Sala Cinemateca
Los ciclos de este mes: De la temporada (2) ; Revelaciones: Sarunas Bartas, de Lituania; De la temporada (3); Tommy Lee Jones, la tristeza y el dolor del mundo; Usted tiene la palabra
De la temporada (2)
Estados Unidos, Irán. En todas partes se
puede hacer buen cine. Este bloque de la
temporada lo demuestra con el debut como
director del más apático actor Ben Affleck
(el atendible film noir Desapareció una
noche) y una conmovedora crónica sobre la
situación de la mujer afgana (A las cinco de
la tarde de Samira Makhmalbaf).
DESAPARECIO UNA
NOCHE ***
(Gone Baby Gone)
USA, 2007 • 114 min. ST.
Con Casey Affleck, Michelle Monaghan, Morgan Freeman
Dos detectives de Boston investigan el secuestro
de una niña. Otro oscuro thriller
psicológico del novelista de Río Místico,
narrado con sorprendente seguridad por el
director Affleck, quien demuestra ser mejor
en esa actividad que como actor. Su hermano
Casey es, en cambio, una revelación
actoral.
A LAS 5 DE LA TARDE
****
(Panj é asr)
Directora, Samira Makhmalbaf
Iran/Francia, 2003 • 105 min. ST.
Con Agheleh
Rezaie, Abdolgani Yousefrazi, Razi Mohebi
Afganistán, tras la caída del Talibán. Las dificultades
de ser mujer, inteligente e inquieta
en un régimen musulmán, patriarcal y opresivo.
La directora Makhmalbaf observa con
sensibilidad y refinado criterio plástico el
proceso de desencanto de su protagonista
en medio de una sociedad en ruinas.
Revelaciones:
Sarunas Bartas, de Lituania
Es una de las revelaciones del cine mundial
de la última década. Aunque el lituano Sarunas
Bartas debutó hace más de veinte años
y sus films han tenido una considerable repercusión
en festivales europeos, su descubrimien to
rioplatense se produjo hace dos
años en el Bafici (Festival de Cine Inde- pendiente
de Buenos Aires). Ahora, esa obra
llega a Montevideo, y vale la pena prestarle
atención. Lo primero que puede llamar la
atención en el cine de Bartas es lo arriesgado
de su propuesta y la radicalidad con
que afronta ciertos riesgos: la erradicación
de los diálogos, la reducción al mínimo de la
acción argumental, que no estorba empero
una fluidez “narrativa” que no parece necesitar
de un esquema argumental definido.
Títulos como La casa (1997), Tres días (1991) o Pocos de nosotros (1996) no
llevan al espectador a una narración lineal
donde la acción de los personajes determine
la relación entre el espectador y el film.
Al contrario, la mayoría de las películas de
Bartas juegan con la recepción impresionista
de las imágenes. Su cine está concebido
pensando en la percepción emocional e
inmediata de las imágenes antes que en la
reflexión intelectual. Es, ante todo, un “cine
perceptivo” que no supedita sus imágenes a
una intención esteticista.
El propio cineasta rechaza cualquier interpretación
teórica sobre su trabajo. Cuando
oye hablar de metáforas o símbolos, Bartas
no oculta su enojo. Acaso razona, con Eric
Rohmer, que el cine está hecho para mostrar,
no para demostrar, y sostiene que las
imágenes hablan por sí solas. Lo que le pide
a su espectador no es que “comprenda”
sino que “sienta”.
Cuando en uno de sus films, En memoria
de un tiempo que pasó (1990), un anciano
tañe las campanas de una iglesia y la música
se funde con las imágenes, el resultado
es sugestivo y elocuente, aunque difícil de
explicar con palabras. Por otra parte, la reiterada
eliminación de la palabra hablada (en
la mayoría aunque no en todas sus películas),
convierte al ritmo en otro de los rasgos
característicos de su obra. Sin recurrir a planos
secuencia ni a transiciones ni a efectos
de montaje, los films de Bartas emplean la
duración de los planos para conseguir una
particular fluidez narrativa y conseguir un
ritmo muy particular. El hecho de que los
personajes no hablen permite que el plano
se “llene” de tiempo y que su poder impresionista
llegue aún más lejos. La cadencia de
los planos se hace particular precisamente
porque no hay cambios bruscos ni elementos
que perturben el paso de una imagen
a otra. Cada una de ellas se instala ante el
espectador sin la necesidad de recursos externos
a sí misma.
Sin embargo, cuando Bartas emplea el diálogo
algo se transforma en las imágenes
pero no el montaje. En Siete hombres invisibles (2005), el diálogo es abundante pero
el montaje consigue crear nuevamente un
ritmo único, donde Bartas muestra su maestría
en el uso del silencio y el sonido.
