CINEMATECA 18
EL EDIFICIO DE LOS CHILENOS
Dir: Macarena Aguiló, Susana Foxley
Chile/Cuba/Francia/Bélgica 2010 – 95 min. (Digital)
Guión e investigación: Macarena Aguiló. Fotografía:
Arnaldo Rodríguez. Montaje: Catherine Mabilat,
Macarena Aguiló, Ilán Stehberg, Ismael Miranda,
Galut Alarcón.Música: Elizabeth Morris. Producción:
Juan Manuel Egaña, Macarena Aguiló, Richard
Copans.
Otro capítulo en la búsqueda de una memoria
colectiva de la historia reciente de América Latina.
Este documental se ocupa del llamado Proyecto
Hogares, un emprendimiento comunitario
(primero en Francia, luego en Cuba) organizado
en los tardíos setenta y tempranos ochenta por
militantes del grupo radical chileno MIR que deseaban
volver a su país para combatir a la dictadura
de Pinochet y necesitaban que alguien se
ocupara de sus hijos. De ahí la creación de las
llamadas “familias sociales” donde un grupo de
adultos (hombres y mujeres) se agrupaban para
encargarse de hijos propios y ajenos. El título del
film alude precisamente al edificio que alojó en
Cuba a uno de esos grupos, integrado por alrededor
de sesenta niños y veinte adultos.
La directora Macarena Aguiló fue efectivamente
uno de esos hijos y su film repasa la experiencia
con la perspectiva que el paso del tiempo y el derrumbe
de ciertas utopías permite. Hay un claro
compromiso personal de la cineasta en el asunto:
Aguiló narra en primera persona, aporta sus propias
impresiones y hasta lee las cartas que intercambió
con su madre.
Pero hay otras voces y otras imágenes en el film,
y en conjunto proporcionan un panorama matizado
y plural de una experiencia compleja que
generó diversos efectos sobre diversos involucrados:
así puede saberse que hay hijos que fueron
felices, hijos que se sienten culpables, otros que
se sintieron abandonados y algunos que perdieron
a sus padres biológicos mientras vivían lejos;
padres y madres sociales que los hicieron parte
de sus familias hasta el día de hoy, y padres y madres
que sacrificaron por un tiempo a sus propios
hijos para ocuparse de los de otros. Las cosas no
son en blanco y negro.
El film va y viene con los tiempos, explorando el
pasado, registrando vivencias en tiempo presente,
descubriendo matices de emoción, impregnándose
de pronto de un halo de melancolía. La
directora Aguiló nació en 1971, es comunicadora
audiovisual titulada en el Instituto Profesional
Arcos y desde 1997 se desempeña como directora
de arte y ambientadora de películas y series de
televisión. El edificio de los chilenos es hasta la
fecha su trabajo más personal y el que le ha llevado
más tiempo (empezó en el 2004), aunque a
partir de su experiencia aquí, ha colaborado en
films ajenos como Imagen final de Andrés Habegger
y La otra cara de la Moneda de Marcia
Tambutti. Varios premios internacionales, incluyendo
el Fidoc 2010.
Enero 26 a febrero 1º, de jueves a miércoles. A las 21 hs.
¿DIFERENTE DE QUIÉN?
(Diverso da chi?)
Italia 2009 – 102 min. ST. (Digital)
Libreto: Fabio Boficacci. Fotografía: Marcello Mortarsi. Música: Massimo Nunzi. Montaje: Consuelo Catucci. roducción: Marco Chimenz. Elenco: Luca Argentero, Claudia Gerini, Filippo Nigro, Antonio Catania, Francesco Pannofino .
Es inevitable establecer una relación entre esta
película italiana y la reciente Tengo algo que
decirles de Ferzak Ozpetek, cuyo tema era la
aceptación por parte de una tradicional familia,
de la homosexualidad de uno de sus miembros.
El protagonista (Luca Argentero) milita en un
partido de centro y desempeña un cargo público
secundario. Sin embargo, de pronto se ve enfrentado
a un desafío importante: participar en
las primarias como candidato alternativo de su
partido. De hecho, sus correligionarios no esperan
que gane: solo necesitan alguien que opere
como pseudoalternativa del candidato oficial.
Sin embargo, y por razones que no conviene
anticipar en detalle, el personaje termina
obteniendo efectivamente la candidatura. Para
las autoridades del partido es un lío, y no se les
ocurre mejor idea que tratar de equilibrar el carácter
provocativo de su candidato con una aspirante
a vice que cada tres palabras habla de
valores familiares. Tarde o temprano va a haber
un estallido, claro.
El film comienza beneficiándose de un arranque
dinámico, que en tomas cortas y poco tiempo
establece con humor los datos básicos de la situación.
