Cine Pocitos
De la temporada
Un film francés candidato al Oscar,
un bienintencionado paseo de Oliver Stone
por una Sudamérica que no puede evitar
contemplar con ojos norteamericanos (la referencia
a Carmen Miranda hacer surgir, casi
inequívocamente, la noción de “república
bananera”) y una película de vampiros que
no se parece a Crepúsculo. Tres estrenos
de la temporada que justifican una revisión.
Un profeta ****
(Un prophete)
Francia/Italia 2009 – 150 min. ST (35 mm.)
Con: Tahar Rahim, Niels Arestrup, Adel Bencherif
Un joven árabe es enviado a prisión en Francia tras cometer una serie de delitos. El duro retrato de la vida en prisión, con sus códigos y sus violencias. Por supuesto, no se trata de una realidad solamente francesa. Candidata al Oscar como mejor película extranjera, derrotada por El secreto de sus ojos.
Al sur de la frontera **
(South of the Border)
USA 2009 – 78 min. ST. (35 mm.)
Con: Tariq Ali, Hugo Chávez, Evo Morales, Lula
Stone se pasea por América Latina, entrevista a algunos amigos (Chávez, Evo, Lula, Cristina Kirchner), se conforma con lo que le cuentan y no repregunta ni amplía la indagación. Algunos de los testimonios son interesantes en sí mismos.
Criatura de la noche ****
(Lät det rätte komma in)
Suecia 2008 – 115 min. ST. (35 mm)
Con: Kare Hedebrant, Lina Leandersson, Per Ragnar
Joven sueco “patoteado” por los abusones del liceo se hace amigo de una vampiresa (literalmente). Historia de amor y terror, con sensibilidad, delicadeza y el suspenso que corresponde. Rompe con talento los moldes del género.
Revisiones
Y casi (o sin casi ) revisiones de la temporada, quizás para prolongar un poco el bloque inmediatamente anterior. Cinco films que estuvieron fugazmente en la sala céntrica de la Cinemateca y que reaparecen ahora, proporcionando una segunda oportunidad.
La rosa del desierto ***
(Le rose del deserto)
Italia 2006 – 102 min. ST. (Digital).
Con: Michele Placido, Giorgio Pasotti, Alessandro Haber
Segunda Guerra Mundial, y soldados italianos que van en misión médica al desierto de Libia. En principio, su labor es sobre todo humanitaria, pero luego llega el Afrika Korps de Rommel y las cosas cambian drásticamente. El veteranísimo Mario Monicelli vuelve al tono de comedia con puntas amargas que lo caracterizó hace medio siglo (Los desconocidos de siempre).
Jardines en otoño ****
(Jardins en automne)
Francia /Italia /Rusia 2006 -118 min. ST. (35mm)
Con: Séverin Blanchet, Michel Piccoli, Jacynthe Jacque
Varias historias, marcadas por cierto gusto por la extravagancia, se entrecruzan en estos Jardines en que el veterano cineasta georgiano Otar Iosseliani (Pastorali, 1975; Les favores de la lune, 1984) juega a un humor a veces ingenuo, a veces desatado, que evita, sin embargo, la ofensa y el cinismo. La herencia eslava se le sigue notando.
Demasiado amor ***
(Peperoni ripieni e pesci in faccia)
Italia/Alemania/España 2004 – 98 min. (Digital)
Con: Silvia Abascal, F. Murray Abrahami, Sophia Loren
La presencia de la veterana Sophia Loren puede ser el principal gancho de esta historia sobre un romance maduro y en problemas. Con más de ochenta anos, la directora Lina Wertmuller (Siete bellezas, Mimí metalúrgico) sigue estando muy activa.
Entre nosotros
****
(Alle Anderen)
Alemania. 2009 – 119 min. ST. (35mm.)
Con: Birgit Minichmayr, Lars Eidinger, Hans-Jochen Wagner, Nicole Marischka
Una pareja de treintañeros alemanes de vacaciones en Cerdeña. Aparentemente todo está bien, más allá de las discusiones “normales” de cualquier pareja. El encuentro con otra pareja amiga, sacará a relucir, sin embargo, tensiones ocultas, con consecuencias acaso inesperadas. Ganadora de tres premios en Berlín (uno de ellos compartido con la uruguaya Gigante).
Pingpong ***
(Pingpong)
Alemania 2006 – 89 min. ST. (Digital)
Con: Sebastian Urzendowsky, Marion Mitterhammer, Clemens Berg
Un chalet aislado en medio del bosque. Cinco personajes que se reúnen para pasar una semana en apariencia anodina: una pareja, el hijo adolescente de ambos y un sobrino que aparece sin avisar. Una atmósfera de agresividad latente aparece sutilmente observada por el director debutante Luthardt, quien apela a la sobriedad de cámara y obtiene un resultado a la vez distanciado y minimalista.
