Cinemateca 18

LA GALLINA NEGRA

(Kalo Pothi)

Del 19 a 25 de mayo. A las 17.50 y 19.30 hs.
Del 26 mayo al 1º junio a las 21.20 hs.

Dir: Min Bahadur Bham
Nepal/Francia/Alemania/Suiza 2015- 90 min. ST. (Digital).
Con: Khadka Raj Nepali, Sukra Raj Rokaya, Jit Bahadur Malla.

Prakash y Kiran son dos niños que viven en una zona rural de Nepal, son grandes amigos y juntos decidieron criar una gallina, con la finalidad de obtener dinero vendiendo sus huevos. Un día, la gallina desaparece y los niños emprenden un recorrido por toda la zona, con la finalidad de recuperarla. Allí se adentrarán en un país devastado por la guerra, enfrentándose al mundo de los adultos que ignoran y subestiman las pretensiones de los niños. Esta película está ambientada durante la guerra civil que sacudió a Nepal entre el año 1996 y 2006, cuando la guerrilla maoísta se enfrentó al gobierno monárquico. En la zona rural donde se desarrolla la historia, la guerra civil también ha dejado su marca y se percibe en el aire una tensa calma. Todo ocurre durante el año 2001, cuando hubo un cese al fuego que interrumpió de manera breve la continuidad del conflicto. El relato se vive desde la óptica de los niños, evidenciándose por momentos, que la mirada infantil a pesar de ser diametralmente opuesta a la de los adultos, es absolutamente sensata. Con un toque neorrealista (recordar el papel fundamental que los niños suelen tener en el cine de Rossellini o de Vittorio de Sica), algunos pasajes de la película recuerdan a ¿Dónde está la casa de mi amigo? de Abbas Kiarostami.

 


MOTIVACION CERO

(Zero Motivation)

Del 26 de mayo al 1º de junio A las 17.40 y 19.30 hs.
Del 2 a 8 de junio. A las 21.10 hs.

Dir: Talya Lavie.
Israel 2014 - 97 min. ST. (Digital).
Con: Dana Ivgy, Nelly Tagar, Shani Klein, Heli Twito, Meytal Gal .

La sustituta, la virgen, la comandante; tres desquiciados personajes alternan situaciones absurdas en un escabroso día a día de la mujer en una base militar israelí. Lo que predomina es la rutina y una asfixiante burocracia diseñada para ceñir, saturar y medir los límites del aguante antes de ceder a la locura. El ácido guión está lleno de sentencias ingeniosas y escenas de necedad cómica en una línea de mando cuyos peones toman el poder de la rebeldía, el desorden y caos mientras provocan la guerra de los papeles triturados. Ironía, extravagancia e insensatez son los rasgos dominantes de una peculiar visión sobre el alistamiento femenino para ayudar a salvar y ganar la guerra a su país: la patria te necesita para servir café, lavar y coser uniformes y vaciar la basura, todo ello obligado por ley y orgullo de contribuir a ganar un conflicto bélico que ni se ve, ni se siente ni percibe. En el primer plano asuman el cambio el amor, el sexo, los celos, las mentiras y engaños, susurros y habladurías, desamor y antipatía, lástima, necesidad y desconcierto, opciones alternativas al aburrimiento que impregna sus vidas. La israelí Talya Lavie debuta en el largometraje de ficción con esta película que funciona como una sátira feroz y burlona que se alimenta del desprecio y mofa infligidos al exigido respeto de un superior. No necesita extras ni adornos: el argumento y el guión son el adecuado punto de partida de una historia modesta, placentera y divertida, llena de gags irrespetuosos, diálogos inteligentes, una desfachatez permanente y una la perspicacia de resolución. Insólita e ingeniosa. la película puede ofender acaso (bienvenida sea) a quienes creen que ciertos temas son tabú para la comedia, y solo admiten la solemnidad del gesto trágico.

ALLENDE MI ABUELO ALLENDE

Del 2 al 8 de junio. A las 17.50 y 19.30 hs.
Del 9 a 15 de junio. A las 21.30 hs.

Dir: Marcia Tambutti.
Chile 2015 - 90 min. ST. (Digital).
Guión: Bruni Burres, Paola Castillo, Marcia Tambutti, Valeria Vargas.

