2012. -74min. (Digital).
Con Cosimo Rega, Salvatore Striano, Giovanni Arcuri, Antonio Frasca.

Los presos de una cárcel de alta seguridad ensayan una puesta en escena del Julio César de Shakespeare. Las cámaras de los hermanos Taviani recorren celdas y pasillos, asisten a ensayos y representaciones, detectan tensiones dentro y fuera de la ficción. La venganza shakespereana deriva en vendetta napolitana.

 

Mujeres: Doris Dorrie

Doris Dörrie es una rara avis: una alemana con sentido del humor, o más exactamente dotada de un humor que puede ser apreciado por quienes no son alemanes. Es también una autora cinematográfica personal, con un punto de vista propio y además muy femenino sobre la gente y el mundo en que vive. Nacida en Hannover en 1955, Dorrie estudió teatro, actuación y cine en la University of the Pacific, Stockton, y la New School for Social Research, Nueva York. Luego concurrió a la Academia de Cine y Televisión de Munich, y realizó varios documentales y films para niños producidos por la televisión bávara y la cadena ZDF entre 1978 y 1981. En 1983 debutó en el largo con Directo al corazón (Mitten ins Herz), y desde entonces continuó en el cine con films como En el interior de la ballena (Im Innern des Wals, 1984), Hombres... (Manner..., 1985), Paraíso (Paradies, 1986), Yo y él (Ich und er, 1988), Dinero (Geld, 1989), Nadie me quiere (Keiner liebt mich, 1995), ¿Soy linda? (Bin ich schön, 1998) o Sabiduría garantizada (Erleuchtung Garantiert, 1999), algunos de los cuales integran la presente retrospectiva. Más cerca ha hecho Nackt (2002), El pescador y su mujer (2005) y Die friseuse (2010), entre otras. El dato de que la obra de largometraje de Dörrie se haya iniciado en los años ochenta puede no ser superfluo. De alguna manera, la cineasta pertenece a una “segunda generación” de cineastas alemanas, que marcó distancias con respecto a las posturas y actitudes de las mujeres realizadoras de la década anterior, que en Alemania fueron particularmente activas y que pudieron llamarse Margarethe von Trotta, Helke Sander, Jutta Bruckner o Helga Sanders-Brahms. Dörrie parece haberse sentido mucho menos obligada que esas colegas militantes hacia la confección de un cine feminista combativo, que denunciara la situación de la mujer en una sociedad “patriarcal y machista”. La polémica y la denuncia le interesan a Dörrie menos que narrar historias, aunque ciertamente su punto de vista suele ser muy femenino y a menudo muy agudo: hay que ver cómo quedan los hombres, esos sinvergüenzas, en la inteligente sátira de Hombres, y hasta algunas de las reflexiones que suscitan en Yo y él las conversaciones del protagonista con un pene parlante (es una lástima que sea un film fallido, porque la idea era brillante) La propia directora reconoce ser “una alemana atípica”. Según ella, sus compatriotas la consideran “una cosa desagradablemente comercial. Soy la directora más taquillera de Alemania. Nadie me quiere fue muy exitosa. Y me consideran demasiado americana en algún sentido. Demasiado divertida. No les gusta divertirse mucho.” Sus comentarios sobre los hombres tampoco tienen desperdicio: “Son seres humanos, creo. Pero lo que encuentro interesante, y es la razón por la que escribo tantas historias sobre hombres y mujeres, es que tras el cambio de siglo nos encontramos en una situación completamente nueva. La independencia económica de las mujeres ha hecho que la economía no sea una razón para estar en pareja. No hay otra razón para estar juntos que no sea el amor. El hecho de controlar cómo y cuándo tener hijos, sumado a la situación económica, es un gran cambio. Lo único que nos hace formar parejas es una emoción que llamamos amor.” De eso y otras cosas (incluyendo un tono más serio para Las flores del cerezo) tratan los films de Dörrie, de los que este breve ciclo constituye un muestrario parcial.

Junio 15, viernes. A las 17.40, 19.30 y 21.20 hs.

HOMBRES

( MÄnner...)

Dir: Doris Dörrie.
Alemania 1985 -99 min. (Digital).
Con Heiner Lauterbach, Uwe Ochsenknecht,Ulrike Kreimer.