Ambos elementos importan en el cine de
Bartas. Si en Siete hombres invisibles el
ritmo se fundamenta en el uso preciso del
silencio, en películas como Tres días o La
casa es él quien da vida al sonido. Aunque
en estas películas no se emplee la palabra
hablada, el sonido está trabajado con una
precisión de artesano. El fuera de campo
siempre está presente en la pantalla porque
Bartas lo invoca en todo momento a través
del sonido, y tanto imagen como sonido
transmiten significado.
En una entrevista con el francés Jean Michel
Frodon, el cineasta ha dejado entrever
su punto de vista al respecto asegurando
que “las palabras parasitan las imágenes”.
La sentencia parece más una declaración
de guerra que una “explicación” de su obra,
hecha para los sentidos y no tanto para el intelecto.
Bartas insiste: “¿Qué se puede decir
más allá de las imágenes?”.
El (no) uso de la
palabra en su obra sirve para cuestionar la
forma misma de ver el cine.
EN MEMORIA DE UN DIA
QUE PASO ***
(Praejusios dienos atminimui)
Lituania, 1980 • 40 min. ST.
Un dia en la vida de una ciudad, en la Unión
Soviética. Único documental en la carrera
del director Bartas, se vale del movimiento
para descubrir la forma en que las personas
(mendigos, un titiritero) sobreviven en condiciones
precarias.
En programa: LOS NIÑOS NO PIERDEN
NADA (Children Lose Nothing). Llituania,
2004. Director, Sarunas Bartas. Segmento
del film Visiones de Europa (Visions of
Europe).
A las 19.15 horas, presentación de Sarunas
Bartas con el Ministro de Cultura de Lituania.
TRES DIAS ****
(Trys dienos)
Director, Sarunas Bartas
URSS, 1981 • 75 min. ST.
Con Yekaterina Golubeva, Rymma Latipova,
Arunas Sakalauskas
Dos lituanos que dejaron su pueblo y dos
chicas rusas disidentes se encuentran en
Kaliningrado y comparten a lo largo de tres únicas jornadas un hotel y un departamento
deshabitado. La comunicación es imposible,
el contacto humano improbable, y el cineasta
escribe el primero de varios capítulos
sobre el vacío.
EL CORREDOR
****
(Koridorius)
Director, Sarunas Bartas
Alemania/Lituania, 1994 • 85 min. ST.
Con Sarunas Bartas, Daiva Ksivickiene, Mantvydas
Janeliunas, Viacheslav Amirhanian
El personaje del título, encarnado por el
propio director, transita diversas maneras
del desastre y la desgracia, entre la realidad
y el sueño. Antisentimental y desencantado,
Bartas parece sentir que solo el arte puede
redimir el horror del mundo, transfigurándolo
mediante la belleza.
POCOS DE NOSOTROS
****
(Musu nedaug)
Director, Sarunas Bartas
Portugal/Francia/Alemania/Lituania, 1996 •
105 min. ST.
Con Yekaterina Goluveba, Piotr Kishteev,
Sergei Tulayev
En una perdida comunidad tribal, en la frontera
entre Siberia y Mongolia, donde la “civilización”
parece no haber llegado todavía,
irrumpe una extraña mujer.
Los hombres la
desean, la cámara la observa entre largos
silencios, y la poderosa presencia de la protagonista
Goluveba añade fuerza al drama.
LA CASA ***
(Namai)
Director, Sarunas Bartas
Francia/Lituania/Portugal, 1997 • 120 min.
ST.
Con Valeria Bruni-Tedeschi, Leos Carax,
Mícaela Cardoso
Una “oda al hogar”, se ha dicho, y también
la elegía por su imposibilidad. Un hombre
en pos del recuerdo de su madre, en pos
de la utopía. La casa del título es un espacio
que se llena de pensamientos, expresados
a través de una puesta en escena de particular
rigor.
LIBERTAD ****
(Laisve)
Director, Sarunas Bartas
Francia/Lituania/Portugal, 2000 • 98 min.
ST.
Con Valentinas Masalskis, Fátima Ennaflaoui,
Axel Neumann
Tres narcos huyen por sus vidas hacia la costa
occidental de Marruecos. El espacio de
Bartas se vuelve, literalmente, el desierto, y
la belleza de una composición estática contrasta
con la constante variación del paisaje,
en un sugerente juego de sugerencia y duplicación.
SIETE HOMBRES
INVISIBLES ****
(Septyni nematomi zmones)
Director, Sarunas Bartas.