Luego, el apunte costumbrista y hasta
la sátira política deja paso a una comedia romántica,
porque (una vez más, mejor no dar
demasiados detalles) el asunto deriva hacia un
triángulo amoroso muy peculiar. Por ahí el film
pierde algunas de sus características iniciales
y gana otras, incluyendo cierta puntería en la
pintura de personajes, una mezcla de humor y
emoción, una solvencia narrativa que se mantiene
y un desempeño actoral a tener en cuenta.
¿Diferente de quién? constituye el debut en el
largo (luego hizo otro, Por algo será ) del director
Carteni, quien fue antes asistente de Cristina
Comencini, Luigi Magni, Bernardo Bertolucci,
Giuseppe Tornatore, Abel Ferrara, Pupi Avati,
Nanni Loy y otros. El cineasta ha señalado que
realizar esta película fue para él “abrir un diálogo
con el sentimiento del público. Sin pretender
coincidir con la forma de pensar de los demás,
pero con la ambición de comunicar y poner de
relieve una realidad que todavía no vive en plena
luz”. Premio a mejor actor (Filippo Nigro) en
el festival de Annecy, y a mejor libreto del Sindicato
Nacional de Periodistas Italianos.
Febrero 2 a 8, de jueves a miércoles. A las 21.30 hs.
MEDUSAS
(Meduzot)
Dir: Shira Geffen y Etgar Keret.
Israel/Francia 2007 – 78 min. ST. (Digital)
Libreto: Shira Geffen. Fotografía: Antoine Héberlé. Música: Christopher Bowen. Montaje: Sasha Franklin y François Gédigier. Producción: Amir Harel, Ayelet Kait, Yaël Fogiel y Laetitia Gonzales. Elenco: Sarah Adler, Nikol Leidman, Naama Nissim, Ma-nenita De Latorre, Noa Knoller, Gera Sandler, Ilanit Ben Ya’akov, Zharira Charifai.
Esta película israelí se ocupa de las vivencias de tres mujeres (una novia a punto de casarse, una mesera de la celebración del matrimonio, una joven inmigrante filipina) durante unos breves días. Se cruzan fugazmente en la fiesta de casamiento, al terminar la noche se separan, y en adelante solo tendrán algún encuentro fortuito. A partir de ahí la película sigue por separado a esas tres mujeres, que demuestran no tener demasiado control sobre sus vidas. De ahí el título que las compara con las medusas en el mar, empujados por las corrientes, sin apenas poder alterar el curso de los hechos. El film aprovecha su pretexto anecdótico para describir una serie de relaciones familiares o de pareja en las que hay diversos grados de insatisfacción. El marco familiar termina siendo el lugar donde la comunicación real, la conexión afectiva, la comprensión entre sus miembros no existe o se ve estorbada, y lo que queda es una sensación de abandono, de promesas no cumplidas.
El film no es, sin embargo, macizamente pesimista y oscuro. No lo es en la belleza de sus imágenes, y tampoco lo es en su desarrollo anecdótico, donde situaciones dramáticas son tratadas con cierta ligereza y hasta una instintiva poesía. El tono oscila entre la descripción naturalista de situaciones cotidianas y algún elemento de realismo mágico, que se integra sin tropiezos a la narración. Como alguien lo ha señalado ya, Medusas es afortunadamente una película menos postmoderna de lo que cabía temer, y no impone automáticamente pesimismos por decreto. El final sugiere sin gritarla una tenue esperanza, una posible puerta de salida al encierro de la vida moderna.
Una manera aconsejable de ver el film es sumergiéndose en él, dejándose arrastrar por los personajes y sus vivencias. Como las medusas del título. Transcurre en Israel (más específicamente en Tel-Aviv), pero esa ubicación geográfica es en definitiva irrelevante: sus emociones humanas pueden experimentarse en todas partes. La técnica es solvente (un rasgo característico del cine israelí), pero el apoyo más visible es su elenco, cada uno de cuyos integrantes aporta los matices de humanidad y emoción que dirección y libreto le piden.
Febrero 9 a 15, de jueves a miércoles. A las 21.35 hs.
TRES MONOS
(Üç maymun)
Dir: Nuri Bilge Ceylan
Turquía 2008 – 109 min. ST. (Digital)
Libreto: Ercan Kesal, Ebru Ceylan, Nuri Bilge
Ceylan. Fotografía: Gökhan Tiryaki. Montaje,
Ayhan Ergürsel, Bora Göksingöl, Nuri Bilge Ceylan.
Productor: Zeynep Özbatur. Elenco: Yavuz
Bingol, Hatice Aslan, Ahmet Rifat Sungar,
Ercan Kesal, Cafer Köse, Gurkan Aydin.
La imagen es conocida: tres monos que se tapan
respectivamente los ojos, los oídos y la
boca. Esa imagen le sirve al cineasta turco Nuri
Bilge Ceylan para comentar la historia de una
familia de tres miembros, en la que el padre,
chofer y hombre de confianza de un reconocido
político, acepta una suma importante de dinero
a cambio de declararse culpable por un accidente
de tránsito (que derivó en la muerte de
un hombre) provocado por su jefe.