Los hombres, qué sinvergüenzas, se llamaba una vieja comedia italiana. La directora Dörrie comparte el punto de vista en un film irónico, con toques de grotesco, humor y buena observación de personajes.

Junio 16, sábado. A las 17.40, 19.30 y 21.20 hs

NADIE ME QUIERE

(Keiner liebt mich)

Dir: Doris Dörrie.
Alemania 1995. -100 min. (Digital).
Con Maria Schrader, Pierre Sanoussi-Bliss, Michael von Au.

Protagonista treintona no sabe muy bien qué hacer con su vida, se involucra en las más disparatadas relaciones sentimentales y se le ocurren las ideas más descabelladas. La comedia tiene su gracia y una aguda observación de personajes.

Junio 17, domingo. A las 17.40, 19.30 y 21.20 hs

EL PESCADOR Y SU MUJER

(Der Fischer und seine Frau)

Dir: Doris Dörrie.
Alemania 2005 -100 min. (Digital).
Con Alexandra Maria Lara, Christian Ulmen, Simon Verhoeven.

Una comedia de la globalización, multiétnica y multicultural, con personajes que provienen de muchos lados y hasta hablan en tres idiomas (alemán, japonés, rumano) Quizás porque el amor, los sentimientos y el humor son universales.

Junio 18, lunes A las 17.20, 19.30 y 21.40 hs

LAS FLORES DEL CEREZO

(KirschblÜten – Hanami)

Dir: Doris Dörrie.
Alemania 2008 -122 min. (Digital).
Con Elmar Wepper, Hannelore Elsner.

Una mujer es la única que sabe que su marido está gravemente enfermo. Siguiendo la sugerencia de su doctor va con él a visitar a sus hijos en Berlín. Pero los hijos, que ignoran la enfermedad del padre, más bien los ignoran. El matrimonio se toma unos días en las costas del Báltico, donde lo menos previsto ocurre.

Cinco de Favio

Las inquietudes de Leonardo Favio frente al cine fueron siempre muy grandes. Sus ambiciones y su afán experimental también. En 1960, entre una película y otra como intérprete, Favio había hecho la prueba de filmar como realizador un cortometraje titulado La amiga, que abordaba el tema de la niñez desdichada. Allí se insinuaba ya una preocupación que habría de expandirse en su primer largo, Crónica de un niño solo, en la que se propuso según sus propias palabras “lograr un testimonio, mostrar un mundo que muchos ignoran o fingen desconocer. Creo que de este modo he contribuido a señalar un problema”. No había cumplido los treinta años, y ya venía a ubicarse en el pelotón de vanguardia del cine argentino. Había comenzado su carrera cinematográfica como actor, con una aparición como extra en El ángel de España (1957). Inmediatamente, Leopoldo Torre Nilsson le ofreció su primera gran oportunidad en El secuestrador, y lo convirtió en uno de sus intérpretes favoritos. También actuó bajo las órdenes de Ayala, Tinayre, Martínez Suárez, René Mugica y otros. Dedicado a Torre Nilsson, quien impulsó también su vocación de director, Crónica de un niño solo fue un esbozo semiautobiográfico sobre la niñez abandonada y la crueldad de las instituciones destinadas a protegerla, narrado con sinceridad y elogiable nivel cinematográfico. La seguiría El romance del Aniceto y la Francisca, otra descripción de ambientes populares en la que Favio mostró su talento para retratar un mundo que conoce. En esos dos primeros films, que están entre los más logrados de su carrera, Favio se reveló fundamentalmente como un intuitivo, con un sentido muy particular para retratar los sentimientos y las experiencias de la gente humilde, una sensibilidad para expresarse a través de la cámara y una capacidad para obtener de sus intérpretes una particular convicción. Algunas de esas virtudes se tambalearían en sus films siguientes, que crecieron en ambición sin que ese crecimiento se viera acompañado siempre de un afinamiento en la herramienta expresiva. Los toques casi surrealistas de El dependiente (un film por trechos estimable) se revelarían sin embargo como una espasmódica búsqueda de la originalidad que ocultaba (mal) cierta inseguridad con respecto a qué decir. Juan Moreira y Nazareno Cruz y el lobo incursionaron en mitos folklóricos argentinos con mucha referencia al cine ajenom y ramalazos de inspiración cinematográfica. Tras Soñar, soñar (un film realizado al filo mismo del golpe militar de 1976), Favio debió exiliarse y renunciar a una carrera cinematográfica que recién retomaría diecisiete años después con la excelente Gatica, el mono. Antes de su exilio, Favio se había labrado una fama lateral como cantante popular, y había hecho gala de una clara militancia peronista que le acarrearía problemas. Esa militancia anima Gatica, una película ambiciosa, excedida y a menudo talentosa que puede ser leída al mismo tiempo como una metáfora de la Argentina del primer peronismo y la posterior “revolución libertadora”. Anima también su posterior Perón, sinfonía de un sentimiento, un documental flechado pero al mismo tiempo sincero y con una frecuente calidad cinematográfica. Esos dos últimos films y algún otro faltan en esta revisión parcial de su aporte.