Alguien ha dicho que este documental era una historia estrictamente familiar… si no fuera que el abuelo de quien se está hablando es uno de los personajes más prominentes de la historia de Chile del siglo XX. En la película, la imagen de ese Allende, el político, tiene una presencia tenue. A quien la nieta se esfuerza por rescatar y traer a primer plano para conocerlo, es al Salvador Allende marido, padre, abuelo, al hombre en familia, en la intimidad. La tarea choca en pantalla con la terca resistencia de tres mujeres mayores y, pese a su tenacidad, y la directora Marcia Tambutti (nieta de Allende) solo logra cumplirla parcialmente. Su mérito, esencial y que hace del resultado una película realmente valiosa, es mantener en todo momento al clima de un encuentro familiar. Ella, su abuela, su madre, su tía, sus primos, no hablan para la cámara, lo hacen entre ellos, recuerdan, reflexionan, discuten. Tan importantes como las palabras son las miradas, el lenguaje corporal, la expresión de las manos, las vacilaciones de la voz y sobre todo, los silencios. Como telón de fondo está la tragedia de una familia arrasada por el vendaval de la historia. Pero dentro de la tragedia grande hay otra menos visible, más íntima. Tambutti, personaje central de su propia película, se desplaza entre sus consanguíneos y en sus ansias de saber y comprender se convierte en fiscal y lanza preguntas que la familia jamás se habían formulado en voz alta. Las demás impacientan, se quejan, quieren abreviar los interrogatorios, se escabullen. En algún caso el enfrentamiento llega a ser dramático, y como en muchos otros momentos allí el film compromete no solo la inteligencia sino también la emoción de su espectador.

QUE TENGAMOS PAZ EN NUESTROS SUEÑOS.

(PEACE TO US IN OUR DREAMS)

Del 9 al 15 de junio. A las 17.30 y 19.30 hs

Dir : Sharunas Bartas.
Lituania 2015. - 107 min. ST. (Digital).
Con: Ina Marija Bartaité, Sharunas Bartas, Lora Kmieliauskaite.

En su octavo largometraje, el lituano Sharunas Bartas se centra en la intimidad y en los problemas relacionales de una familia durante un fin de semana en su casa de campo, en las afueras de Vilnius. El film sigue a tres personajes sin nombre: un hombre (encarnado por el propio director), su hija adolescente (tanto en la pantalla como en la vida real, Ina Marija Bartaite) y su nueva compañera, violinista (Lora Kmieliauskaite): un hombre y su hija distantes, una mujer perdida sin su vida profesional, una pareja que parece no comprenderse ya a pesar de los paseos en bicicleta, los baños en el lago y el descanso en el jardín, no hay reencuentro sino más bien huida, observación y distancia. El film abre el telón con unos ciervos cazados y atrapados, introduciendo un tema que trasciende el largometraje. Los planos breves encima de los personajes y los pocos diálogos representan la profunda incomprensión y la soledad que padecen, contrastando con los planos amplios de una naturaleza fotografiada con primor, que dan a los personajes la oportunidad de salir del juego cerrado que mantienen entre sí. El poder de la película reside principalmente en la decisión de Bartas de flirtear con lo indecible y representar una atmósfera más que una narración estructurada. Entre la fractura de una familia que pierde sus palabras y la necesidad de reencontrarse a través de la apertura de los campos, las imágenes fluyen, palabra a palabra, describiendo el objeto lejano de esta película que trata de admitir una deriva sin golpear en la tragedia familiar. Una obra íntima y personal.

LA RELIGIOSA

(La religieuse)

Abril 28 a mayo 4, jueves a miércoles. A las 17.40 y 19.30 hs .
Mayo 5 a 11,jueves a miércoles. A las 20.50 hs.

Dir: Guillaume Nicloux.
Francia 2013. - 128 min. ST. (Digital).
Con: Pauline Etienne, Isabelle Huppert, Louise Bourgoin, Martina Gedeck, Françoise Lebrun.

Siglo XVIII. Suzanne Simonin, una chica de 16 años, es forzada por su familia a entrar en una orden religiosa, aunque ella aspiraba a vivir en "el mundo". En el convento, se enfrenta a la arbitraria autoridad de la madre superiora. Gracias a su pasión y a su fuerza resistirá el rigor de la disciplina religiosa, pero no dejará de luchar para recuperar la ansiada libertad. Se ha dicho que el film era un alegato contra el fanatismo religioso. Es un error. Ya cuando el enciclopedista Denis Diderot escribió en el siglo XVIII la novela original en la que el film se basa, y pese a su flagrante anticlericalismo, la discusión religiosa en sí misma ocupaba un segundo plano. El blanco real eran las malas costumbres aristocráticas y eclesiásticas en el Antiguo Régimen, que al parecer solamente era capaz de imaginar para una mujer un matrimonio “conveniente” o la vida conventual, a fin de garantizarle un futuro sin la necesidad de dividir la herencia. La novela había conocido ya una espléndida versión cinematográfica a cargo del recientemente fallecido Jacques Rivette que exhibía un rigor casi bressoniano en su examen de un alma empujada a la tragedia por las maldades de su entorno. En su momento, la película de Rivette generó escándalo y algún episodio de censura. Hoy, Guillaume Nicloux puede retomar el tema sin que nadie se escandalice, lo cual debería entenderse como un progreso. Los escépticos de las remakes se preguntarán si, existiendo ya la versión de Rivette, alguien necesitaba una nueva traslación al cine de La religiosa, pero esta nueva versión se sostiene en sus propios términos, con su solidez algo académica, sus esmeros de recreación de época y su elenco.

