Institucional

Cinemateca Uruguaya fue fundada en 1952, como asociación civil sin fines de lucro, y ese mismo año se integró a la FIAF (Fédération Internationale des Archives du Film, con sede en Bruselas, Bélgica) proyectando sus objetivos y actividades a un ámbito internacional y mundial. La finalidad de la Cinemateca consiste en contribuir al desarrollo de la cultura cinematográfica y artística en general, en amplios sectores de la sociedad y en especial entre los jóvenes, manteniendo y preservando un patrimonio de imágenes en movimiento y dando acceso al público a los valores espirituales y creativos del cine autoral de interés expresivo, enalteciendo la significación de una propuesta desinteresada, universal y que hable en el lenguaje de nuestros tiempos.

Cinemateca Uruguaya es miembro fundador de CLAIM (Coordinadora Latinoamericana de Archivos de Imágenes en Movimiento), integra BiblioCi, red de unidades de información (como bibliotecas, centros de documentación cinematográfica, centros de información, etc.) de América latina, el Caribe y España; es miembro asesor del ICAU (Instituto del Cine y Audiovisual del Uruguay) y propende al mejor conocimiento y disfrute de la diversidad cultural a través del arte cinematográfico. El resultado es la formación de espectadores y la inserción del Uruguay, de los jóvenes y del público uruguayo en general en un contexto cultural internacional, amplio, democrático, diversificado, en el que también cuentan nuestros valores y nuestra propia expresión a través del cine.

58 años desarrollando un proyecto. Esa puede ser una buena síntesis. Desde el impulso fundacional en 1952 de Walther Dassori Barthet, Jaime Francisco Botet, Jorge Angel Arteaga, Selva Airaldi, personalidades que provenían de Cine Universitario, el aporte de Rodolfo V. Tálice, y casi en seguida la incorporación de Eugenio Hintz, Alberto Mántaras Rogé y José Carlos Alvarez, que estaban en Cine Club, el espíritu de integración, innovación y emprendimiento se ha traspasado a lo largo de seis generaciones de dirigentes de la institución, a quienes es preciso el reconocimiento de los que integramos actualmente el proyecto y sus resultados culturales. Algunos de sus actuales o antiguos integrantes ocuparon en distintas oportunidades cargos de dirección de FIAF, entre 1955 y 1958 y de 1990 a 1992, o actuaron durante varios períodos en comisiones especializadas de esa Federación mundial, en representación de Cinemateca Uruguaya. La institución y su director fueron premiados en Viña del Mar 1994 por su aporte a la cultura cinematográfica del continente, Cinemateca Uruguaya fue premio institucional en la primera edición de los Premios Morosoli 1995, y Hermes a la cultura otorgado por “Correo de los Viernes” en 1981, y Kikito especial en el Festival de Gramado edición 2002, por la contribución de la Cinemateca a la difusión del cine brasileño. Fue declarada Monumento Histórico por el Poder Ejecutivo en octubre de 1999, Patrimonio Cultural de la Ciudad de Montevideo en agosto de 1998, y su pertinencia como Institución Educativa por la Universidad de la República en octubre de 1998.

Personalidades destacadas de la vida nacional, educativa, profesional o política, o de la creación artística, fueron en algún momento de este medio siglo, dirigentes, integrantes o bien alumnos de los cursos iniciados en 1972 y continuados en la Escuela de Cine fundada en 1977 y refundada en 1995. En esa larga nómina resultan inevitables las múltiples omisiones. Pero estuvieron y en algún caso están aún, desde Roberto Andreon a Eduardo Darnauchans, Rodolfo Tálice, o Jorge Grunberg, o Luciano Alvarez, y José Estévez Paulós, Coriún Aharonián, Alberto Scavarelli, y también Carlos Da Silveira, Víctor Cunha, Hilda López, Graciela Paraskevaídis, Jorge Abbondanza, Franco Commerci, entre muchos, sin contar, desde luego, quienes han tenido una trayectoria cinematográfica valiosa aquí o en el exterior, como realizadores, técnicos o críticos cinematográficos.

Cinemateca Uruguaya, asociación sin fines de lucro, cuenta con la colaboración de integrantes y amigos, colaboradores y apoyos, socios y adherentes, y es gracias a este grupo humano, y a la sociedad (cientos de miles de espectadores anuales), que debemos nuestra existencia.
Es a ellos y con ellos que se dirige el esfuerzo de cumplir con nuestros objetivos culturales, en un mundo donde la palabra espíritu y el concepto de cultura parecen cada vez más extraños.
Somos, de hecho, una institución privada de interés público, un peso y una responsabilidad que nos motiva a iniciar y desarrollar este, nuestro segundo medio siglo.
Actividades y proyectos que queremos compartir con usted.

  • Declarada Patrimonio Cultural de la Ciudad de Montevideo. Resolución de la Junta Departamental de Montevideo, 10 de agosto de 1998.
  • Premio Morosoli 1995
  • Declarada su pertinencia como institución educativa por la Universidad de la República, Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, octubre de 1998.
  • Categorizada como institución educativa y cultural por el Ministerio de Educación y Cultura.
  • Su archivo fílmico fue declarado Monumento Histórico por iniciativa de la Comisión de Patrimonio y del Instituto Nacional del Audiovisual. Resolución del Poder Ejecutivo, 5 de octubre de 1999.
  • Declarada de interés departamental de la Ciudad de Montevideo por su actividad cultural, Resolución Nº 5339/07 de la Intendencia Municipal de Montevideo, 24 de diciembre de 2007.