Junio 19, martes A las 17.40, 19.30 y 21.20 hs

PAULA CAUTIVA

Dir: Fernando Ayala .
Argentina 1973 -98 min. (Digital).
Con Susana Freyre, Duilio Marzio, Lautaro Murúa, Leonardo Favio.

Favio fue actor para diversos films de Ayala, Torre Nilsson, Mugica y otros. Este drama político de quien también lo dirigiera en El jefe, y donde interpreta un papel secundario, es uno de varios ejemplos.

Junio 21, jueves A las 18, 19.30 y 21 hs

CRÓNICA DE UN NIÑO SOLO

Dir: Leonardo Favio.
Argentina 1964 -77 min. (Digital).
Con Diego Puente, Tino Pascali, Oscar Espíndola.

Debut de Favio en el largo, con tema en parte autobiográfico (un niño, el reformatorio, la cárcel, la soledad). El descubrimiento de un director talentoso, capaz de pintar con sencillez y elocuencia una situación vital de desamparo.

Junio 22, viernes. A las 17.40, 19.30 y 21.20 hs

JUAN MOREIRA

Dir: Leonardo Favio.
Argentina 1971 -99 min. (Digital).
Con Rodolfo Bebán, Pablo Cumo, Edgardo Suárez.

La leyenda del famoso matrero del siglo XIX, con más producción que en films anteriores de Favio, cierto sentido épico, buen tratamiento visual y algunos deslizamientos a la grandilocuencia y la pretensión metafísica.

Junio 23, sábado. A las 17.55, 19.30 y 21.05 hs

NAZARENO CRUZ Y EL LOBO

Dir: Leonardo Favio.
Argentina 1975 -85 min. (Digital).
Con Juan José Camero, Alfredo Alcón, Lautaro Murúa.

Una leyenda de lobizones extraída de un exitoso radioteatro. La raíz popular es obvia, y también el gusto por el melodrama, lo excesivo, a veces lo bizarro, con chispazos de legítima inventiva cinematográfica.

Junio 24, domingo .A las 18, 19.30 y 21 hs

ANICETO

Dir: Leonardo Favio.
Argentina 2008 -78 min. (Digital).
Con Hernán Piquín, Natalia Pelayo y Alejandra Baldoni.

Un film que rompe los límites entre cine, danza, pintura, música, escultura para contar una historia de amor y muerte. Con magistrales interpretaciones a cargo de los bailarines argentinos Piquín, Pelayo y Baldoni.

