Ciclo de este mes: Viva la diferencia
Viva la diferencia
MIL AÑOS DE
ORACIÓN ****
(A Thousand Years of Good Prayers)
USA, 2007 - 83 min. ST.(DVD)
Libreto: Yiyun Li, sobre relato propio (incluído en el libro Los buenos deseos). Fotografía: Patrick Lindenmaier. Música: Lesley Barber. Montaje: Deirdre Slevin. Productores: Yukie Kito, Richard Cowan y Wayne Wang.
Elenco: Faye Yu, Henry O, Pasha Lychnikoff , Vida Ghahremani.
El protagonista, viudo y jubilado (Henry O),
viaja desde Beijing a los Estados Unidos
para visitar a su única hija (Faye Yu). La mujer
se acaba de divorciar (su ex marido ha
vuelto a China), y su padre quiere ayudarla
a reconstruir su vida.
Se empeña en que la
hija recupere su matrimonio, choca con las
reticencias de ella, y empieza a entender la
distancia cultural que años de separación y
la vida en otro país han provocado. En el
trámite el hombre conoce a una anciana refugiada
iraní (Viga Ghahremani) con la que
inicia una fugaz amistad. Algunas revelaciones
posteriores ayudarán a un mejor entendimiento
entre los personajes.
A partir de un breve original literario, el director
Wayne Wang examina con delicadeza
las miradas silenciosas de personajes que se
buscan o se evitan.
El film se permite algunas pinceladas de humor
(especialmente en base a los desconciertos
de personajes que se mueven en un
entorno que no les es familiar), pero sabe
también intercalar sus toques de legítima
emoción (los ratos que los dos veteranos
pasan sentados en un banco de un parque,
escuchándose con atención, como si se empeñaran
en demostrar que muchas veces lo
más importante es querer decir algo).
Ese juego de contrastes culturales deriva sin
duda de algunas experiencias muy personales
del director Wang , nacido en 1951 en
Hong Kong (a donde su familia había huido
tras el ascenso al poder de Mao en China
continental), hijo de un admirador de John
Wayne que lo bautizó con el nombre de su
héroe, estudiante de cine y pintura en los
Estados Unidos que volvió a su patria con
dieciocho años.
Allí trabajó en televisión y cine, y fue uno
de los nombres claves de la llamada Nouvelle
Vague hongkonguesa. Desde entonces,
Wang ha estado yendo y viniendo, en una
carrera en la que ha intercalado las grandes
producciones de estudio (El club de la buena
estrella) con pequeñas obras independientes
como (Cigarros, sobre libro de Paul
Auster). Con Mil años de oración obtuvo
la Concha de Oro a la mejor película y Concha
de Plata a mejor actor (Henry O) en el
Festival de San Sebastián 2007.
LA HORA DE RELIGIÓN ****
(L’ora di religione – Il sorriso di mia madre)
Italia 2002 -103 min. ST.(DVD)
Libreto: Marco Bellocchio. Fotografía: Pasquale Mari. Música: Riccardo Giagni. Productores: Marco Bellocchio, Sergio Pelone.
Elenco: Sergio Castellitto, Jacqueline Lustig, Chiara Conti, Gigio Alberti, Alberto Mondini.
El protagonista, artista plástico, marido en crisis, agnóstico irredento, se lleva toda una sorpresa cuando es visitado por emisarios del Vaticano que tramitan la canonización de su madre, muerta trágicamente años atrás. De pronto, el hombre se encuentra atrapado entre varios fuegos. Por un lado, desearía mantenerse lo más alejado posible de todo lo que tenga que ver con sotanas, rosarios y crucifijos, pero no es fácil manejar su conflicto de pareja, y uno de los reproches que su mujer le descerraja es, justamente, que no puede negar al pequeño hijo de ambos “el privilegio de una abuela santa”.
A partir de ese punto de arranque, el director Marco Bellocchio explora con agudeza un ambiente de clase media y alta al tiempo que contrapone una visión “laica” de la vida con otra más religiosa y devota. El propio cineasta ha reconocido en algún reportaje su convicción de que “la religión está ocupando el enorme vacío que dejó la utopía socialista, sobre todo en Italia”. La angustia por ese vacío ha generado, sostiene el cineasta, un reflujo religioso a través de la caridad y asistencia de los más desamparados, y esto se documenta indirectamente en una escena del film, un diálogo del protagonista y un cardenal acerca del proceso de canonización de su madre, ambientado en un comedor para indigentes. De todos modos, ese no es el tema central del film. Puede ser, en cambio, una suerte de ajuste de cuentas del cineasta con algunos fantasmas personales: el recuerdo del espíritu de sacrificio de su propia madre (de la que suele hablar con admiración), mezclado con una actitud de rechazo y toma de distancia con respecto a los valores aprendidos en su infancia
y del que ya hubo constancia en films previos (y fundamentales) como Las manos en los bolsillos (1965), La China está cerca (1967), En el nombre del padre (1972), Salto al vacío (1980) o, en menor medida, El diablo en el cuerpo (1985). Más cerca, Bellocchio hizo, entre otras cosas, la espléndida Buongiorno notte (2003), que implicaba toda una revisión del “caso Moro” y los crímenes de las Brigadas Rojas.
