Ciclo de este mes: Viva la diferencia

Viva la diferencia

Enero 15 a 20, viernes a miércoles. A las 17.55, 19.30 y 21.05 hs.

MIL AÑOS DE ORACIÓN ****
(A Thousand Years of Good Prayers)

Dir: Wayne Wang
USA, 2007 - 83 min. ST.(DVD)
Libreto: Yiyun Li, sobre relato propio (incluído en el libro Los buenos deseos). Fotografía: Patrick Lindenmaier. Música: Lesley Barber. Montaje: Deirdre Slevin. Productores: Yukie Kito, Richard Cowan y Wayne Wang.
Elenco: Faye Yu, Henry O, Pasha Lychnikoff , Vida Ghahremani.

El protagonista, viudo y jubilado (Henry O), viaja desde Beijing a los Estados Unidos para visitar a su única hija (Faye Yu). La mujer se acaba de divorciar (su ex marido ha vuelto a China), y su padre quiere ayudarla a reconstruir su vida.
Se empeña en que la hija recupere su matrimonio, choca con las reticencias de ella, y empieza a entender la distancia cultural que años de separación y la vida en otro país han provocado. En el trámite el hombre conoce a una anciana refugiada iraní (Viga Ghahremani) con la que inicia una fugaz amistad. Algunas revelaciones posteriores ayudarán a un mejor entendimiento entre los personajes.
A partir de un breve original literario, el director Wayne Wang examina con delicadeza las miradas silenciosas de personajes que se buscan o se evitan.
El film se permite algunas pinceladas de humor (especialmente en base a los desconciertos de personajes que se mueven en un entorno que no les es familiar), pero sabe también intercalar sus toques de legítima emoción (los ratos que los dos veteranos pasan sentados en un banco de un parque, escuchándose con atención, como si se empeñaran en demostrar que muchas veces lo más importante es querer decir algo).
Ese juego de contrastes culturales deriva sin duda de algunas experiencias muy personales del director Wang , nacido en 1951 en Hong Kong (a donde su familia había huido tras el ascenso al poder de Mao en China continental), hijo de un admirador de John Wayne que lo bautizó con el nombre de su héroe, estudiante de cine y pintura en los Estados Unidos que volvió a su patria con dieciocho años. Allí trabajó en televisión y cine, y fue uno de los nombres claves de la llamada Nouvelle Vague hongkonguesa. Desde entonces, Wang ha estado yendo y viniendo, en una carrera en la que ha intercalado las grandes producciones de estudio (El club de la buena estrella) con pequeñas obras independientes como (Cigarros, sobre libro de Paul Auster). Con Mil años de oración obtuvo la Concha de Oro a la mejor película y Concha
de Plata a mejor actor (Henry O) en el Festival de San Sebastián 2007.

Enero 21 a 28, jueves a jueves. A las 17.35, 19.30 y 21.25 hs
ESTRENO SUSPENDIDO HASTA NUEVO AVISO

LA HORA DE RELIGIÓN ****
(L’ora di religione – Il sorriso di mia madre)

Dir: Marco Bellocchio
Italia 2002 -103 min. ST.(DVD)
Libreto: Marco Bellocchio. Fotografía: Pasquale Mari. Música: Riccardo Giagni. Productores: Marco Bellocchio, Sergio Pelone.
Elenco: Sergio Castellitto, Jacqueline Lustig, Chiara Conti, Gigio Alberti, Alberto Mondini.