2001 y después

Es curioso. Por un lado se afirma, correctamente, que 2.001, Odisea del espacio, de cuyo estreno se cumplen cincuenta años, constituye un antes y un después en el cine de ciencia ficción. Subestimada en su momento por una parte de la crítica, candidata a cuatro Oscar (entre ellos mejor director y guión; no figuró entre las candidaturas a mejor película, y no ganó en ningún rubro en una premiación donde el galardón premio mayor s e lo llevó Oliver! de Carol Reed)), su status ha crecido con el paso del tiempo: hoy figura sexta en la lista de las mejores películas de la historia en la encuesta decenal de la prestigiosa revista británica Sight & Sound. También permanece en el recuerdo de muchos aficionados (hay otros que la odian) como una experiencia fuera de serie. Pero en el párrafo anterior se hablaba de un antes y un después. ¿Es exactamente así? El “antes” de 2.001 en la historia del cine de ciencia ficción consiste mayoritariamente en las space opera serializados de los años treinta (Flash Gordon, Buck Rogers) y en la a menudo inteligente producción de clase B de los años cincuenta, en la que había con frecuencia cosas interesantes (y no todo era clase B, por otra parte: hay mayores despliegues de producción en películas como El día que paralizaron la Tierra de Robert Wise, en las producciones de George Pal como La guerra de los mundos o Cuando los mundos chocan, o en algún empeño como El planeta desconocido de Fred M. Wilcox) Hay, si se quiere, unos pocos antecedentes más ambiciosos, como La mujer en la luna de Lang o Lo que vendrá de William Cameron Menzies, pero no mucho más. De cualquier manera, casi todo ese cine derivaba de lo que suele denominarse, discutiblemente, la Era de Oro de la ciencia ficción literaria, los autores y el estilo de una revista como la legendaria Astounding Science Fiction de John Campbell, que al filo de los cuarenta promovió a gene como Isaac Asimov, Robert Anson Heinlein, Poul Anderson o el más discutible Alfred Elton Van Vogt (también estaba en el grupo el más mediocre L. Ron Hubbard, pero luego abandonó el género para inventar la Cienciología) Contemporáneo de esa gente es el espléndido Ray Bradbury , que sin embargo tenía otros canales de distribución, fundamentalmente las revistas de lujo de gran tiraje. Cuando Stanley Kubrick se lanza a hacer 2.001, esa Era de Oro pertenecía empero al pasado. Ya habían empezado a circular la obra de una nueva generación de autores más intelectuales, más complejos, a veces más pretenciosos, habitualmente etiquetados bajo el título genérico de la Nueva Cosa, y que incluye nombres como los de J.G. Ballard, Brian Aldiss, Philip K. Dick y acaso Cordwainer Smith o Ursula Le Guin. El empeño de Kubrick de hacer ciencia ficción adulta se vincula con La Nueva Cosa, aunque s u punto de partida haya sido uno de los mejores escritores de la Edad de Oro, algo así como el Asimov británico, Arthur C. Clarke. De hecho, 20.001 se basa en El centinela, un breve cuento de Clarke donde hay una idea (el hallazgo del monolito en la Luna) que la película hace crecer en varias direcciones (Clarke escribiría posteriormente una novelización de la película donde discrepa en algunos puntos con Kubrick) La película maneja un concepto que es también de Clarke, expresado en su novela El fin de la infancia: que la humanidad está llegando a un momento en el que dispone a saltar a otra cosa. De esa mezcla salió una película en la que hay resonancias de Nietszche (“el hombre como cuerda tensa entre el animal y el superhombre”, noción manejada en Así habló Zaratustra; no es casual que el tema homónimo de Richard Strauss esté en la banda sonora de la película) y de Teilhard de Chardin (el monolito como imagen divina que dirige la evolución), pero hay sobre todo un fantástico nivel de inventiva visual y sonora. Ya se ha dicho más de una vez que Kubrick, incluso en sus films fallidos (El resplandor, Ojos bien cerrados), más que un pensador, es un notable inventor de mundos audiovisuales. Nada de eso responde la pregunta sobre el “después”, en el que hubo varias decepciones. En su momento se dijo que la magnífica Solaris de Andrei Tarkovskii era la respuesta soviética a 2.001 , pero de hecho se trata de una estupenda película de Tarkovski, cineasta que en ese título y en otros siempre siguió un camino propio. El despliegue tecnológico del film pudo inspirar aspectos visuales de la saga de La guerra de las galaxias, pero intelectualmente sus películas de Lucas están al nivel de Flash Gordon y carecen incluso de su frescura. Más respeto merecen algunas cosas de Steven Spielberg (sin duda un mejor narrador que Lucas), pero no dejan de ser revisiones con mayor presupuesto del cine de clase B de los cincuenta (Encuentros cercanos del tercer tipo, E:T.) Más bien hay que pensar que 2.001 queda como un ejemplo supremo y solitario en la historia del cine, y que otras dos películas (Solaris y Blade Runner) podrían disputarle el puesto. Este ciclo reúne algún antecedente de George Pal que la preanuncia muy rudimentariamente, y algunos sucesores de interés.