El realizador, que prefiere definirse como “laico” antes que como “ateo” (término que considera decimonónico) es solo muy parcialmente un heredero del neorrealismo. Su formación proviene más de la literatura y la pintura, y la condición de pintor del protagonista (el excelente Sergio Castellitto) le permite desplegar visiones oníricas en las que se ha podido ver “un admirable lirismo plástico”.
Presentada en Cannes en el año 2002, donde obtuvo el Premio Ecuménico, la película recibió un aplauso de diez minutos, la crítica internacional fue unánimemente entusiasta, y la célebre revista francesa Cahiers du Cinéma le otorgó el sexto puesto entre las diez mejores películas de ese año. La lista de galardones obtenidos por La hora de religión incluyen un David di Donatello (Piera Degli Esposti, actriz secundaria), un Premio Europeo (Castellitto, actor protagónico) y varios otros en el festival de Flaiano.
LA SUERTE DE EMMA ****
(Emmas Glück )
Alemania. 2006 - 99 min. ST. (DVD)
Libreto: Claudia Schreiber, Ruth Toma, sobre novela de la primera. Fotografía: Daniela Knapp. Música: Christoph Blaser, Steffen Kahles. Productores: Ralph Schwingel, Stefan Schubert y Hejo Emons.
Elenco: Jördis Triebel, Jürgen Vogel, Hinnerk Schönemann, Nina Petri, Martin Feifel, Karin Neuhäuser, Arved Birnbaum.
El protagonista masculino, un mediocre
empleado de un concesionario de coches,
(Jürgen Vogel), recibe de pronto la noticia
de que padece cáncer terminal de páncreas.
Le roba el dinero a su jefe y se propone pasar
los últimos días de vida en algún paraíso
mexicano, pero el azar de un accidente de
tráfico le conduce a una granja de cerdos
regentada por la Emma del título (Jördis
Triebel), una muchacha arisca, solitaria y
agobiada por las deudas. Emma mata a los
cerdos a su manera, abrazándolos con ternura
hasta que se desangran después de degollarlos.
Para Emma, la llegada de Max es
una suerte: es el tipo de hombre con el que
siempre ha soñado y encima trae dinero.
Max acaba seducido por la forma de ser de Emma y hasta se olvida de su enfermedad,
pero ésta avanza inexorablemente. Cerca
del final hay algún giro no del todo imprevisible
pero que es mejor no adelantar en una
nota como ésta.
Una de los méritos del joven director Sven
Taddiken consiste en la habilidad con que se
desplaza entre la comedia y la tragedia. Desde
el punto de partida (el cáncer) hasta el
no mencionado final, el film está manejando
temas “duros” en cuyo tratamiento nunca
falta, sin embargo, una dosis de humor y
de sensibilidad para retratar a dos solitarios,
dos “diferentes” a quienes las circunstancias
acercan.
El director Taddicken, nacido en Hamburgo
en 1974, había realizado varios cortos antes
de debutar en el largo Mein Brüder, der
vampir (2001), que generó alguna controversia,
buena crítica y poco público con su
presentación de las inclinaciones sexuales de
un discapacitado mental. A la altura de La
suerte de Emma, su segundo largometraje,
Taddicken logró, simultáneamente, la valoración
de crítica y público y emprendió la conquista
de una audiencia internacional. Una
cantidad de galardones lo avalan: Premio a
la Mejor Actriz (Jördis Triebel) en el Festival
de Cine de Munich; Premio del Público y al
Guión otorgado por la Zicherman Family
Foundation en el Festival Internacional de
Hamptons (Estados Unidos 2006); Gran Premio
del Público en el Festival Internacional
de Sevilla (España, 2006), Gran Premio del
Público en el Festival International du Film
d’Amour de Mons (Bélgica, 2007); Gran Premio
“CinéFemme”; Premio a Interpretación
Femenina (Triebel) en el Festival de Cine de
Valencia; Premio del Jurado Juvenil y Premio
a Mejor Actriz en el Festival de Verona
2007; Premio a Mejor Película Alemana en el
Festival de Leipzig; Premio del Público en el
Festival Internacional de Cine de Milwaukee
(2007); Premio del Público en el Festival de
Cine de Abitibi (Montréal 2007).