Francia/Lituania/
Portugal/Holanda, 2003 • 119 min. ST.
Con Dmitrij Podnozov, Rita Klein, Aleksandre
Saulov
Una mujer se une a una banda de gente en
pugna con el establishment que se traslada
de Lituania a Crimea, sin terminar de entender
que ellos son sus propios enemigos.
Un cambio de tono en el cine de Bartas,
ahora más enérgico y hasta concediendo un
espacio al amor, hasta ahora ausente o no
enunciado.
De la temporada (3)
Y aquí continúa la revisión de
los estrenos más interesantes
ocurridos en lo que va de la
temporada. Una película libanesa
producida por Francia y de
Francia una recuperación de Luc
Besson, postmoderno que tiene
fama propia pero pocas veces
la confirma con una obra por lo
general oscilante. Aquí muestra
que a veces hace un cine mejor.
ANGEL-A ***
(Angel-A)
Francia, 2005 • 91 min. ST.
Con Jamel Debbouze, Rie Rasmussen, Gilbert Melki
Una enigmática mujer salva a un artista fracasado
de un intento de suicidio, y ambos
viven juntos una noche muy extraña en un
parís casi desierto. El director Besson envuelve
su cuento de hadas en refinamientos
plásticos, en particular un sugestivo uso del
blanco y negro.
CARAMEL ***
(Sukkar banat)
Director, Nadine Labaki
Francia/Líbano, 2007 • 97 min. ST.
Con Nadine Labaki, Yasmine Elmasri, Joanna
Mourkazel
Sex & the City en Beirut, ha dicho alguien. Cuatro mujeres en una peluquería del sector cristiano de Beirut, sus conflictos profesionales y afectivos, y más ampliamente un retrato de conductas femeninas en medio de una sociedad compleja y contradictoria. Algo estereotipada, pero cálida y fluidamente contada.
Tommy Lee Jones,
la tristeza y el dolor
del mundo
Su aire de “duro” lo hace particularmente
apto para interpretar a antihéroes de cine
negro, y hubiera sido un magnífico protagonista
de westerns (algunos ha hecho) si
el género realmente continuara existiendo.
Alguien ha dicho que su rostro parece
concentrar “toda tristeza y el dolor del
mundo”, y por eso no necesita más que
un mínimo diálogo o un pequeño gesto
para dejar la paso a una emoción profunda
(“y cuando sonríe, cosa que no hace a
menudo, es como el arco iris después de
la lluvia”, ha dicho su admirador el crítico
Roger Ebert). Pero Tommy Lee Jones es
algo más que todo eso.
Nacido en San Saba, Texas, este hijo de
anglosajones con una dosis de sangre
india trabajó brevemente con su padre
en yacimientos petrolíferos antes de marcharse
a la escuela St. Mark’s School de
Texas. Luego estudió en la universidad de
Harvard, donde se graduó cum laude en
filología inglesa. Su trabajo de graduación
fue una monografía sobre la novelista irlando/
georgiana Flannery O’Connor, un
dato que vale la pena retener a la hora
de examinar su obra como director (hay
bastante de “o’connoriano” en su película
Los tres entierros de Melquíades Estrada). En 1969, debutó en Broadway
en A Patriot for Me de John Osborne,
y poco después se lo vio en Four on a
Garden con Carol Channing y Sid Caesar,
y en Ulysses in Nighttown con el difunto
Zero Mostel. Dos años después saltó
al cine, desempeñando un papel secundario
en Love Story, donde interpretó a
uno de los amigos del protagonista Ryan
O’Neal.
Su carrera fue despegando lentamente,
entre papeles importantes para películas
secundarias o papeles secundarios en películas
importantes a lo largo de todos
los años setenta y ochenta. Ejemplos de
ambos hay en títulos como La prisión
de la violencia (1976), Ojos de Laura
Mars (1978),
La hija del minero (1980),
Una pareja muy especial (1980), Islas
salvajes (1983), Lunes tormentoso (1988) o Entrega mortal (1989).
La madurez
llegaría empero durante los tempranos
noventa, sobre todo a partir de
su encuentro con Oliver Stone, quien le
otorgó el crucial personaje del magnate
Clay Shaw, sospechoso del asesinato de
John F. Kennedy en J.F.K. (1990).
