29º Festival Cinematográfico Internacional del Uruguay

JORGE PRELORÁN
HOMENAJE

Sigue siendo tal vez el más grande de los ignorados, o el más ignorado de los grandes cineastas argentinos. Su cine documental y etnográfico supo ocuparse de las llamadas “culturas moribundas”, y denunció los procesos de transculturización producidos en las zonas rurales argentinas. Nacido en Buenos Aires en 1933, muerto en Culver City, Estados Unidos, el 28 de marzo de 2009, es autor de más de 60 cortos, medios y largometrajes documentales y de ficción, Jorge Prelorán descubrió su pasión por el cine en 1952, de manera fortuita, cuando realizó un viaje a Río Negro y conoció a un
joven que hacía películas.
Con la intención de estudiar arquitectura, Prelorán viajó en 1955 a los Estados Unidos, pero al terminar el primer semestre de sus estudios, dejó la carrera y ese mismo día partió hacia San Francisco, donde gastó todo su dinero –unos 300 dólares– en la compra de una pequeña cámara a cuerda de 16 milímetros. “El cine es para mí una especie de vocación desmedida, una pasión casi obsesiva”, señaló el realizador, que en 1958 fue reclutado por el ejército estadounidense y enviado a Berlín, en plena Guerra Fría. Al regresar a Estados Unidos entró en la Universidad de California para estudiar cine, donde aprendió la técnica y empezó a filmar con cierta dedicación. Su trabajo de fin de carrera fue un corto titulado Muerte no seas orgullosa.
Realizador solitario, Prelorán pensaba que al documentar la vida de ciertas personas podía lograr “un testimonio de ese acercamiento y ese cruce de dos humanidades, donde queden claros el amor y el cariño por el otro”. Justamente, el encuentro íntimo y enriquecedor entre seres humanos –más allá de su raza, religión o condición social– y el uso del cine como un arte para atrapar la esencia de las personas que entrevistaba son los rasgos que mejor definen a la obra de Prelorán.
Hermógenes Cayo (1965-1968), Medardo Pantoja (1969), Cochengo Miranda (1973) son algunas de sus obras más importantes, que poseen “el sabor de un documento unipersonal que tiene que ver con conocer íntima y profundamente a alguien y, a través de él, descubrir su realidad cultural, social y regional”, como afirmó cierta vez. Prelorán donó la totalidad de su obra, así como sus papeles y documentos al Human Studies Film Archives (HSFA) del Instituto Smithsoniano de los Estados Unidos, gracias a cuya colaboración se puede realizar este homenaje. El material de Prelorán estaba deteriorándose, y el Smithsoniano ha luchado por su preservación.
La muestra se completa con Huellas y memoria de Jorge Prelorán (2010) de Fermín Rivera, cuyo autor visitará el festival para su presentación.

Sala Dos, abril 18, lunes, a las 17.35 hs.

HERMÓGENES CAYO
(IMAGINERO)

Dir: Jorge Prelorán
Argentina, 1969 – 68 min. (Digital)

Documental sobre la vida de Hermógenes Cayo, famoso artesano y santero que vivió en el pueblo jujeño de Cachimoca, una desolada región del noroeste argentino. En programa: Chucalezna, Argentina 1968. Dir: Jorge Prelorán. Duración, 22 min.

Sala Dos, abril 19, martes, a las 17.30 hs.

COCHENGO MIRANDA

Dir: Jorge Prelorán
Argentina, 1975 – 90 min. (Digital)

Una investigación sobre la vida cotidiana de un solitario hombre del desierto pampeano. Un riguroso retrato humano y etnográfico. En programa: Quilino, Argentina 1966. Dir: Jorge Prelorán, 30 min.

Sala Dos, abril 20, miércoles, a las 17.15 hs.

ZULAY FRENTE AL SIGLO XXI

Dir: Jorge Prelorán, Mabel Prelorán, Zulay Salavino
Ecuador/España 1989 –110 min. (Digital)

Una exploración de los cambios que la migración produce en una persona, discutidos y analizado por dos mujeres: Zulay, la protagonista, y Mabel Prelorán, la antropóloga que la hospeda cuando decide emigrar a Estados Unidos. Ambas mujeres comparten créditos con Jorge Prelorán.
En programa: Medardo Pantoja. Argentina, 1969. Dir: Jorge Prelorán,12 min.

Sala Dos, abril 21, jueves, a las 17 hs y
abril 23, sábado, a las 21.45 hs.

HUELLAS Y MEMORIA DE JORGE PRELORÁN

Dir: Fermin Rivera
Argentina 2010 – 79 min. (Digital)

Esta película desentraña la vida de Jorge Prelorán desde su niñez marcada por el asma, una familia de clase alta y una educación rígida, hasta convertirse en el hombre que cambió el cine documental y hasta inventó un género.