LOS EXILIADOS ROMANTICOS

Mayo 5 a 11, de jueves a miércoles. A las 18.10 y 19.30 hs.
Mayo 12 a 18, de jueves a miércoles. A las 21.10 hs.

Dir:Jonás Trueba.
España 2015. - 70 min. ST. (Digital).
Con: Renata Antonante, Francesco Carril, Vahina Giocante, Miren Iza, Sigfrid Monleón, Luis E. Parés, Vito Sanz, Isabelle Stoffel.

Si Los exiliados románticos no fuera un gran título, el tercer largometraje de Jonás Trueba bien podría llamarse “En defensa de las cartas de amor”. Y es que no es buena época para los románticos y para volver a algo auténtico, es necesario moverse. Hacia delante en el espacio y hacia atrás en el tiempo. Salirse y volver, digamos. A aquellos que fuimos y que tenemos la esperanza de seguir siendo en un rincón de nuestros corazones. En el film de Trueba, el movimiento hacia delante es un viaje de tres amigos. El motivo: ninguno que se pueda o quiera explicitar. Probablemente sea asir, todavía por un momento, la juventud. Quizás abrazar amores idílicos, por efímeros que puedan ser. Irse para que lo que amenaza con fijarse para siempre, no se asiente todavía. La carretera, este tópico del cine y la literatura, será por siempre el lugar de la libertad y lo indeterminado. Lo mismo quizás pueda decirse del cine de Jonás Trueba, que se atreve a beber de la mejor tradición del cine europeo sin un atisbo de ironía. Trueba parece querer probar que todavía se puede decir lo que se dice, con toda seriedad, a pesar de que otros lo hayan dicho antes, sin guiños autoconscientes, sin ironía y, por supuesto, en la medida que toda defensa es una resistencia– contra el cinismo. El director y libretista Jonás Trueba ha dirigido los largometrajes Todas las canciones hablan de mí (2010), Los ilusos (2013) y Los exiliados románticos (2015).

POR LA VIDA

(Auf das leben!)

Mayo 12 a 18, de jueves a miércoles.A las 17.50 y 19.30 hs.

Dir:Uwe Janson.
Alemania 2014. - 70 min. ST. (Digital).
Sharon Brauner, Mathieu Carrière, Hannelore Elsner, Catherine H. Flemming, Nikola Kastner, Timothy Peach.

La vida ha cobrado su precio a Ruth, una madura cantante de cabaret que en más de una ocasión ha sufrido en sus carnes la desafortunada ira del destino. Pero cuando conoce a Jonas, un joven muy enfermo, se crea un fuerte vínculo entre la extraña pareja que les da razones para vivir y seguir adelante. A pesar de su diferencia de edad y del drama que enfrentan, los integrantes de esa extraña pareja se dan mutuamente un motivo para vivir. El título es la traducción de un popular brindis judío, “L’Chaim”, que de alguna manera resume el sentido del film. El director Uwe Janson ha explicado que una de sus preocupaciones fue “crear una experiencia cinematográfica intensa, que diera al público la idea de un dilema moral, y transmitiera los silencios forzados y la violencia absurda que estos dos amigos inverosímiles han experimentado y atraviesan juntos”. Nacido en 1959, el director Janson estudió sociología, ciencias políticas, lengua y literatura alemana, y en 1986 debutó como asistente de dirección. En 1990 debutó como director con el drama de postguerra Verfolgte Wege, y desde entonces ha cultivado una diversidad de géneros, de la comedia al drama y el thriller psicológico. Ha sido premiado en Locarno, y también por su trabajo televisivo, y con Por la vida ha sabido colocarse en la mira de la crítica. El argentino Fernando López ha dicho de su film en el diario La Nación: "Si el film conmueve en más de una oportunidad es gracias a la verdad que ellos imponen a sus personajes, incluso más allá de los altibajos de un guión que no siempre esquiva lo previsible ni lo convencional."