La complicidad con Stone continuaría en
la crónica sobre la guerra de Vietnam de
Entre el cielo y la tierra (1993) y en la
ambigua reflexión sobre la violencia de
Asesinos por naturaleza (1994), pero al
mismo tiempo Jones estaba llamando la
atención de otros cineastas importantes,
y alternando labores de rutina con otros
más comprometidos. Es posible que ni
siquiera él quiera recordar que ayudó a
asesinar a la franquicia de Batman cuando
encarnó al villano Dos Caras bajo las órdenes de Joel Schumacher (en Batman
eternamente, 1995), y en privado debe
sonreír cuando le recuerdan su personaje
de heroico combatiente contra los extraterrestres
de Hombres de negro (1997)
y su inferior secuela. Pero en 1994 llegó al
Globo de Oro y al Oscar a mejor actor secundario
por su encarnación del implacable
policía Gerard de El fugitivo, y repitió
al personaje en Los federales (1998).
Pero incluso en sus trabajos para la televisión
cable, Jones ha exhibido cierto esmero
de selección. Optó por trabajar en
un telefilme sobre Howard Hughes por
encarnar al asesino Gary Gilmore en una
adaptación de La canción del verdugo de Norman Mailer, y hasta por hacer un
Tennessee Williams (El gato sobre el
tejado caliente). Y en cine ha trabajado
con varios de los grandes; Clint Eastwood
en Jinetes del espacio (2000), Robert
Altman en Noches mágicas de radio (2005), los Coen en la reciente y oscarizada
Sin lugar para los débiles. Él mismo
fue candidato al Oscar a mejor actor
por La conspiración, un desencantado
drama sobre las consecuencias de la guerra
de Irak dirigido por Paul Haggis cuya
existencia fue posible gracias a que Clint
Eastwood lo defendió ante la empresa
Warner Brothers.
En 1995 debutó como director del telefilm
The Good Old Boys, otra desencantada
visión de un Oeste que se va, basada
en novela de Elmer Kelton, que recibió
elogios críticos y que también protagonizó
junto a Sissy Spacek, Sam Shepard,
Frances McDormand y Matt Damon. En
2005 saltó a la pantalla grande y fue premiado
en Cannes como mejor director
por Los tres entierros de Melquíades Estrada,
un drama sobre violencia y racismo
en la frontera entre Texas y México escrito
por Guillermo Arriaga, el de Amores
perros, 21 gramos y Babel. Actualmente
se prepara para dirigir una adaptación de
Islas en el golfo, la última novela de Hemingway.
Este ciclo reúne algunos de sus
mejores trabajos.
J.F.K. ****
(J.F.K.)
USA, 1991 • 180 min. ST.
Con Kevin Costner, Tommy Lee Jones, Kevin Bacon, Gary Oldman
Una crónica bastante ficticia (aunque con
algunas especulaciones interesantes) sobre
el asesinato de John F. Kennedy. Stone está
demasiado enamorado de su teoría y descarta
demasiado rápidamente otras, pero el
relato es compulsivo como pocos. Jones es
Clay Shaw, sospechoso de formar parte de
la conspiración.
ASESINOS POR
NATURALEZA **
(Natural Born Killers)
Director, Oliver Stone
USA, 1994 • 118 min. ST.
Con Woody Harrelson, Juliette Lewis, Tommy
Lee Jones
Bonnie & Clyde en versión psicópata, se ha
dicho. Una pareja de “amantes malditos”
comete una cadena de crímenes y es exaltada
por los medios, en una violenta sátira
que se muerde la cola: inconscientemente,
se convierte en una exaltación de lo que presuntamente
quiere condenar. Jones sigue de
cerca a los asesinos.
JINETES DEL ESPACIO ***
(Space Cowboys)
Director, Clint Eastwood
USA, 2000 • 130
min. ST.
Con Clint Eastwood, Tommy Lee Jones,
Donald Sutherland, James Garner
Veteranos ex-astronautas deben volver al espacio para impedir una catástrofe generada por tecnología tan obsoleta como ellos. Ciencia ficción de la tercera edad no exenta de humor, jugada sobre todo al enorme carisma de su cuarteto protagónico, Jones incluído.
LOS TRES ENTIERROS
DE MELQUIADES
ESTRADA****
(The Three Burials of
Melquíades Estrada)
Director, Tommy Lee Jones
USA, 2005 • 121 min. ST.
Con Tommy Lee
Jones, Barry Pepper, Julio Cedillo
Un inmigrante mexicano es asesinado del lado norteamericano de la frontera texana, y el protagonista y director Jones obliga al asesino a trasladar el cadáver para que sea enterrado en su propia tierra. Un drama fronterizo fuerte y desencantado que le valió a Jones un premio en Cannes como director.
NOCHES MAGICAS DE
RADIO ****
(A Prairie Home Companion)
Director, Robert Altman
USA, 2006 • 105 min. ST.