Desde Korea: Kim Ki-duk
Después de haber estudiado arte
en París (no cine, como sostiene una difundida
leyenda: de hecho fue poco más que un
artista callejero que vendía sus cuadros en
las plazas para sobrevivir), Kim Ki-duk volvió
a Corea y empezó su carrera como guionista
y director en una película de bajo presupuesto,
El cocodrilo (1996). Desde el principio,
ni la crítica ni el público se han quedado
indiferentes ante sus personajes retraídos,
sus sorprendentes imágenes y sus mensajes
sin precedentes. Los personajes de sus
películas suelen proceder de los estratos más
bajos de la sociedad y no son bienvenidos en
ninguna parte. En esas circunstancias tan extremas,
Kim Ki-duk logra sacar a la superficie
la inocencia de lo más profundo del corazón
de sus personajes a través de una lucha grotesca
y maliciosa, frente a un entorno hostil
y descrito a menudo de manera muy crítica.
Pretender aislarse de ese mundo exterior
tampoco funciona: los personajes de Primavera,
verano, otoño, invierno y otra vez
primavera o El arco pretenden construirse
sus propias utopías, pero el “afuera” termina
invadiéndolos.
En 2000 rodaría dos películas: la muy experimental
Ficción real, filmada en apenas 200
minutos y montada en tiempo real, acerca
de un artista callejero, su ex-novia, y otros
personajes que atraviesan la plaza en la que
éste ofrece sus obras durante la hora larga
que dura el film, y el film que le representaría
el salto a la fama crítica internacional: La
isla (Seom), sobre la relación entre un fugitivo
de la ley y la propietaria de un centro de
pesca, en la que los inquilinos habitan tiendas
flotantes en el lago. La isla se hizo notoria
entre otras cosas por la crudeza de algunas
de sus escenas, que llevaron al desmayo
de un crítico en su premiere en el Festival
Internacional de Cine de Venecia. La presencia
de una prostituta, una figura recurrente
en la filmografía de Kim, atrajo la ira del público
coreano, y la violencia de algunas de las escenas provocó reacciones de desagrado,
pero la obra estableció firmemente a su
autor como una presencia significativa, y
se proyectó en una docena de festivales en
todo el mundo. Destinatario no identificado abrió el festival de Venecia al año siguiente,
y Mal chico (2001), una nueva incursión
en el mundo de la prostitución forzada y la
violencia como vínculo amoroso. fue su primer
éxito de taquilla.
Prácticamente desde el primer momento,
sus películas fueron seleccionadas por diversos
festivales internacionales de cine, lo que
le ha dado la posibilidad de llegar a un público
más amplio, y se ha consolidado en los
últimos años con diversos reconocimientos
y premios: Primavera, verano, otoño, invierno y otra vez primavera fue presentada
a los Oscar en representación de Corea;
Chica samaritana obtuvo el Oso de Plata a
Mejor Director en el 54 Festival de Berlín, y
en la 61 edición del Festival de Venecia fue
galardonado con el León de Plata a Mejor
Director por Hierro 3. Sin embargo su cine
continúa generando rechazos en una franja
de la sociedad coreana que tal vez se siente
incómodamente representada en él. El presente
ciclo está pretextado (todos los pretextos
sirven) por el reciente estreno en Montevideo
de Aliento, el penúltimo film de Kim.
Ficción real ***
(Shilje Sanghwang)
Corea del Sur 2000 – 69 min. ST (Digital)
Con: Ju Jin-mo, Kim Jin-ah, Son Min-eok
Una historia de venganza y a la vez un film experimental, narrado en tiempo real y rodado en tres horas con una multiplicidad de cámaras, incluyendo una (digital) que forma parte de la propia acción. A esta altura de su carrera alguien definió al director Kim como “el von Trier coreano”, reconociendo que había en la expresión una mezcla de elogio y duda.
Destinatario no identificado ***
(Soochwieen Boomyung)
Corea del Sur 2002 – 117 min. ST. (Digital)
Con: Yang Dong-kun, Ban Ming-jun, Kim Young-min
Una historia de amor deriva en tragedia sangrienta, y las frágiles esperanzas de individuos atrapados en medio de los sacudones del colonialismo. La historia es una metáfora de Corea, o por lo menos de la visión que el director tiene de una nación primero ocupada y luego partida al medio por la guerra y la política.
Guardia costera ***
(Hae Anseon)
Corea del Sur 2002 – 91 min. ST. (Digital)
Con: Hang Dong-kun, Kim Jeong-hak, Park Ji-a
Militar demasaiado celoso mata accidentalmente a un civil y se hunde en la locura. Se ha querido ver una alegorìa de la situación coreana en la historia, pero más atrás hay una inclinación del director Kim por los personajes obsesivos, algún ánfasis antimilitarista y hasta un par de rasgos de crueldad.
Primavera, verano, otoño, invierno, y otra vez primavera ****
(Bom yueoreum gaeul geurigo bom)
Corea, 2003 – 103 min. ST. (Digital)
Con: Oh Yeong-su, Kim Young-min, Seo Jae-yeong
En un templo que refugia a un maestro ermitaño y su discípulo, el niño se divierte torturando algunos animales. La película narra de qué manera ese niño cumplió el karma que él mismo se había señalado. El tema preferido de Kim (la violencia), esta vez en clave budista. Quizás una de las culminaciones de Kim.