Su familia seguirá cobrando el salario mientras
cumple su condena, pero la situación sacará a
la luz viejas contradicciones y mentiras que harán
resquebrajar las relaciones entre ellos, viendo
como sus planes comienzan a derrumbarse.
Sin embargo, ante la perspectiva del fracaso
económico y personal, los personajes prefieren
ignorar la verdad actuando como los conocidos
tres populares simios. Es típico del director
Ceylan (Kasaba, 1997; Nubes de mayo,
1999; Lejano, 2003; Climas, 2006) haberse
hecho cargo también del guión y la edición (en
este caso, no de la fotografía, otro rubro del
que suele ocuparse). Si hay un “autor” total en
el cine contemporáneo es este turco, que sigue
trabajando con medios reducidos, casi artesanales,
y hasta familiares (su esposa Ebru es también
su colibretista, directora de arte y a veces
actriz) y se las arregla, sin embargo, para dotar
a su cine de un acabado profesional que roza
la maestría.
La acción de Tres monos (que se inspira libremente
en hechos reales) se concentra en cuatro
personajes y unos pocos escenarios, pero
no hay que dejarse engañar por esa aparente
simplicidad. Por detrás de la fina observación
de conductas corre un testimonio (apenas sugerido
pero perceptible) acerca de una realidad
más amplia en el que asoman referencias a las
contradicciones entre un estado laico y el mundo
islamista, la persecución del pueblo kurdo o
la presencia casi constante de los militares en
la vida cotidiana. Esas anotaciones a una represión
enmascarada pero omnipresente es también
una metáfora de la situación de los personajes
mismos, que Ceylan transmite a través de
un ritmo lento y pausado, una fotografía que
no persigue la belleza sino que se adecua a las
situaciones, y un firme crecimiento dramático
que conduce hasta el tormentoso desenlace.
VAHO
Dir: Alejandro Gerber Biceci
México 2009 – 115 min. (Digital)
Libreto: Alejandro Gerber Biceci. Fiotografía:
Alberto Anaya. Música: Matías Barberis, Rodrigo
Garibay. Montaje: Juan Manuel Figueroa,
Rodrigo Ríos. Productores: Alejandro Gerber
Biceci, Abril Schmicler. Elenco: Marta Aura, Sonia
Couoh, Aldo Estuardo, Joel Figueroa, Francisco
Godínez.
Cuenta el Popol Vuh que luego de que los dioses crearon al hombre y se dieron cuenta que era perfecto se sintieron amenazados, por lo que decidieron soplarle un vaho a los ojos para que su visión y su entendimiento quedaran limitados y no pudiera darse cuenta de cómo eran las cosas en realidad. Esta idea del vapor que enceguece a las personas es retomada por Alejandro Gerber en Vaho, su primer largometraje. Tres historias de adolescencia se entrecruzan en este debut del cineasta mexicano, cuya acción transcurre en Iztapalapa, ciudad de México, una zona marginal que un periodista compatriota del director ha definido como “lo más cercano que estamos de las favelas de Brasil, las chabolas de Medellín, Colombia, o las miles de casas de ladrillos rojos que adornan Caracas, Venezuela”, zona de inundaciones y autos robados, de terrenos ocupados ilegalmente, de gente que parece haber nacido ya con la marca de un destino trágico. El film tiene todo el aire de un proyecto personal e independiente, que aprovecha su bajo presupuesto y deja claro que detrás de la cámara hay alguien con ganas de filmar. La cámara explora los espacios, el drama se prolonga en un silencio o un momento de espera, el paisaje desolado se entrelaza con el destino personal de cada uno de los adolescentes involucrados y los otros personajes vinculados a ellos. La estructura narrativa rompe cronologías y entrecruza pasado y presente para vincular un hecho pretérito con la dolorosa situación de sus personajes en la actualidad, donde convergen fracasos amorosos, deseos truncados y la incapacidad de comunicarse con otros. El director Gerber explicita sus intenciones: “Creo que lo que entiendo de Iztapalapa tiene que ver con un origen rural que fue violentado por la urbe, incluso la Pasión de Iztapalapa es una fiesta patronal y es como si la ciudad le hubiera inyectado esteroides a una fiesta de pueblo porque su organización era comunal. La delegación funciona como la covacha de la ciudad, donde tiran las cosas que no pueden poner en otro lado”. La solvencia en el manejo del lenguaje audiovisual es solo uno de los méritos del film. Otro es el rendimiento que Gerber obtiene de un elenco de gente poco conocida. No en vano el film contó con la financiación del fondo Huber Bals y exhibida en el festival de Rotterdam, para terminar siendo nominada al Ariel (el Oscar mexicano).
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