Junio 25, lunes A las 18, 19.30 y 21 hs

LA CONQUISTA DEL ESPACIO

(Conquest of Space )

Dir: Byron Haskin.
EEUU 1955. -81 min. (Digital).
Con Walter Brooke, Eric Fleming, Mickey Shaughnessy.

El primer viaje a Marte se ve saboteado por uno de sus líderes, influido por sus ideas religiosas fundamentalistas. Mejor no mirar el libreto muy de cerca, pero el equipo técnico es competente (el productor Pal y el director Byron Haskin venían de hacer La guerra de los mundos) La estación espacial parece un borrador de la de 2001, Odisea del espacio.

Junio 26, martes. A las 17.30 y 20.10 hs

2001, ODISEA DEL ESPACIO

(2001, An Space Oddysey)

Dir: Stanley Kubrick.
EEUU / Reino Unido 1968. -149 min. (Digital).
Con Gary Lockwood, Keir Dullea, William Sylvester.

La evolución de la humanidad, del simio al Superhombre, con desconfianzas sobre lo que hay en el medio. Una película clave que cambió el concepto de ciencia ficción en el cine y un espectáculo aún fascinante, pese a progresos técnicos posteriores.

Junio 28, jueves. A las 17.35 y 20.10 hs

SOLARIS

(Solaris)

Dir: Andrei Tarkovski.
URSS 1972 -146 min. (Digital).
Con Donatas Banionis, Yuri Yarvet, Natalia Bondarchuk.

Una estación espacial enfrenta los enigmas de un planeta extraño. Los interrogantes apuntan al misterio humano, la vida, el posible Dios, con ancha respiración poética. Sobre novela de Stanislaw Lem.

Junio 29, viernes. A las 17.20,19.30 y 21.40 hs

LA GUERRA DE LAS GALAXIAS

(Star Wars – Episode IV: A New Hope)

Dir: George Lucas.
EEUU 1977. -125 min. (Digital).
Con Mark Hamill, Harrison Ford, Carrie Fisher, Alec Guinness.

El comienzo de la leyenda. Y, también, el reciclaje con gran presupuesto de los serials de ciencia ficción de los años treinta, como Buck Rogers y Flash Gordon. Lucas y su equipo tienen oficio para la acción, mal oído para el diálogo y una capacidad para divertir a nivel de cerebro reptiliano.

Junio 30, sábado. A las 17.45 y 20.15 hs

ENCUENTROS CERCANOS DEL TERCER TIPO

(Close Encounters of the Third Kind)

Dir: Steven Spielberg.
EEUU 1977 -146 min. (Digital).
Con Richard Dreyfuss, Teri Garr, Melinda Dillon.

El primer contacto público entre los humanos y los Grandes Galácticos, luego de algunos acercamientos previos menos divulgados. Spielberg juega con gran despliegue de producción y buen oficio narrativo los clisés de la “ciencia ficción humanista” de los años cincuenta que tanto ama, y logra un pasatiempo de buen nivel.

Julio 1º , domingo A las 17.25, 19.30 y 21.35 hs

E.T., EL EXTRATERRESTRE

(E.T. : The Extra-Terrestrial)

Dir: Steven Spielberg.
EEUU 1982. -115 min. (Digital).
Con Henry Thomas, Dee Wallace, Robert MacNaughton, Drew Barrymore.

El primer contacto público entre los humanos y los Grandes Galácticos, luego de algunos acercamientos previos menos divulgados. Spielberg juega con gran despliegue de producción y buen oficio narrativo los clisés de la “ciencia ficción humanista” de los años cincuenta que tanto ama, y logra un pasatiempo de buen nivel.

Julio 2 , lunes. A las 17.25, 19.30 y 21.35 hs

BLADE RUNNER

(Blade Runner)

Dir: Ridley Scott.
EEUU 1982. -116 min. (Digital).
Con Harrison Ford, Rutger Hauer, Sean Young.

El mejor Ridley Scott, y probablemente su única obra maestra. Una adaptación muy libre de Philip K.Dick, sobre replicantes que buscan a su creador y la persona contratada para aniquilarlos, en un clima de cine negro y un sentido visual cercano al cyberpunk. Maltratada por l a crítica e ignorada por el público en el momento de su estreno, se convirtió rápidamente, sin embargo, en un clásico.