El protagonista, artista plástico, marido en crisis, agnóstico irredento, se lleva toda una sorpresa cuando es visitado por emisarios del Vaticano que tramitan la canonización de su madre, muerta trágicamente años atrás. De pronto, el hombre se encuentra atrapado entre varios fuegos. Por un lado, desearía mantenerse lo más alejado posible de todo lo que tenga que ver con sotanas, rosarios y crucifijos, pero no es fácil manejar su conflicto de pareja, y uno de los reproches que su mujer le descerraja es, justamente, que no puede negar al pequeño hijo de ambos “el privilegio de una abuela santa”.
A partir de ese punto de arranque, el director Marco Bellocchio explora con agudeza un ambiente de clase media y alta al tiempo que contrapone una visión “laica” de la vida con otra más religiosa y devota. El propio cineasta ha reconocido en algún reportaje su convicción de que “la religión está ocupando el enorme vacío que dejó la utopía socialista, sobre todo en Italia”. La angustia por ese vacío ha generado, sostiene el cineasta, un reflujo religioso a través de la caridad y asistencia de los más desamparados, y esto se documenta indirectamente en una escena del film, un diálogo del protagonista y un cardenal acerca del proceso de canonización de su madre, ambientado en un comedor para indigentes. De todos modos, ese no es el tema central del film. Puede ser, en cambio, una suerte de ajuste de cuentas del cineasta con algunos fantasmas personales: el recuerdo del espíritu de sacrificio de su propia madre (de la que suele hablar con admiración), mezclado con una actitud de rechazo y toma de distancia con respecto a los valores aprendidos en su infancia
y del que ya hubo constancia en films previos (y fundamentales) como Las manos en los bolsillos (1965), La China está cerca (1967), En el nombre del padre (1972), Salto al vacío (1980) o, en menor medida, El diablo en el cuerpo (1985). Más cerca, Bellocchio hizo, entre otras cosas, la espléndida Buongiorno notte (2003), que implicaba toda una revisión del “caso Moro” y los crímenes de las Brigadas Rojas.
El realizador, que prefiere definirse como “laico” antes que como “ateo” (término que considera decimonónico) es solo muy parcialmente un heredero del neorrealismo. Su formación proviene más de la literatura y la pintura, y la condición de pintor del protagonista (el excelente Sergio Castellitto) le permite desplegar visiones oníricas en las que se ha podido ver “un admirable lirismo plástico”.
Presentada en Cannes en el año 2002, donde obtuvo el Premio Ecuménico, la película recibió un aplauso de diez minutos, la crítica internacional fue unánimemente entusiasta, y la célebre revista francesa Cahiers du Cinéma le otorgó el sexto puesto entre las diez mejores películas de ese año. La lista de galardones obtenidos por La hora de religión incluyen un David di Donatello (Piera Degli Esposti, actriz secundaria), un Premio Europeo (Castellitto, actor protagónico) y varios otros en el festival de Flaiano.

Enero 29 a febrero 3, viernes a miércoles. A las 17.40, 19.30 y 21.20 hs.

LA SUERTE DE EMMA ****
(Emmas Glück )

Dir: Sven Taddicken.
Alemania. 2006 - 99 min. ST. (DVD)
Libreto: Claudia Schreiber, Ruth Toma, sobre novela de la primera. Fotografía: Daniela Knapp. Música: Christoph Blaser, Steffen Kahles. Productores: Ralph Schwingel, Stefan Schubert y Hejo Emons.
Elenco: Jördis Triebel, Jürgen Vogel, Hinnerk Schönemann, Nina Petri, Martin Feifel, Karin Neuhäuser, Arved Birnbaum.

El protagonista masculino, un mediocre empleado de un concesionario de coches, (Jürgen Vogel), recibe de pronto la noticia de que padece cáncer terminal de páncreas. Le roba el dinero a su jefe y se propone pasar los últimos días de vida en algún paraíso mexicano, pero el azar de un accidente de tráfico le conduce a una granja de cerdos regentada por la Emma del título (Jördis Triebel), una muchacha arisca, solitaria y agobiada por las deudas. Emma mata a los cerdos a su manera, abrazándolos con ternura hasta que se desangran después de degollarlos.
Para Emma, la llegada de Max es una suerte: es el tipo de hombre con el que siempre ha soñado y encima trae dinero.
Max acaba seducido por la forma de ser de Emma y hasta se olvida de su enfermedad, pero ésta avanza inexorablemente. Cerca del final hay algún giro no del todo imprevisible pero que es mejor no adelantar en una nota como ésta.
Una de los méritos del joven director Sven Taddiken consiste en la habilidad con que se desplaza entre la comedia y la tragedia. Desde el punto de partida (el cáncer) hasta el no mencionado final, el film está manejando temas “duros” en cuyo tratamiento nunca falta, sin embargo, una dosis de humor y de sensibilidad para retratar a dos solitarios, dos “diferentes” a quienes las circunstancias acercan.
El director Taddicken, nacido en Hamburgo en 1974, había realizado varios cortos antes de debutar en el largo Mein Brüder, der vampir (2001), que generó alguna controversia, buena crítica y poco público con su presentación de las inclinaciones sexuales de un discapacitado mental. A la altura de La suerte de Emma, su segundo largometraje,
Taddicken logró, simultáneamente, la valoración de crítica y público y emprendió la conquista de una audiencia internacional. Una cantidad de galardones lo avalan: Premio a la Mejor Actriz (Jördis Triebel) en el Festival
de Cine de Munich; Premio del Público y al Guión otorgado por la Zicherman Family Foundation en el Festival Internacional de Hamptons (Estados Unidos 2006); Gran Premio del Público en el Festival Internacional de Sevilla (España, 2006), Gran Premio del Público en el Festival International du Film d’Amour de Mons (Bélgica, 2007); Gran Premio “CinéFemme”; Premio a Interpretación Femenina (Triebel) en el Festival de Cine de Valencia; Premio del Jurado Juvenil y Premio a Mejor Actriz en el Festival de Verona 2007; Premio a Mejor Película Alemana en el Festival de Leipzig; Premio del Público en el Festival Internacional de Cine de Milwaukee (2007); Premio del Público en el Festival de Cine de Abitibi (Montréal 2007).