Con Meryl Streep, Kevin Kline, Tommy Lee
Jones
La última salida al aire de un célebre programa
de radio dirigido por Garrison Keillor
(quien libretó y actúa en el film) genera la
melancólica despedida del maestro Altman,
en uno de sus trabajos más cálidos y sentidos.
Jones es el empleado que viene a cerrar
la radio, con resultados inesperados.
SIN LUGAR
PARA LOS DEBILES
***
(No Country for Old Men)
Directores, Ethan y Joel Coen
USA, 2007 • 125 min. ST.
Con Tommy Lee
Jones, Josh Brolin, Javier Bardem.
¿Un western postmoderno? En la Texas del veterano Jones irrumpe la violencia irracional, casi incomprensible, de la máquina de matar Bardem. El titulo castellano de esta oscarizada (y talentosa) película de los Coen se equivoca: no se trata de “débiles” sino de “viejos” adeptos a un código del Oeste en trance de desaparición.
LA CONSPIRACION
****
(In the Valley of Elah)
Director, Paul Haggis
USA, 2007 • 121 min. ST.
Con Tommy Lee Jones, Charlize Theron, Susan
Sarandon
Irak desde la retaguardia (es decir, los propios
Estados Unidos). Un padre militar y una
detective buscan a un ex-soldado desaparecido,
lo que los conduce a algún desenlace
desolador. El rostro trágico de Jones (candidato
al Oscar por este film) expresa mejor
que mil palabras toda la situación.
Usted tiene la palabra
Este mes cinco críticos y analistas conducen los cinco debates del mes.
Por orden de aparición, se trata de LUIS ELBERT, crítico, docente,
autor de libros sobre cine. Ejerció en varios medios de prensa y fue
redactor estable de Cinemateca Revista entre 1977 y fines de los
ochenta. MIGUEL LAGORIO, analista con trayectoria en Montevideo
y en México, estudioso del cine y su historia. JORGE JELLINEK, crítico,
secretario de la sección uruguaya de FIPRESCI. Escribió en diarios y en
los últimos números editados de Cinemateca Revista. PABLO FERRE,
docente, ha hecho crítica cinematográfica. Es un estudioso del cine y
del lenguaje cinematográfico. GUILLERMO ZAPIOLA, crítico cinematográfico
en la época más brillante de la página de Espectáculos de El
País, docente. Fue redactor de Cinemateca Revista.
SIN LUGAR
PARA LOS DEBILES
***
(No Country for Old Men)
USA 2007 – 125 min. ST.
Con Tommy Lee Jones, Josh Brolin, Javier Bardem
¿Un western postmoderno? En la Texas del
veterano Jones irrumpe la violencia irracional
de la máquina de matar Bardem. El título
debiera ser “Sin lugar para los viejos”. Una
película talentosa. Debate conducido por
LUIS ELBERT.
EL ARCA RUSA
*****
(Russkiy kovcheg)
Director, Aleksandr Sokurov
Rusia 2002 – 99 min. ST
Con Sergei Dontsov, Mariya Kuznetsova,
Leonid Mozgovoy
Una única toma contínua. Puede ser un
desplante técnico pero puede ser también
una necesidad expresiva. Siglo XIX, el Hermitage
(ahora museo), los nobles de la
época, las raíces históricas. Debate conducido
por MIGUEL LAGORIO.
VIVA EL AMOR *****
(Ai qing wan sui)
Director, Tsai Ming-liang
Taiwan 1994 – 120 min. ST
Con Chen Chao-jung, Lee Kang-sheng, Yang
Kuei-mei
Sin que se sepa cómo ni por qué los tres
protagonistas comparte un apartamento.
Lo que sucede y los rastros de violencia que
surcan la historia tampoco son la clave. Un
film sobre la vida en la gran ciudad anónima.
Debate conducido por JORGE JELLINEK.
INOCENCIA SALVAJE
****
(Sauvage innocence)
Director, Philippe Garrel
Francia 2001 – 125 min. ST
Con Medhi Belhaj Kacem, Michel Subor, Julia
Faure
“Una historia fáustica de corrupción, traición,
disolución y compromiso fatal”. Alguien
definió así este film tan particular de
Garrel, un talento que se está descubriendo
ahora en Montevideo. Pero el film no es esa
definición.
Debate conducido por GUILLERMO
ZAPIOLA.
EL CARTERISTA ****
(Pickpocket)
Director, Robert Bresson
Francia 1959 – 75 min. ST
Con Martín Luis Lasala, Marika Green, Jean
Pélégri
La búsqueda de la salvación o las secretas,
misteriosos vías del espíritu. El mundo ascético
de Robert Bresson, un jansenista cinematográfico.
Debate conducido por PABLO
FERRE.