Chica samaritana ****
(Samaria)
Corea, 2004 – 95 min. ST. (Digital)
Con: Han Yeo-reum, Kwak Ji-min, Lee Eol
Una prostituta amateur, su proxeneta y los hombres que mantienen relaciones con ella. Tras la historia individual está la Corea de hoy, retratada con vigor y espíritu crítico por un Kim Ki-duk que se afirma progresivamente como uno de los grandes creadores del cine coreano.
Hierro 3 ****
(Bin Jip)
Corea del Sur 2004 – 95 min. ST. (35 mm)
Con: Hee Jae, Seung-Yeon Lee
Un “sin techo” invade una mansión, donde encuentra a una mujer frustrada por un matrimonio sin amor. Lo que sigue es una sombría crónica humana sobre clases, sociedad y sentimientos encontrados. El director se confirma como la revelación del cine coreano.
El arco ****
(Hval)
Corea del Sur, 2006 – 90 min. ST.
Con: Han Yeo-reun, Seo Si-jeok, Jeon Gookhwan
La historia de un viejo pescador que encontró a una niña cuando era pequeña y que espera a que ésta cumpla 17 años para desposarla. Es inevitable relacionar este film de Kim Ki-duk con su anterior Primavera, verano, otoño, invierno y otra vez primavera, donde también había una forma de existencia aislada y aparentemente plácida que se agitaba ante las irrupciones del mundo exterior.
Tiempo
****
(Shi Gan)
Corea del Sur 2006 – 97 min. ST (Digital)
Con: Seong Hyeon-a, Ha Jung-woo, Park Jiyeon
Una mujer se somete a severa cirugía plástica
para salvar su matrimonio, en un trámite
que no carece de crueldad. En Corea le
han objetado a Kim su pesimismo existencial
del que acaso este film sea un reflejo: la
sociedad debe hacer reales esfuerzos para
fingir ser lo que no es, sugiere poéticamente
la historia.
Aliento
***
(Soom)
Corea del Sur 2007 – 84 min. ST. (35 mm.)
Con : Chang Chen, Gang In-Hyeong, Ha Jungwoo
Una extraña historia de amor: la de un preso que ha intentado suicidarse, y la mujer casada (y engañada por su esposo) que decora una celda con fotografías de paisajes primaverales. Con un asunto aparentemente mínimo, Kim construye una historia que no carece de vuelo poético.
Trasnoches
Dos directores cuyas similitudes
empiezan y terminan en la parcial homofonía
de sus apellidos. El primero comenzó
su carrera en medio de un escándalo:
su primera película Fando & Lis provocó
la suspensión del Festival de Acapulco y
nunca más volvería a exhibirse en México.
Luego Jodorowsky se transformaría en director
de culto y mucho más: guionista de
cómics, gurú de la psicomagia y hasta en
el sacerdote que casó a Marilyn Manson y
Dita Von Teese.
Darren Aronofsky, por su parte comenzó
su carrera de manera muy auspiciosa con
Pi, un film en el que muchos quisieron ver
un paralelo con Eraserhead la ópera prima
de David Lynch. Sin embargo Aronofsky
pronto se movió hacia un cine más pulido
aunque igualmente removedor: la premiere en Cannes de Réquiem por un sueño, su
segundo largometraje, motivó una ovación
de más de diez minutos.
El topo ***
México, 1970 – 121 min.(Digital)
Con Alejandro Jodorowsky, Brontis Jodorowsky, María Lorenzo
Entre la alegoría, la violencia, la búsqueda mística, el western y la filosofía New Age, cuatro capítulos muy locos que pueden ser leídos como un viaje iniciático hacia algún destino del que el propio Jodorowsky no parece estar demasiado seguro.
La montaña sagrada
(The Holy Mountain)
USA, 1973-74 – 114 min. ST. (Digital)
Con: Alejandro Jodorowsky, Horacio Salinas, Ramona Saunders
Un cristo vagabundo, en medio de una imaginería entre religiosa y blasfema. La policía militar fusila inocentes, y los turistas sacan fotos. Y hay cadáveres animados, armas místicas, vaginas electrónicas, un Santuario de los Mil Testículos y una mamá que teje mañanitas y le canta Duerme negrita a una serpiente.
Pi ****
(Pi)
USA, 1997 – 95 min. ST (35mm)
Con: Sean Gillette, Mark Margolis, Ben Shenkman
La Kabbalah se mezcla con la computación
en un trabajado blanco y negro de
efecto casi abstracto. El protagonista
se obsesiona con los números, padece
migraña, sufre alucinaciones y la paranoia
de estar siendo perseguido por buscar el
nombre de Dios (o negocios en la bolsa de
valores) puede ser real o imaginaria.
Réquiem por un sueño
(Requiem for a dream)
USA, 2000 – 102 min. ST (Digital)
Con : Ellen Burstyn, Jared Leto, Jennifer Connelly
Un descenso en los espirales de la
miseria moral y la pérdida de todo
lo que el hombre ama en la vida,
producto de la adicción a las drogas.
Los sueños pueden ser hermosos, las
intenciones pueden ser buenas pero
el refrán de que quien mal anda mal
acaba suele verificarse.